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Columnas y artículos de opinión

De los medios a la política

Prosa Aprisa

Por: Arturo Reyes Isidoro

11/01/2013

alcalorpolitico.com

Después de cinco años, Sergio González Levet acaba de dejar la subdirección del diario El Portal, hasta hace unos días Milenio El Portal. Aspira a ser candidato a diputado local por Misantla, su tierra natal. Cumplió su ciclo, dijo al despedirse y pasa “a otra historia. Vuelvo a mis orígenes, regreso a mi tierra y emprendo el vuelo”.
 
Sergio fue mi compañero en la Facultad de Letras de la Universidad Veracruzana, así como en el semanario xalapeño Punto y Aparte. Mantenemos la amistad hasta la fecha, en los mejores términos. Nunca pensé que tuviera aspiraciones políticas ni que su vocación lo llamara por ese camino.
 
A mi querido amigo lo vi siempre más por el camino de las letras y del periodismo. Le deseo el mayor de los éxitos en su nuevo proyecto. Tiene todo el derecho. Es culto. Tiene buena imagen.
 
Como en el suyo, de otros tres casos directos de los que tengo memoria, al menos dos compañeros periodistas dejaron sus medios para internarse en los vericuetos de la política o del mundo administrativo oficial. Para mí –lo digo siempre lamentándolo, porque los aprecio–, creo que no fue la mejor decisión de sus vidas (aunque a lo mejor ellos piensen que sí, claro está). Del medio periodístico, prácticamente se perdieron y dejaron de ser un referente como comunicadores.
 
De estos últimos tres casos, en su momento, Raymundo Jiménez, viejo compañero de lides periodísticas, serio, profesional, agudo y crítico, aspiró a la presidencia municipal de Emiliano Zapata, mejor conocido como Dos Ríos, municipio al que pertenece Rinconada, comunidad en la que nació.
 
Raymundo jugó abanderado por el PRI. Sin duda, era buen candidato y dadas sus múltiples relaciones hubiera conseguido muchos beneficios para su municipio. Tenía deseos de llegar a la alcaldía y le echó ganas. No tuvo éxito porque desde adentro mismo de las filas tricolores lo combatieron personas que veían en riesgo sus intereses.
 
Pero el colega, para su fortuna, la del medio y la de sus lectores –entre ellos yo– tuvo un alejamiento sólo temporal y pronto volvió a lo suyo y hoy está convertido en uno de los mejores columnistas políticos de Veracruz, incluso acaso el mejor. Lo respeto y lo admiro.
 
Norberto Crescencio Galván Valentín, mejor conocido en su momento como Norberto Galván, fue reportero y luego conductor estelar de noticias en Telever y corresponsal del diario Excelsior en el puerto de Veracruz. Su aparición todos los días en la pantalla chica para dar las noticias en el canal televisivo más visto del estado lo hizo famoso y muy conocido.
 
Su vínculo laboral con Televisa hizo que cuando llegó como precandidato al gobierno del estado el licenciado Miguel Alemán Velasco, Telever lo asignara para cubrir sus actividades. Ya como candidato el ahora presidente del Consejo de Administración de Interejet, a Galván lo mantuvieron en la cobertura.
 
De ahí nació una relación con el propio aspirante a la gubernatura y con su entonces secretario particular, el capitán Alejandro Montano Guzmán, y Norberto terminó por renunciar a Telever-Televisa para hacerse cargo de la Dirección de Televisión del Gobierno del Estado, área que propiamente él fundó e impulsó siempre con el apoyo del licenciado Alemán.
 
Era (y es) entusiasta, muy leal, profesional, sabía (y sabe) de su negocio y consolidó la Dirección de Televisión. Pero apenas en el primer tercio del gobierno alemanista se atravesaron las circunstancias y tuvo que salir de Comunicación Social al cambio de titular (Raúl Peimbert por Sabás Huesca). Lo enviaron a Radiotelevisión de Veracruz donde de entrada lo congelaron y ahí sobrevive todavía. Pero, de hecho, se perdió, aunque a cambio ha logrado una exitosa carrera académica-comunicativa.
 
José Valencia Sánchez, Pepe, a quien conozco prácticamente desde niño, pues desde niño había comenzado trabajando en un periódico, el Diario del Sur de Acayucan, al que ingresé como aprendiz de reportero y del que llegué a ser subdirector, de Yayo Gutiérrez, alcanzó lo que tal vez muchos del entonces reducido gremio, en nuestro tiempo, hubiéramos querido: la dirección del Diario de Xalapa.
 
Como director del “Vocero de la Provincia”, Pepe llevaba un paso ascendente, fulgurante. Tenía incluso reconocimientos de organismos internacionales. Se hablaba ya de tu con el poder político y con el poder económico, con los principales y más ricos empresarios de Xalapa, con los que convivía, hasta que quién sabe quién, que enemigo suyo (es mi punto de vista muy personal), le prendió la mecha y le metió la jiribilla de que podría ser el presidente municipal de Xalapa. Una versión que alguna vez me dieron estando yo en el Gobierno, aunque nunca nadie me la confirmó, decía que el entonces gobernador Miguel Alemán trató de hacerlo desistir y que incluso lo invitó a hacerse cargo de la Coordinación General de Comunicación Social. Pepe, ya para entonces, había escuchado el canto de las sirenas (insisto, es mi opinión personal) pensando incluso que todos los partidos políticos lo apoyarían. Se estrelló contra la dura realidad. Casi todos lo abandonaron incluyendo sus supuestos amigos los poderosos empresarios. Ni fue alcalde y dejó la dirección de uno de los más importantes diarios del estado. Hoy aspira a ser candidato, otra vez, a presidente municipal apoyado por el PRD. Para mí, dejó lo más por nada.
 
Y hoy, aparte del caso de Sergio, dos compañeros más parece que han tomado la decisión de dar el triple salto mortal, del trapecio de los medios de información al de la política, sin red protectora, bajo las siglas del PRI: Anilú Ingram Vallines y Tonatiuh Pola Estrada, la primera ex conductora de noticiarios de radio en Veracruz y participante en un programa de televisión, todavía directora de Radio del Gobierno del Estado, y el segundo conductor estelar del noticiario matutino de Telever así como de un escuchado noticiario de radio del puerto jarocho.
 
Excelente compañera mía en el gobierno del estado, tampoco supe alguna vez que Anilú tuviera vocación política. Hoy, con entusiasmo proclama su aspiración. En algunos convivios, siempre le dije que admiraba su alegría contagiosa y su entusiasmo y siempre le desee que nunca se le acaben. Me contagiaba y me gustaba verla sonreir, bailar, echar relajo. Le envío un abrazo y le deseo que tenga éxito. Deberá saber que la política da muchas satisfacciones, pero también que tiene muchos sinsabores, que el camino adentro es a veces muy escabroso. Que sean más las primeras y menos o nulos los segundos. Que yo sepa, ella no tiene ninguna necesidad económica.
 
De Tonatiuh, estoy sorprendido. Lo respeto, lo admiro y lo aprecio. He escrito aquí que el primer café de la mañana lo tomo viéndolo abrir el noticiero de Telever, junto con Carolina Ocampo y con Isidro Cano Luna. Si tiene vocación política, dará el paso correcto. Caso contrario, puede llegar a ser una nueva versión de Norberto Galván y de Pepe Valencia juntos. Me gusta más como comunicador y no me lo imagino como político o como aspirante a político. Pero, como compañero, le deseo todo el éxito, el mejor de los éxitos.
 
Deberá saber, igualmente, que en política, aunque triunfe en las urnas, pasará a ser uno más; que sus decisiones personales no contarán; que tendrá que hacer o decir cosas aunque sean en contra de su voluntad o de sus convicciones; que la pluralidad que ahora practica por las características propias de su quehacer profesional, se terminará; que estará sometido a la crítica, al juicio y al señalamiento de los que entonces serán sus ex compañeros; que si sale de Telever y de Televisa quemará sus naves ahí.
 
Pero a Sergio, a Anilú y a Tona (como lo conocen sus cuates) les deseo éxito, mucho éxito personal. Sinceramente. Mi amistad, mi compañerismo, mi solidaridad y mi comprensión la tendrán siempre. Que les vaya bien en su nuevo proyecto.
 
 Mi solidaridad
 
A propósito de compañeros, mi abrazo solidario a Rogerio Pano Rebolledo por la sensible pérdida de su padre Rogelio Pano de la Barrera, quien falleció en la ciudad de Acapulco.

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