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Columnas y artículos de opinión

Una utopía alcanzable: Camila

A salto de mata

Por: Gino Raúl De Gasperín Gasperín

22/08/2012

alcalorpolitico.com

Camila Vallejo es una guapa y carismática líder de las juventudes estudiantiles de su país natal, Chile, y ha participado en innumerables movimientos a favor de una educación más igualitaria e incluyente, tanto en su país como en otros de América Latina. Últimamente ha estado en México y ha intervenido en las reuniones y foros del movimiento #YoSoy132. Aunque ella ha declarado con énfasis que de ninguna manera viene a dirigir ni orientar el movimiento, sus intervenciones han sido tan relevantes y sensatas que merecen ser conocidas y reflexionadas.
 
Precisamente, hace pocos días en la Universidad Autónoma Metropolitana, donde participa en el foro Universidades Públicas de América Latina, señaló que “el actual movimiento estudiantil en México va más allá de la coyuntura electoral, pues tiene que ver más con el rol de los medios de comunicación, la democracia y el papel de la juventud”. Destacó que los movimientos sociales tienen que ser autocríticos y superar el sectarismo y el iluminismo. Mencionó también que “las redes sociales son una herramienta movilizadora muy importante y que hay que aprovecharla para traspasar fronteras”. (Uno Noticias, 15/06/2012).
 
He insistido en este mismo sentido, que el movimiento estudiantil no se ha agotado ni puede circunscribirse a los avatares políticos, a la “elección” de equis individuo, sino que tiene que ir hacia fines más sociales y, por ende, más políticos. Porque ya ha evidenciado (aunque me sorprende “ver” tanto silencio en los medios informativos y de análisis acerca del tema) que los medios tradicionales de comunicación están siendo rebasados por los nuevos medios (foros, chats, facebook, twitter, redes sociales, wikis, blogs, etc.) a tal grado que son estos últimos los que pueden provocar un cambio en el sistema democrático. Su fuerza ha quedado demostrada no solo en la gran cantidad de usuarios, sino en su poder democrático y popular de convocatoria. Informes dicen que solo entre el 17 y el 19 de mayo se produjeron 600 mil ”twitters”.
 
He escrito que no basta con expedir leyes y decretos que los traten de censurar y detener, como lo han intentado algunos gobernantes. Esta política es inviable: los bits son omnímodos y omnipotentes. En Estados Unidos, comenta la periodista Lydia Cacho, Obama impulsa la ley “Acto de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) que, “bajo la premisa de guerra contra el terrorismo, en realidad tiene un subtexto de control de estado sobre la información que la ciudadanía quiere, necesita y produce para saber lo que sus líderes políticos y el sistema hacen y quieren tras sus espaldas”. Y añade: aquí “Diversos gobernadores del país han desarrollado leyes que acotan a cada persona, periodista o usuaria del redes sociales, que comunique la violencia que acallan los medios controlados por gobernadores”. Y concluye: “Los sistemas políticos están en crisis por obsolescencia que hace a sus actores más arrogantes que nunca. La arrogancia impulsa a la imposición y el silenciamiento de la disidencia. Por eso la disidencia, ahora más que nunca, necesita unirse a la libre información”. (El Universal, 13 de agosto de 2012).
 
Los medios tradicionales de información padecen una censura férrea por parte del estado, al tiempo que gozan de prebendas, concesiones y recursos económicos que los sostienen. Hay periódicos, revistas y radiodifusoras que solo viven de los subsidios del gobierno, que los sostiene a cambio de sumisión y publicidad, pues sus lectores, auditores (oyentes) y anunciantes son tan escasos que no podrían financieramente subsistir. Por ello, insisto, más allá de los sucesos electorales, el movimiento estudiantil está evidenciando que la democracia representativa está en declive y debe seguir ascendiendo una democracia participativa, en la que el gobierno, aun a despecho y aunque le disguste, tiene que aceptar que la sociedad ejerza una fiscalía efectiva y una injerencia que por principio y por ley le corresponden, y esto utilizando los nuevos medios que son los que están a su alcance.
 
Termino con otra referencia a Camila: “Para la líder estudiantil chilena los movimientos sociales que han surgido en América Latina y otras regiones del mundo son movimientos que no luchan en la lógica del mercado, sino por utopías que están vivas, como un Estado garante de derechos y ajeno a la lógica del lucro por el lucro”.
 
¿Me entiendes, Méndez?
 
*Academia Mexicana de la Educación
 
[email protected]

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