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Columnas y artículos de opinión

Revisionismo a la mexicana

Por: Luciano Blanco González

16/11/2012

alcalorpolitico.com

El revisionismo en la política es una actitud de los gobernantes tendiente a valorar desde su propia perspectiva lo que se ha hecho, bien o mal, para determinar lo que hay que hacer, lo que hay que conservar, lo que hay que destruir, renovar o lo que hay que cambiar

En el mundo moderno, el revisionismo soviético es el más mencionado, pues significó un retroceso necesario en la Rusia socialista emprendido por Nikita Jruschov, tendiente a fortalecer la revolución bolchevique con ligeros retoques pro-imperialistas para desfogar la asfixiante e insoportable política Estaliniana.

El Revisionismo Mexicano se experimenta en una política zigzagueante que cada sexenio ejercen los titulares del ejecutivo, sobre el programa ideológico, político y social de la Revolución de 1910, plasmado en la Constitución política de 1917. A veces a la izquierda, a veces a la derecha y otras al centro.

La revolución tomó forma como tal en el masivo reparto de la tierra a los campesinos de México, el fortalecimiento de los sindicatos obreros y las prestaciones como el salario mínimo, la seguridad social, la salud, la educación, la autonomía sindical, el derecho a huelga y la representación de los obreros y de los campesinos como composición fundamental de la estructura política del partido gobernante y del gobierno establecido, teniendo derecho a conformar como sectores obrero, campesino y popular, casi el 60% en la composición del poder público en las cámaras legislativas de los diputados y de los senadores.

Con líderes fuertes, respetados y reconocidos por el máximo gobernante en turno, interlocutores directos entre el Gobierno y las clases trabajadoras, aunque la crítica derecha e izquierda los calificara como líderes charros y líderes naylon.

En esta etapa el General Lázaro Cárdenas impulsó una actitud tolerante y consecuente con la iglesia católica, a diferencia de Plutarco Elías Calles que implementó una política persecutoria y destructiva de las posiciones reaccionarias interesadas en impedir la educación laica, el reparto agrario y la existencia de los sindicatos.

El revisionismo se vivió en intensidad cuando Manuel Ávila Camacho concurrió a misas y se declaró católico, también ocurrió cuando el vilipendiado cachorro de la revolución.¬- Miguel Alemán Valdés.- Visionario impulsor de la universalidad del pensamiento, el humanismo y la ciencia, expresada en la modernización de la UNAM; con la creación de las actuales instalaciones de las que a más de 50 años sigue disfrutando, y catapultando la libertad de pensamiento desde sus ilustres claustros.-

Alemán es el artífice del amparo en materia agraria en cuyo principio procesalista se escudaron los grandes y pequeños terratenientes nacionales, para despojar a miles de campesinos Mexicanos que todavía deambulan en busca de justicia y a los que otro revisionista reaccionario, Carlos Salinas, en su afán de terminar la revolución agraria, desaparecer el ejido y las comunidades, de un plumazo decretó que ya no había tierras que repartir, condenando a los campesinos y a los hijos de los campesinos a vivir eternamente como peones a la orden del poderoso patrón rural, sin seguridad social, con salarios de hambre, ansiosos de una reivindicación y en espera de un líder que les aprovisione de las armas necesarias para su liberación, siempre dispuestos a jugarse la vida, pues el campesino no tiene nada que perder y ansía una pronta venganza a su situación de olvido y de miseria, a sus frustraciones e impotencia por su incapacidad económica para que sus hijos estudien, para que sus hijas vistan como las chicas tipo palacio, para que se curen como las niñas bien, para manejar la troka que tanto anuncian, en fin la peonada, la mano de obra rural, los hijos de los campesinos despojados de su derecho a poseer tierras optarán por ser y hacer lo que sea necesario.

La revolución llegó a poseer todo, así como ahora posee la Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos, poseyó Teléfonos de México, Ferrocarriles Nacionales, Mexicana de Aviación, vamos el Gobierno de Luis Echeverría, para salvar la industria nacional compró cientos de empresas que por la situación económica estuvieron a punto de la quiebra cadenas de hoteles, fábricas de cemento, de velas de veladoras de ropas, de acero, de aluminio, de todo, para que el revisionista Carlos Salinas se vendiera a sí mismo Teléfonos de México, la de Aviación, Cementos y todas las demás empresas con el pretexto revisionista de que el Estado debía de dedicarse a gobernar, reservando los Ferrocarriles Nacionales por considerarse necesarios a la seguridad nacional y que después se vendió a si mismo Ernesto Zedillo, quien forma parte de los consejos de administraron de las empresas compradoras.

Fuimos en virtud de una medida desesperada de José López Portillo, dueños de todos los bancos del país que el estatizó y que se devolvieron a sus antiguos propietarios sin ningún escrúpulo hasta quedar sin una cajita de ahorro nacional aunque digan que Banorte es mexicano, estamos ante el mundo con las nalgas peladas, pero proclamando en voz de nuestros gobernantes que somos muy chingones, ahora también sin la Modelo y sin Cemex.

Habrá que reconocer que la reacción, encarnada en el PAN, le ha hecho poco daño real a la revolución, aunque en su actuar haya crucificado miles de vidas de inocentes para cumplir con su compromiso de cuidarle las fronteras a los Estados Unidos, tanto de las drogas como de los inmigrantes internacionales como de los nacionales, aunque haya provocado con su errónea política asistencial mas de 8 millones de pobres , su espíritu eclesiástico ramplón, su espíritu ultraconservador concentrado en el yunque, son poca cosa, la educación revolucionaria del pueblo permeó las ocurrencias de Fox y quizás hasta concretizó en lo general con Calderón, una aspiración de este movimiento social al conquistar la cobertura universal de salud para todos, mediante el seguro popular.

El revisionismo que se ve venir, será drástico, operativamente ya se ha anunciado la fusión de la Secretaría de Gobernación y la de Seguridad Pública lo que significa unificar el diálogo con las armas, es la horrenda acción de promover el diálogo con un cuchillo en el cuello, de concertar bajo la amenaza permanente de la represión, del castigo, de penitenciar agravios pequeños y grandes, es una acción que amordazara la democracia, que pretenderá silenciar la protesta, de acallar la inconformidad.

Esta medida pinta como un gran error de nuestro futuro Presidente Peña Nieto, al unir con la Secretaría del diálogo, de la interlocución, como es la Secretaría de Gobernación, con las armas, el golpe, la persecución, la desaparición de líderes, los asesinatos políticos, el autoritarismo de Seguridad Pública, no puede mezclar los buenos con los malos, los santos con los demonios, si el pueblo quiere gritar que grite, si quiere acusar que acuse, con razón o sin razón, pero si va a hablar con quien tiene el garrote y está dispuesto a jalar el gatillo pues entonces no va y buscará ponerse igual, al tu por tu. Buscara otras formas de expresarse, nuevamente al monte, nuevamente a la guerrilla.

La revisión será mas drástica al aceptar que algunas áreas de PEMEX, pasen a la iniciativa privada, La reacción borró de su programa el apoyo a los campesinos, en este rubro se ha perdido un gran trecho en el progreso de la sociedad rural. Si Peña Nieto no quiere de Zetas a los campesinos, o a sus hijos deberá de apoyarlos con recursos económicos, con asesoría técnica, con compra de tierras, con créditos refaccionarios, con maquinaria, con semillas, con abonos, pero sobre todo con mercados seguros y no especulativos, donde se garantice el precio de los productos agrícolas y ganaderos a los campesinos aunque tengan que subsidiarse, como se subsidia la compra de productos agrícolas extranjeros, pagando el transporte de ellos en barco, en tren, en camión, en lo que sea.

Necesita el campo del Banco de Crédito Rural, del Banco Ganadero, del Almacén Nacional de Depósito para los almacenes de maíz o de frijol o de cualquier otra semilla, silos, tractores, trilladoras y esperanzas como las que Genaro Mejía, funcionario de SEDARPA, esparce a nombre del Gobernador Duarte en la Sierra de Chicontepec en un esfuerzo admirable pero insuficiente de esparcir en la campiña una intención de coadyuvar a la autonomía alimentaria, de modernizar el campo y de romper los candados tradicionalistas que los mantienen atados al autoconsumo y consecuentemente a la pobreza y al atraso.

Peña Nieto habrá de revisar las relaciones con los estados autónomos, libres y soberanos que integran la federación mexicana que el preside y de la cual Veracruz es uno de los 31 estados de su estructura, mantenerlas sometidas a la usanza antigua, requerirá de Gobernadores sumisos, abajunos, sin conciencia de lo que son, educados en la cultura política del servilismo y no de lo que verdaderamente son, representantes de entidades con personalidad jurídica y patrimonio propio, con una población y con un territorio propios, el destino de nosotros los veracruzanos es distinto al de los poblanos o tabasqueños, nuestro Gobernador debe de comportarse como líder de un estado digno, debe de proclamar la autonomía política si el altiplano quiere meter las narices en las grandes decisiones y debe de proclamar la soberanía si la federación agrede de alguna manera el destino de grandeza que tiene Veracruz. Ojalá y el gobernador Duarte no cuide tanto las formas con la República pensando que puede ser su Presidente, como lo pensó Fidel Herrera y ahora, rumia su aspiración y castigo con una serie de improperios y falsas acusaciones que lo desprestigian y obligan con chantajes a estar arrinconado, más vale trabajar dignamente y reivindicar paso a paso algunos derechos que nos deben corresponder y que la federación se ha arrogado.

Ojalá y el Revisionismo moderno sea para bien de la patria, por que es cierto hay que resolver problemas al precio de lo que sea, pero si se opera con los gobernados las soluciones son mas fáciles.

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