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Columnas y artículos de opinión

Ranulfo en tres y dos

Al Pie de la Letra

Por: Raymundo Jiménez

17/12/2012

alcalorpolitico.com

Aunque presuntamente Ranulfo Márquez Hernández habría sido propuesto por el gobernador Javier Duarte de Ochoa para ocupar la Delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Veracruz, hasta ahora el nombramiento del ex secretario fidelista de Protección Civil y ex titular de la Sedesma no ha tenido luz verde aún por parte de la administración federal del presidente Enrique Peña Nieto.

Márquez, según ha trascendido, anda preocupado por las últimas señales recibidas: el ostracismo político al que los peñistas han relegado a su amigo, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán; la inminente salida de México de su ex protectora Beatriz Paredes Rangel, quien se irá de embajadora a Brasil, y el nombramiento, la semana anterior, del ex dirigente priista poblano Juan Carlos Lastiri Quirós, como subsecretario de Prospectiva, Planeación y Evaluación de la Sedesol

Y es que a principios de abril de este año, a petición del dirigente nacional priista Pedro Joaquín Coldwell, Ranulfo tuvo que dejar la delegación del CEN del PRI en el estado de Puebla y retornar a Veracruz donde el gobernador Duarte accedió a abrirle espacio como jefe de la Oficina del Programa de Gobierno.

Ante el repudio de grupos priistas poblanos que inclusive lo acusaron hasta de acoso sexual, el veterano político veracruzano tuvo que ser retirado porque se había convertido en un factor de riesgo para la candidatura presidencial de Peña en el estado de Puebla, el cual es gobernado por Rafael Moreno Valle –muy cercano a la lideresa nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo, quien en 2010 lo impulsó como candidato del PAN y Nueva Alianza–, y cuya entidad cuenta con el cuarto padrón electoral del país, después del Estado de México, el Distrito Federal y Veracruz.

Por esa misma razón, la dirigencia nacional del PRI decidió remover también de la presidencia del Comité Directivo Estatal de Puebla a Lastiri Quirós, el cual fue sacado simultáneamente con Ranulfo pero fue incorporado por Pedro Joaquín como secretario de Gestión Social del CEN priista.

Por este escándalo, Lastiri fue sustituido además en la segunda candidatura al Senado de la República por la ex secretaria general del CDE, Lucero Saldaña Pérez.

La crisis en el PRI de Puebla detonó en febrero de este año durante el proceso interno para la selección de candidatos a senadores y diputados federales, en el que aspirantes priistas al Congreso de la Unión, inconformes por las imposiciones, amenazaron con judicializar y reventar las postulaciones en 10 de los 16 distritos electorales del estado.

Uno de los líderes de esta rebelión priista fue Fernando Morales Martínez, hijo del ex gobernador Melquiades Morales Flores que pretendía ser postulado al Senado, el cual terminó ocupando el lugar de Lastiri y de Ranulfo al ser designado por el CEN del PRI como delegado presidente del Comité Directivo Estatal del tricolor, luego del escándalo mediático en que fueron implicados el ex secretario particular de “Tonicho” Márquez, Guillermo Moreno, y su operador de finanzas, Julián Haddad, los cuales fueron exhibidos en un diario local por exigirles una pequeña “cuota” de 100 mil pesos a por lo menos 14 de los 87 aspirantes a precandidatos en los distritos de Puebla, Tepeaca, Ciudad Serdán, Ajalpan, Tehuacán y Atlixco.

En conferencia de prensa convocada a mediados de febrero, precandidatos ligados al grupo de Fernando Morales reprocharon las inconsistencias del proceso de selección de abanderados del PRI, al asegurar que Márquez y Lastiri pretendían imponer a sus favoritos en la mayoría de los distritos.

Jacobo Aguilar, uno de los precandidatos excluidos, reiteró que el ex secretario particular de Ranulfo y Julián Haddad, que también aspiraba a la diputación federal, intentaron estafar a los aspirantes a precandidatos de Tehuacán con 100 mil pesos y mostró como prueba la tarjeta de presentación de Moreno con su número de cuenta y un recibo de depósito por 100 pesos.

El escándalo mediático se potencializó porque los aspirantes a diputados Alejandro Cruz Olivera, Ana Isabel Allende, Ricardo Chavero, Salomón Alcalá, Armando Ruiz, René Escalona y Cecilia Monzón también exigieron la renuncia de dirigente Juan Carlos Lastiri, pues lo acusaron de promover el cobro de 20 mil pesos a los militantes que intentaran participar en el proceso interno, a cambio de expedirles una carta que certificara el pago de sus cuotas partidistas.

Ante esta situación, a principios de marzo, mientras Ranulfo comenzó a deslizar que pronto renunciaría como delegado del CEN del PRI porque estaba por retornar a Veracruz para incorporarse al gabinete del gobernador Duarte de Ochoa, el ahora subsecretario de la Sedesol salió al paso de esos señalamientos y dijo que su permanencia al frente del Comité Directivo Estatal no era negociable, ni estaba a discusión. Lastiri aseguró que esas acusaciones carecían de fundamento, por lo que conminó a sus detractores que presentaran pruebas y denuncias ante las autoridades correspondientes.

El entonces dirigente poblano reveló que presuntamente Guillermo Moreno, colaborador de Ranulfo, fue quien había solicitado recursos económicos a los militantes, por lo que enfatizó que era importante que los afectados procedieran legalmente contra los presuntos responsables, toda vez que prometió que el CDE a su cargo no encubriría a nadie. Ante esta amenaza, coincidentemente Moreno dejó de trabajar para “Tonicho”.

¿Dará ahora Lastiri el visto bueno para que Ranulfo sea el delegado de la Sedesol en Veracruz? Ya se verá. Por el momento, ante esta situación, ha trascendido que el duartista Oliver Aguilar Yunes, ex candidato a diputado y ex dirigente porteño del PRI, se estaría promoviendo para obtener esta importante delegación federal.

BODA DISCRETA

Este viernes 14, en una discreta ceremonia civil celebrada en un rancho de la familia Fernández Ávila ubicado en el vecino municipio de Coatepec, contrajo nupcias Juan Manuel del Castillo González, secretario particular del gobernador Javier Duarte de Ochoa.

Al enlace matrimonial no acudió el titular del Poder Ejecutivo. Tampoco la mayoría de los secretarios de despacho. El evento fue muy familiar.

La boda religiosa, según ha trascendido, se realizará dentro de unas semanas pero no será tampoco en Córdoba, por donde el año entrante Del Castillo sería postulado por el PRI a la candidatura para diputado local, sino que el funcionario duartista echará la casa por la ventana en el paradisiaco puerto de Acapulco, Guerrero. ¿Será?

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