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Columnas y artículos de opinión

Buenos deseos…

Tierra de Babel

Por: Jorge Arturo Rodríguez

10/01/2013

alcalorpolitico.com

Buenos deseos, más promesas… propias y de los gobiernos federal, estatal y municipal. Muchos éxitos para este año nuevo…Y siempre es así: volver a empezar, que hay futuro a la perpetuidad… ¿Volver al futuro? ¿Cuál futuro? Pos dicen que el futuro es hoy, que se construye día a día, que el futuro no espera, el futuro se elige y no sé cuántas cosas más… ¿Futuro? ¿Realmente pa’ quién?

Dice el refrán que el infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras. Y George Moore sostenía que vivimos de nuestros deseos más que de nuestras obras.

Vaya que con esto de los deseos, los éxitos y el futuro, a veces como que complican la vida y ya no sabemos pa’ dónde jalar. Miren que Rabindranah Tagore expresó: “No olvides nunca formular tu deseo. Creo que no se cumplen, pero hay deseos a largo plazo que duran toda la vida, de modo que no podía esperarse su cumplimiento”. Ni para qué hablar de las promesas, como que son más huidizas…

En todo caso, cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje, dijera Aldous Huxley.

Chin. Principio de año 2013 y ya ando de pesimista y aguafiestas. Pos la verdad es que no me creo todo: hasta no ver no creer, ¿o no Santo Tomás? Y menos con esos dichosos mensajes de nuestros gobernantes, autoridades y políticos. Recuerden que no era la burra arisca, la hicieron a palos.

Pero dejando a un lado el gimoteo –hasta me acordé del “Quiere llorar, quiere llorar”- que me provocó escuchar a nuestro presidente Enrique Peña Nieto con su mensaje por el año nuevo; dejando incluso muchas otras cuestiones que habrá que esperar su cumplimiento y de qué manera, porque dizque “Es tiempo de mover a México” –¿qué acaso no se movía?; digo, dejando a un lado esto y lo otro, pero sin olvidarlo, en su mensaje expresó: “Como tú, quiero un país donde cada mexicano tenga las oportunidades para escribir su propia historia de éxito”. ¡Órale!

Y chequen el final: “Recibe mis mejores deseos de salud, prosperidad y éxito para ti y tu familia. Que 2013 sea un año de logros y realizaciones. Muchas felicidades” Pos está por verse, sobre todo para unos cuantos millones de mexicanos que sobreviven en la pobreza desde a hace un chingo de años, y sobreviven de puros milagros y promesas. Digo, por sólo mencionar un problemita nacional.

Entonces me quedé callado sin hablar ni decir una sola palabra, se los juro. Y me pregunté qué es eso del “éxito”. En una película de antaño que no recuerdo el nombre, el actor Fernando Luján interpretando a un pintor, de esos existencialistas de la época, se preguntó: ¿qué era el éxito? Y el mismo se contestó, palabras más, palabras menos: “Unos bolsillos llenos de dinero y un vacío espiritual”.

A cuanto viene esto, porque en estos tiempos de inicio de año nuevo, acostumbramos a desearnos éxito, lo cual no veo mal, pero percibo que no logramos entender ese término y mucho menos lograr que sea pa’ todo el año. Y, desde luego, no me adentraré aquí a explicárselos, porque si me lo preguntan, no lo sé; si no me lo preguntan, lo sé.

En fin, mis fans, sean felices, cada cual sabe cómo, pero si podemos ayudar, ayudemos. Sin esperar la campaña de la Cruz Roja.

De cinismo y anexas

Decía Albert Camus que el éxito es fácil de obtener. Lo difícil es merecerlo. Y Honoré de Balzac se preguntaba: ¿De cuántas infamias se compone un éxito?
Ralph Waldo Emerson expresaba que el éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene. Pero yo me quedo con lo que dijo Albert Einstein: “Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor”.

Por lo pronto, ahí se ven.

Hasta la próxima
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