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Columnas y artículos de opinión

Pacto por México: buenos deseos navideños (Parte 2)

Por: Eduardo de la Torre Jaramillo

14/12/2012

alcalorpolitico.com

Para cambiar al país es necesario que no sólo se adopten las 95 acciones gubernamentales propuestas en el multicitado “Pacto por México” si no que se tiene que estudiar la implementación de las mismas, porque el problema económico en el país no es de tasa de ahorro, ni de inversión, tampoco está en la falta de creación de empleos; en fin y para retomar el anterior artículo me centraré en la parte socio-económica, donde los acuerdos 1 y 2 son incompatibles, porque en el diagnóstico que presentan afirman que la informalidad produce un bajo empleo (lo que no hay son empleos productivos) y que hay una baja inversión, y eso es falso; por otra parte, en el acuerdo 1 copiaron mal la propuesta de seguridad social de Santiago Levy de 2009 (la cual explicaré posteriormente de manera sintética) y en el acuerdo 2, que es la propuesta de crecimiento económico, cuyas recomendaciones son las que la OCDE le ha hecho a México en los últimos años, por lo tanto, “no hay nada nuevo bajo el sol”.
 
Pasaré a explicar la propuesta de Levy, posteriormente lo que el gobierno mexicano hizo en 1995, y retomo una propuesta de la OCDE:
 
a)      La propuesta de política social que desarrolló Santiago Levy en 2009 consistía en cambiar la política social para que sea equitativa y proteja a los trabajadores y, simultáneamente, fomente decisiones de empresas y trabajadores a favor de la productividad y, que a la par sean fiscalmente sustentables, por supuesto su visión es socialdemócrata. Propone que los derechos sociales sean universales, terminar con la informalidad y se eliminarían los obstáculos para aumentar la productividad y acelerar el crecimiento.
 
La propuesta es generalizar el IVA al 16% a todo el consumo (alimentos y medicinas) y reducir los impuestos a la nómina, cuya desgravación sería del 1.9% del PIB; lo que significa un incremento de 416 mil millones de pesos, es decir, el 3.3 del PIB, y al compararlo con la recaudación en 2008 del IVA que fue del 3.8% del PIB, al sumarlos significaría un incremento del 7.1% del PIB.
 
Lo anterior, si lo comparamos con países de América Latina como Uruguay donde el IVA es del 22%, y su recaudación del 10.7%; en el caso argentino el IVA es del 21% cuya recaudación es del 7.2%; en Chile el IVA es del 19% y su recaudación del 7.4%; y en Brasil el IVA es del 17% y la recaudación del 8.3%.
 
Empero, Levy para ser precavido y mantener esas proyecciones y sabedor de la evasión de impuestos que hay en el país propuso que se eleve al 17% el IVA generalizado.
 
Es importante recordar que el IVA nació en 1980 con una tasa del 10%, y cuya recaudación fue del 2.5% del PIB; en ese año y hasta 1988 (en 2011 la recaudación es del 3.6% con el 16% de IVA), los alimentos procesados y las medicinas tenían un 6% del impuesto del IVA, se quitó ese impuesto en el Pacto de Solidaridad Económica para enfrentar la crisis de aquellos años.
 
b)      La otra propuesta es elevar el IVA del 16 al 21% (sin que se incluyan las medicinas y los alimentos), tal y como sucedió en 1995, cuando la crisis económica mexicana fue calificada como la “primera crisis de la globalización”, según Michael Camdessus, al caer a -6 del PIB y en el año 2000 la economía nacional tuvo un 6% del PIB de crecimiento. Aquí solamente se recaudarían 215 mil millones de pesos, si tomo como referente la última recaudación del 1% cuyo aumento fue del 15 al 16% del IVA.
 
c)      La OCDE está recomendando a México que el IVA sea aumentado al 19% de manera generalizada al consumo, es decir a medicinas y alimentos, de allí que esta proyección supera a la propuesta de Santiago Levy, en cuanto a recaudación del Estado mexicano.
 
Ahora realizaré algunos comentarios sobre la parte jurídico-política del “Pacto por México”, en el acuerdo 3, particularmente en el punto 3.4 se propone diseñar un Código Penal Único, ésta ha sido una demanda histórica de Acción Nacional, empero tiene dos artículos que serán extremadamente complejos: el aborto (por la excepcionalidad del DF) y el abigeo (delito inexistente en el DF), el primer tema polariza a la sociedad y sobre todo a las fuerzas políticas, aquí es muy difícil que se pueda procesar este tema; y el otro pertenece al 27% de la población mexicana que vive en zonas rurales.
 
En la parte política me llamaron la atención tres propuestas: Ley de Partidos Políticos, la Federalización de las Elecciones y la Reelección de los Legisladores; iniciativas que presenté siendo diputado federal en 2007 y 2008; la primera fue una vieja aspiración de Don Manuel Gómez Morín, reglamentar a los partidos políticos; la segunda propuesta que yo realice es que el IFE organizara las elecciones locales, lo que significaría un ahorro de 5 mil millones de pesos anuales, ya que se celebran entre 12 y 14 elecciones locales al no ser concurrentes; y finalmente la reelección de los legisladores, en el caso de los diputados federales hasta 4 periodos (12 años) y los senadores únicamente 2 periodos (12 años), ello para evitar las distorsiones que tiene el modelo norteamericano.
 
Finalmente, lo más atractivo fue la propuesta de los “gobiernos de coalición”, ya que únicamente hemos experimentado coaliciones electorales. Lamentablemente en la parte política es muy difícil que se produzcan estos cambios porque en su mayoría, el gabinete si bien tiene experiencia gubernamental son conservadores, y por tal motivo no podrán apostarle a un modelo democrático porque su raíz es autoritaria, además se enfrentarán a los gobernadores, quienes no perderán el control de los órganos electorales locales. Por todo esto, el “Pacto por México” sólo se aprobará en parte, como lo será el área educativa que buscará jubilar a la líder vitalicia del SNTE, y otras reformas económicas.

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