Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Universidades patituertas

A salto de mata

Por: Gino Raúl De Gasperín Gasperín

23/10/2012

alcalorpolitico.com

Dos comunicados aparecidos en este mismo medio dan cuenta de las deficiencias, graves deficiencias, que tienen dos universidades estatales y “autónomas” (aunque sea de nombre): la Veracruzana y la “Popular” Veracruzana.

Por lo que hace a la UV, los cuestionamientos que han hecho los estudiantes al propio Rector han evidenciado que existe un impresionante deterioro en la vida académica de lo que solíase llamar el “alma mater” veracruzana. Desde laboratorios sin equipamiento o con materiales e instalaciones anticuadas, obsoletas, en una palabra, inútiles, hasta los ostentosos e injustificables gastos para sostener actividades o equipos deportivos que en nada favorecen la vida y la preparación universitaria, sea académica o de cualquier índole. ¿O es que es muy importante el equipo de los Halcones para la formación profesional y humana de un muchacho como médico o contador? ¿No sería más conveniente invertir esos millones de pesos en el equipamiento de los laboratorios de biología, de ingeniería, de odontología, de antropología (en donde, por cierto, los alumnos siguen usando el mismo vejestorio de teodolito que usaron sus maestros, ya a punto de jubilación, cuando fueron estudiantes), etc., etc.

El señor Arias Lovillo, que se fue de picada en su segundo periodo rectoril y ahora quiere preparar a su sucesor –¿ya estará pactado?-, al tiempo que busca la plataforma que lo impulse a la SEV o alguna otra cosilla por ahí, ha hecho muchas denuncias de las universidades “patito” o “ninis”: que no cumplen su obligación social, ni como transmisoras de conocimientos, ni como impulsoras del desarrollo, ni como formadoras de profesionales académica y humanamente bien habilitados para servir a su comunidad. Aunque él diga que el término “nini” es discriminativo, más lo es la práctica de malgastar el presupuesto institucional en promociones personales o en actividades de relumbrón y ornato (incluyendo sus “doctorados honoris causa”) cuando lo que hace falta es convertir a la universidad en un centro de altos estudios, con investigaciones serias y productivas, con innovación tecnológica, con liderazgo social y académico. ¿Dónde quedó y en qué edición va el famoso MEIF que, a falta de evaluación institucional, la está haciendo el sindicato? ¿Cuántos cursos remediales, hechos al vapor y aprobados al troche moche, se han tenido que improvisar para tapar la falta de orientación y asesoramiento a los alumnos que tienen “atravesadas” materias del currículo? ¿Dónde quedó el Programa Aula? ¿Cómo quedaron los programas de estudios basados en competencias? ¿Dónde están los perfiles de ingreso y egreso de los estudiantes en las diferentes carreras? Pero no los “refritos”, sino los que responden al nuevo diseño, al proyecto Bolonia. ¿O es que ya quedó perfectamente demostrado que ese modelo no es viable y por lo tanto, “si vamos a hacer las cosas peor, mejor las seguimos haciendo mal”? Y una última pregunta: ¿no merece la Universidad Veracruzana un Rector verdaderamente líder, académico, innovador? ¿O es que una universidad provinciana no cuenta con candidatos idóneos?

Sin duda, lo que hace falta es sacudir el panal, que salgan los abejorros y los zánganos, y que los maestros y alumnos de verdad no se dejen seducir por el canto de las promesas y las prebendas, y su conciencia universitaria les motive a buscar a quien verdaderamente se comprometa con un proyecto que impulse a la institución a los niveles que debe tener, y que ellos y la sociedad se merecen.

Un lector de este diario lo dice todo con este dato: “En los primeros días de octubre, en Londres se dio a conocer el ranking de las 400 mejores universidades del mundo. El reporte señala que a pesar de que Brasil es la sexta economía del mundo y México la decimocuarta, no existe una sola Universidad latinoamericana entre las primeras 100 mejores universidades, y sólo 4 universidades aparecen entre las primeras 400 mejores del mundo”. Y añade: “Hasta este momento la UV no se ha convertido en la líder de todas las universidades e instituciones educativas de Veracruz. Tal vez supone que lo es”.

Punto y aparte es el asunto de la UPAV, cuyos alumnos ya están sufriendo las mismas irregularidades que tuvo su antecesora, en el IVEA: no hay reconocimiento de validez de sus estudios, pagos onerosos de los estudiantes, etc. Así lo informa este diario: “Los alumnos de Administración de Empresas señalaron que han solicitado trabajo en las propias instituciones de Gobierno como la SEV y no les quieren validar sus estudios, les dicen que mejor estudien una carrera técnica. ‘Todos estos casos ya nos preocuparon porque no nos dan trabajo o ni siquiera hacer el servicio, entonces sí es preocupante que nos digan que es mejor una carrera técnica que estudiar licenciatura en la UPAV porque no tiene validez”. “Los estudiantes de enfermería acusaron que no cuentan con instalaciones necesarias para las prácticas propias de su área de estudio. En el caso de los egresados de enfermería de Nogales, dijeron que no los contratan en la Secretaría de Salud ni en ningún instituto porque no tienen un documento que acredite la validez de sus estudios”. (Alcalorpolítico, 10/10/2012).

Pero, ¿qué tal el “doctorado” a la señora Micha?

Ya lo habíamos señalado en artículo anterior: se crean instituciones sobre las rodillas, sin programación ni seriedad, cuando las que ya existen andan patituertas. Bien dice el refrán: el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

La UPAV ya volvió a tropezar; ahora esperamos que la UV no haga lo mismo con su nuevo Rector.

[email protected]

Columnas recientes