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Columnas y artículos de opinión

Tres reacciones frente a la reforma educativa

La mirada de los otros

Por: Tomás Rodríguez Pazos

13/12/2012

alcalorpolitico.com

La semana pasada, el presidente de la república y los presidentes del PRI, PAN y PRD anunciaron una reforma educativa. El secretario del ramo explicitó su principal propósito: recuperar la rectoría del Estado en la educación, a partir de una estrategia de selección y evaluación de los docentes. Ésta respetará los derechos laborales, pero aplicará la ley.

1a Reacción: La de quienes coinciden y la aprueban. Entre ellos, los diputados comprometidos, los grupos empresariales y asociaciones que han demandado la separación Estado –Sindicato, la dirigencia del SNTE quien afirma haber sido: “el primero que propuso que las plazas de nuevo ingreso al sistema educativo estuvieran sujetas a un examen de oposición, que se reformulara la carrera magisterial y que se construyera un sistema nacional de evaluación”. (Reforma, 12 diciembre, 2012, p.1).

2a Reacción: La de quienes la rechazan de tajo, pues sospechan de toda intención gubernamental; consideran que es una estrategia para entregar el sistema educativo al sector privado o simplemente para simular una reforma que refuerce el poder federal. (Léanse articulistas de diversos medios).Quienes reprueban éstas y las futuras reformas consideran insuficientes los alcances del pacto y aluden a experiencias anteriores en las que lo comprometido ha quedado en el discurso.

3a Reacción: La de quienes esperan los hechos con reserva, pues consideran se trata de una reforma mayor, que involucra a más de veinte millones de alumnos y casi 2 millones de docentes. Y no sólo es el tamaño del problema sino en la complejidad de los factores históricos nacionales y estatales, que inciden en las prácticas educativas. Para los educadores empeñados en hacer de las escuelas un espacio para formación de ciudadanos se trata de reconstruir desde los cimientos la educación básica; modificar las prácticas escolares para evitar pérdidas de tiempo y simulación.

Ante la presunción de que El Congreso aprobará tal cual la iniciativa enviada por el presidente, cabe pedir a los diputados y senadores que sacrifiquen un poco de sus extensas vacaciones para que se incluyan medidas necesarias para la transformación del sistema :

1. Declarar prioritaria la educación básica y reflejarlo en el presupuesto.

2. Incluir las actividades culturales, de recreación y deporte de manera obligatoria en el currículo de educación básica.

3. Evitar la confusión en el nombramiento de funcionarios públicos que provengan del sindicato, aplicando criterios restrictivos.

4. Garantizar la autonomía del instituto de evaluación.

5. Procurar la contribución de padres de familia o de los usuarios en los niveles medio superior y superior, conforme a sus capacidades económicas.

6. Conciliar la expansión de las profesiones con las proyecciones económicas de la nación.

Eso toca al congreso y a nosotros estar pendientes.

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