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Columnas y artículos de opinión

Cierre de año; una forma de pensar

Por: Uriel Flores Aguayo

28/12/2012

alcalorpolitico.com

Cada fin de año, se quiera o no, es un momento de reflexión, de recuento de lo vivido; a veces de esos últimos doce meses, otras tantas de un poco más, hasta la vida toda. Se cuentan las pérdidas, se recuerdan los buenos momentos, surgen las anécdotas y se hace el balance, sutil o profundo, depende de cada quien. No sabemos, no sé, que tanto fui útil a la comunidad, si tuve un buen comportamiento con mi familia y amigos; trato de tener claro si aprendí algo nuevo, si soy mejor ciudadano y si aproveché el tiempo. Es difícil, por inconsciencia o por la complejidad de lo apenas perceptible, saber si hacemos daño, pequeño o grande, si vamos por la vida afectando al prójimo y a los seres queridos, si no sabemos apreciar el valor y las cualidades de la gente de nuestro entorno; o, al contrario, si hacemos lo correcto y solo somos dato, recuerdo y noticia gratas. Se fue el año 2012, tiempo ganado o perdido, o combinado dado que nada es absoluto, casi nada es para siempre; estos días, eludiendo el consumismo y el alcoholismo, ganando un breve espacio propio, son una magnifica oportunidad para renovar propósitos y visualizar la perspectiva de nuestras vidas; preguntarnos qué sigue, reconocer las rutinas y hacer un esfuerzo más grande de imaginación. Somos parte de una sociedad, tenemos derechos y obligaciones, somos libres por sí mismos y portamos dignidad y autonomía no sujeta a ningún tipo de interés ajeno o afanes de manipulación.

Me interesa pensar y hablar de los diferentes, de lo excepcional es, de los rebeldes y de los izquierdistas; los reivindico en toda la valía que les da su idealismo, su rectitud y compromiso social. Lejos de lo material, perdidas oportunidades familiares y de desarrollo personal, deben saber, lo subrayo, que son personas singulares, valiosas e imprescindibles; hay de todo, activistas, artistas, científicos, sindicalistas, maestros, feministas, escritores, ecologistas, municipalistas y toda una serie de personajes populares sin afán de poder, críticos y muy generosos. Pienso en cantantes como Amparo Ochoa y Gabino Palomares, creativos y de voces esplendidas, que bien pudieron ser comerciales y llenarse los bolsillos de dinero; pienso en el Ing. Heberto Castillo, inventor y científico, que pudo ponerse al servicio de las transnacionales pero no lo hizo, no optando por una carrera de dinero; pienso en Arnoldo Martínez Verdugo y en Valentín Campa, impulsores de partidos políticos con afanes libertadores, qué hubiera sido de ellos si eligen el camino de la grilla, de la política tradicional y el poder. Así como ellos, otros muchos hicieron los que le marcó su conciencia, escogieron un camino diferente, de lucha, de esfuerzo y sacrificio. Eran tiempos más auténticos en todos los sentidos, con mayor enfoque ideológico; ahí esta su biografía como ejemplo, como muestra de que la historia se construyó con ellos: aquí, en Veracruz, también podríamos mencionar varios ejemplos. Yo creo que nada fue en vano, no hay porqué arrepentirse, fueron libres, son un buen ejemplo para la comunidad y sus hijos, los que deben estar orgullosos de sus padres. Tal vez el costo pagado por un ideal fue elevado, ante un régimen autoritario y un entorno de simulación, pero haberlo hecho los coloca en un sitio especial, importante; cumplieron con su deber, fueron y son imprescindibles.

Si el éxito se mide por dinero o poder estamos hablando de seres menores, comunes e intrascendentes; no creo que eso se deba presumir, no es ejemplo de nada, aun en una sociedad pragmática no han podido, los alienadores, cooptar todo y a todos, cuando parece que lo están logrando, la historia y cultura se encarga de pararlos. Somos una sociedad sencilla, que no se retrata en la "caja idiota" ni en la demagogia política, que conserva muchas cualidades y buenas tradiciones, que las valora y renueva; al menos en Veracruz, estado, y en Xalapa, la vida sigue siendo sencilla y grata, a veces más o menos descompuesta por la sistemática labor corruptora y clientelar de los distintos niveles de Gobierno. La vida sigue, viene otro año, otro tiempo, otros retos, otras oportunidades; depende de nosotros, de cada quien, vivirla bien, en el sentido de la salud y la felicidad que da hacer las cosas correctas, servir sentirse bien. No es necesario, aunque existe en grandes cantidades, el arrepentimiento, ese camino esta mal pavimentado, es mejor prevenir, aportar un granito de arena a las buenas causas propias y colectivas. La vida, la nuestra, es lucha; logar metas es producto del esfuerzo en el estudio y el trabajo, lo cual implica disciplina. Todo en la vida tiene consecuencias, lo sabemos, no se puede ir por ahí haciendo y deshaciendo y creer que no va a pasar nada. En la política electoral y partidista estamos ante un escenario precario e involutivo, siendo vital enriquecerlo, para que sea útil y ayude en una ruta de libertad y progreso. Solo con democracia, que escasea en la capital jarocha, seremos una comunidad sana y con un buen presente.

Recadito: un fraterno abrazo a mis lectores, estoy muy honrado con su distinción.

Xalapa, Ver; a 27 de Diciembre del 2012.

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