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Columnas y artículos de opinión

• ¿Qué hará el general Naranjo?• El cumpleaños del almirante Saynez

Campos Eliseos

Por: Katia D'Artigues

25/09/2012

alcalorpolitico.com

Es un hombre alto que ayer vestía un traje oscuro y una corbata roja; recto al caminar como suelen hacerlo los militares, sonriente, amable y hasta humilde para su fama, diría yo. En el hotel Four Seasons Aurelio Nuño, hombre del equipo cercano de Enrique Peña Nieto de inmediato lo reconoció y lo saludó, pero bien hubiera podido pasar desapercibido para muchos —aun— en México. Se trata del general Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, el mítico ex director de la Policía Nacional de Colombia —reconocido como “el mejor policía del mundo” en el 2010 por la Asociación Internacional de Jefes de Policía— que ahora es “asesor externo” en materia de seguridad del presidente electo, situación por la que se ha dado mucha polémica… y celos.

Pero no sólo eso. Naranjo fue presentado el viernes pasado como el director del recién nacido Instituto Latinoamericano de Ciudadanía del Tec de Monterrey.

Un policía, militar, dirigiendo una instancia que se propone, según una nota difundida por el mismo Tec, “fungir como interlocutor entre los ciudadanos, instituciones y gobierno para humanizar la ciudadanía y revalorizar el concepto de ciudadano por medio de una instancia incluyente y neutral que impulse la participación y responsabilidad ciudadana”.

Suena raro, sí, pero Naranjo sostiene que nada hay más ciudadano que la policía. De hecho comparten raíz: “polis”, ciudad.

Tras su renuncia este mismo año ante el presidente Juan Manuel Santos, Naranjo comenzó a colaborar con el Banco Interamericano de Desarrollo precisamente en estos temas, como consultor de la Iniciativa de Seguridad Ciudadana (Citizen Security Initiative): un sistema de intercambio de información entre países sobre maneras para combatir el crimen y la violencia. Además de que ahora asesora al mismo Santos para lograr un sueño largamente buscado: la negociación de la paz con las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Hombre admirado y temido en Colombia, a Naranjo se le reconoce que profesionalizó la policía, creó un verdadero sistema de inteligencia, logró la caída de muchos capos del narco, además de jefes guerrilleros y paramilitares (que en ese país están asociados) y ojo: que bajó la tasa de muertes violentas de 80 y tantas por cada 100 mil habitantes a 31, el nivel más bajo en 27 años. Y es justo este último tema por el que Peña Nieto lo valora tanto en su equipo: bajar la violencia, lo ha dicho, es el número uno en su lista de prioridades sin dejar de combatir a los delincuentes.

En México, lo ha dicho Felipe Calderón hasta el cansancio, pero no permea, tenemos 24 homicidios por cada 100 mil personas, cifra menor a la de muchos países. Claro, en promedio nacional… en Chihuahua, el año pasado, se reportaron 131 por cada 100 mil. Pero un dato adicional: al iniciar el sexenio eran ocho por cada 100 mil. Por lo pronto, en su labor como asesor, Naranjo se da permiso hasta de bromear. En la presentación del instituto que dirigirá dijo que “no hay nada más odioso” que un asesor externo y que él incluso los “padeció”. Pero también dijo que bastó con que los narcos mexicanos supieran que venía a México para que se “desatara una campaña de desprestigio que nunca se dio en el pasado”.


El que tuvo una gran fiesta este sábado 22 fue el almirante secretario de Marina, Mariano Saynez Mendoza. Dos días antes cumplió nada menos que 70 años y su esposa, María del Carmen Ruiz Durán, echó la casa por la ventana. El festejo fue una comida en el Casino Naval, donde todo estaba decorado con motivos marineros: en las mesas cascos viejos de buzo, timones o barcos. Hasta los cojines de las sillas y por supuesto el ancla que adorna la cubertería del lugar. Algo así como Acapulco, pero en el jardín.
La comida fue mar y tierra, un buffette. Lo mismo cortes argentinos que viandas de mar y los invitados, unas 500 personas.

La gran mayoría eran, por supuesto, jefes de la Marina, de las distintas zonas navales y, claro, algunos políticos. Aunque se esperaba que fuera Margarita Zavala, a la mera hora no llegó, pero sí Javier Lozano muy puntual, Salmón Chertorivski, Marisela Morales (tarde y en jeans), Ernesto Cordero (el más sencillo y afable de todos), El Negro Elizondo, el empresario Olegario Vázquez Raña y Alejandra Sota, quien llegó muy tarde. En la mesa de honor, Joaquín López-Dóriga.

Curiosamente, el que más equipo de seguridad llevaba era… Norberto Rivera Carrera, el cardenal. Hasta entraron con él al lugar, cosa poco común.
Brindaron con Moët Chandon por la vida del almirante y el mariachi de la Armada le cantó “Las mañanitas”.


Sólo porque el mismo Javier Duarte me lo cuenta, porque si no, no lo creería. ¿Sabe quién trabaja ahora para el gobierno de Veracruz y es asesora del gobernador en materia de cultura? Pues nada menos que María de Jesús Bravo Pagola, @maruchibravo, la famosa tuitera y facebookera que el mismo gobernador mandó encarcelar junto con Gilberto Martínez Vera, @gilius_22 tras el escándalo en agosto del año pasado en el que los dos crearon pánico en Veracruz al difundir supuestas balaceras en kínderes que resultaron falsas, a final de cuentas, pero que provocó un airado debate sobre la libertad de expresión en Veracruz y en las redes sociales.

Lo recordará: Duarte los declaró terroristas y los encarceló. Luego recapacitó -no sin que le fuera mal en Twitter a nivel nacional, cosa que pasa hasta la fecha, su cuenta lleva sin actualizarse 278 días, aunque lee los comentarios que le envían- y los sacó de la cárcel, pero sí hizo una legislación basada en la española para castigar "perturbaciones del orden público" a través de cualquier medio, redes sociales incluidas.

El mundo es un pañuelo. Resulta que Maruchi Bravo es priista desde hace mucho tiempo. Y es más, el mismo gobernador Duarte dice que es como "su tía". De cariño, pues. Que lo conoce desde que era chiquito. Tan así que también su hijo, Paco Bravo, ex futbolista fue nombrado director de "Adelante en el deporte", un programa gubernamental...

Por cierto, interesante grupo de colaboradores externos tiene Duarte por estas fechas en Veracruz. Está por ejemplo el exprocurador y militar Rafael Macedo de la Concha y el general Domiro García Reyes, quien fue encargado de la seguridad de Luis Donaldo Colosio y que ahora es director de operaciones de la secretaria de Seguridad Pública. Por cierto, pronto dejará este cargo debido a que se tendrá que someter a un tratamiento médico por un cáncer que le acaban de detectar.

Pero también está Enrique Jackson, quien es su posición en el PRI aunque no es veracruzano y en otro extremo... José Murat.


Con todo respeto para los recién ungidos diputados locales o federales, algo les pasa.
La semana pasada fue el asesinato del diputado Jaime Serrano Cedillo en el Estado de México.
Su caso llamó la atención por dos razones: por un lado, la crisis colectiva por presuntos ataques de integrantes de la delincuencia, generada a raíz de menajes en redes sociales. Luego, las autoridades estales dieron a conocer que el índice de criminalidad había aumentado en un 14 por ciento. ¿Qué hicieron?

Pedir operativos de la Policía Federal y del Ejército en varios municipios mexiquenses. Lo peor vino la mañana del viernes: las autoridades de la procuraduría local dieron a conocer que la autora del crimen fue Patricia Grimaldo, su hoy ex esposa, quien lo habría asesinado después de una discusión entre ambos.

Y ayer, la investigación del asesinato del diputado electo por Sonora, Eduardo Castro Luque, el pasado 15 de septiembre. El procurador estatal Jorge Navarro dio a conocer que el autor intelectual se llama Manuel Alberto Fernández Félix, su suplente, quien habría contratado a dos sicarios para cometer el crimen. ¿Con qué objetivo lo realizó? Para quedarse él como diputado propietario.


Él lo dijo:


--No me puedo retirar (del evento público al que asistió) sin mencionar un hecho que cimbró al Estado ( Mmmmm ¿nada más al Estado?) : la fuga de más de un centenar de reos, los que, según me dicen (¿cómo?), salieron a sumarse a las menguadas fuerzas del crimen. Nunca mi Gobierno va a minimizar un acto del crimen. Muchos menos me voy a deshacer de la responsabilidad para pasarlo a otro orden de Gobierno y ganar con eso un fácil aplauso: Rubén Moreira, gobernador de Coahuila. Sin comentarios.

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