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Columnas y artículos de opinión

Se abre el debate sobre la legalización de la marihuana

Por: Helí Herrera Hernández

19/11/2012

alcalorpolitico.com

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Twitter: HELIHERRERA.es
 
La legalización total del proceso de producción, comercialización y consumo de la marihuana en los estados de Washington y Colorado, como resultado de la consulta popular del pasado martes 6 de noviembre, en las elecciones federales de Los Estados Unidos, ya generó el primer debate al más alto nivel, precisamente en la 22 cumbre iberoamericana celebrada en Cádiz, España.
 
Y es que esos dos estados se suman a los 17 que ya habían legalizado (recién lo habían hecho en Massachusetts), el consumo de la marihuana, en algunos casos bajo pretextos médicos, pero que en la práctica ha hecho que esta droga la puedan comprar cualquier norteamericano en la >walgreens< de la esquina de su calle, sin temor alguno a sufrir algún arresto tanto por consumirla, como por distribuirla o venderla.
 
La sociedad de Estados Unidos, el más importante consumidor de todas las drogas del mundo, va seguir caminando en la misma línea que lo han hecho estos 19 estados y lo más seguro es que próximas consultas populares van a decidir lo mismo. La última encuesta de Gallup indica que, mientras en 1960 30 por ciento de los estadounidenses estaba a favor de la legalización total de la marihuana, para el 2012 es ya el 50%. Lo que sigue es solo cuestión de tiempo.
 
Precisamente por todas estas estadísticas y acciones legales, que tanto la sociedad norteamericana como las autoridades de aquella nación han tomado frente al flagelo de las drogas, fue que el presidente de México Felipe Calderón planteó, en su intervención en esta cumbre iberoamericana, buscar una regulación distinta a la actual, para reducir el apetito que genera el mercado negro de estupefacientes, y el dinero que obtienen las organizaciones dedicadas a este giro, que lo utilizan para imponer autoridades, corromper policías y quebrantar instituciones.
 
El mandatario mexicano aseguró que la reciente legalización en la distribución, producción y consumo de mariguana en 19 entidades de los Estados Unidos representa una modificación radical en la lucha contra el tráfico de drogas.
 
En ese cambio paradigmático y sin precedente afirmó "…es urgente abrir un nuevo debate a escala internacional sobre las consecuencias políticas, económicas y sociales que esta legalización en los Estados Unidos causará en los países iberoamericanos" expresó ante la mayoría de los Jefes de Estado y de gobierno que asistieron a la cumbre.
 
Así, mientras la sociedad norteamericana va avanzando paulatinamente en la legalización de esta droga, en México los gobiernos han evitado promover un debate nacional sobre la despenalización de la producción, distribución y consumo de esta droga, impulsando de esa forma un gigantesco mercado negro que algunos autores, expertos en la materia, han llegado a calcular en casi 20 mil millones de dólares anuales, con las consabidas consecuencias que hoy vivimos por la puja de las rutas que los narcotraficantes utilizan para hacer llegar esta mercancía al principal mercado de consumo, que son los Estados Unidos en primer lugar, y Europa en segundo.
 
Así las cosas, la sociedad y el gobierno norteamericano caminan en sentido opuesto a las acciones que ha emprendido el gobierno mexicano. Allá cada vez más estados avanzan en la legalización de esta droga, bajando drásticamente los robos, violaciones y homicidios que el mercado negro genera y acá, el secuestro, la extorsión, los levantones y los asesinatos entre bandas rivales y gente inocente crecen diariamente porque es un negocio jugoso, entre más prohibido esté.
 
Esta bifurcación generada por políticas públicas de gobiernos que ven de distinta óptica un problema social, merece la reflexión ya no de ellos sino de sus sociedades. En los Estados Unidos éstas son las que están opinando y dando su voto en referéndums por la legalización; en México sucede todo lo contrario: a la sociedad no se le toma en cuenta y solo el ejecutivo federal, de manera personalísima es el que decide sin importar la opinión pública.
 
El tema ya no se puede eludir. Por lo menos en el terreno del análisis, la reflexión y toma de decisiones. Al parecer Felipe Calderón, el mismo que nos llevó a más de 70 mil muertes por una decisión que solo él determinó al declararle la guerra al narcotráfico, ha llegado a la conclusión (después de toda esta tragedia), de abrir el debate nacional sobre la legalización o no de las drogas, partiendo de la mariguana, justo cuando el país número uno en consumirla ya la vende, consume y produce de manera legal en 19 estados.
 
Nuestro país y nuestro gobierno ya no pueden ni deben evadir esta realidad y actuar en consecuencia. Ha llegado la hora del debate sobre la legalización de las drogas no solo en México, sino en el mundo. Rezagarnos significaría más de lo mismo, de éste México violento, bronco, inseguro, corrupto y violador de los derechos humanos por culpa de este flagelo.
 
Mi opinión personal que hago pública es en ese sentido.

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