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Sección: Estado de Veracruz

Obispos lamentan que no se erradique la violencia del país, envían mensaje de esperanza

El Año de la fe es un tiempo para hacer crecer y fortalecer la respuesta de fe en todos los creyentes

Miryam Rodríguez Hernández Orizaba, Ver. 19/12/2012

alcalorpolitico.com

En su mensaje de Navidad los obispos de las ocho Diócesis que hay en el Estado y el Arzobispo, lamentaron que la violencia e inseguridad no hayan podido erradicarse en el país, pero también envían un mensaje de esperanza en esta época decembrina.

"Al respecto, tenemos que lamentar que la violencia y la inseguridad no han sido erradicadas todavía. Estas son realidades, plagadas de oscuridad y falsos intereses, por lo que nosotros, como pastores y servidores de ustedes, nos damos cuenta de que nos hace falta avanzar en caminos de justicia y respeto fraterno, de paz y seguridad, en los cuales nos sentimos muy comprometidos con todos ustedes".

Sin embargo, aseguraron que este es un buen momento para poder reflexionar en el significado de la Navidad: "El alegre anuncio de los ángeles a los pastores, cuando señalaron la venida de Cristo, va acompañado de una invitación a dar gloria a Dios por el nacimiento del Hijo de Dios y apunta al compromiso de ser constructores de la paz entre los hombres, la cual no es sólo un don, sino una tarea que debemos realizar con empeño y perseverancia".

Acentuaron que Cristo asumió la naturaleza humana, sin dejar de ser Dios, "La dignidad de la persona humana ha quedado enaltecida de modo definitivo en la Encarnación del Hijo de Dios; así como también en toda experiencia humana de la familia, el trabajo, el servicio, el sufrimiento, que Cristo compartió con la humanidad".

Asimismo, abordaron el tema del Año de la fe, en el cual destaca que el papa Benedicto XVI invita a recorrer el Año de la fe como familia de Dios, con la motivación de que la virtud y compromiso de la fe, como don de Dios, mantiene la puerta abierta al mensaje siempre vivo y actual de Cristo, cuya venida ha marcado la historia.

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz…” (Mt 4,16). El anuncio de la llegada de nuestro Salvador nos alienta a una actitud de auténtica esperanza, al intensificar nuestra oración por el progreso de nuestra patria y fomentar la unidad y la paz, comenzando con la coherencia y transparencia en nuestra propia conciencia, nuestra familia y nuestra comunidad. La luz de Cristo, que comenzó a resplandecer con mayor intensidad desde el día de su venida, dará sin cesar fuerza a nuestros buenos propósitos y mantendrá la buena semilla de la fe, el amor y la fidelidad".

Y enumeraronn algunos eventos eclesiales y sociales, que ofrece el nacimiento de Cristo.

a) Desde el 11 de octubre del año en curso se inició el Año de la fe. “El comienzo del Año de la fe coincide con el recuerdo agradecido de dos grandes eventos que han marcado el rostro de nuestra Iglesia de nuestros días: los 50 años pasados desde la apertura del Concilio Vaticano II, por voluntad del beato Juan XXIII (1 de octubre de 1962) y los 20 años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, legado a la Iglesia por el beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992)”.

b) Ante tales documentos de inmenso valor para la instrucción, reflexión y vida de la Iglesia, los obispos de esta Provincia veracruzana nos hemos propuesto comenzar durante este año con una atenta mirada a los textos del Concilio Vaticano II, para reconocer como dice san Pablo que: “Caminamos en la fe” (2 Cor 5,7). En efecto, el Año de la fe es un tiempo para hacer crecer y fortalecer la respuesta de fe en todos los creyentes; así debemos expresarlo durante este Año de la fe con mayor intensidad. Tendremos la valiosa oportunidad de alimentar el espíritu misionero en nuestras comunidades y apoyar con nuestra oración y nuestros recursos la importante y urgente tarea de llevar el mensaje de Cristo “hasta los últimos rincones del mundo” (Mt 28,20).

c) Del 7 al 28 de octubre de este año, tuvo lugar el Sínodo de los Obispos, presididos por el papa Benedicto XVI, en la ciudad del Vaticano, con el tema de: “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”, evento que nos ayudará a valorar más la imprescindible tarea de la Iglesia en el anuncio del Evangelio. Estamos seguros que las conclusiones de esta reunión de los pastores de la Iglesia nos ayudarán a ser más conscientes de que “la evangelización nace de la familia” y, la tarea evangelizadora debe promover su novedad y entusiasmo.

d) Celebraremos también durante el año 2013, los respectivos jubileos de las Diócesis del puerto de Veracruz (19 de marzo) y de Tuxpan (25 de abril), que conmemoran las cinco décadas recorridas en la fe como pueblo de Dios, desde que fueron fundadas.

e) También estamos recibiendo en estos días a nuevos gobernantes para nuestra patria y expresamos nuestro profundo anhelo de seguir avanzando hacia el resplandor y la fuerza del amor, que Cristo infunde en el corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

En conclusión, aseguraron que la fe es la compañera de la vida, que nos permite distinguir con ojos siempre nuevos las maravillas que Dios hace por nosotros. Tratando de percibir los signos de los tiempos en la historia actual, nos compromete a cada uno a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo. La fe es un acto personal y comunitario: es un don de Dios para vivirlo en comunión con la Iglesia y comunicarlo al mundo. Todas nuestras iniciativas en el Año de la fe, seguramente fortalecerán el gozoso redescubrimiento y el renovado testimonio de la fe”.

Invitaron a los a sacerdotes, personas consagradas, fieles laicos comprometidos, familias y pequeñas comunidades a reforzar el compromiso de avanzar hacia una nueva evangelización, para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe. Todos -indicaron- tienen que colaborar para suscitar en los demás fieles la aspiración de confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con gozo y esperanza. Que todos unan esfuerzos para comprender de manera más profunda los contenidos de la fe, y sobre todo, acrecentar el acto con el que se decide entregar totalmente y con plena libertad a Dios y al servicio del prójimo.

Puntualizaron que el Año de la fe haga cada vez más intensa y profunda la relación con Cristo, ya que solamente en él se tiene la certeza de ir transformando las realidades y garantiza un amor auténtico y duradero. "Procuremos fomentar los principales medios que son el alimento de nuestra fe, como es la oración, acompañada del estudio y reflexión y de las buenas obras, que dan madurez y firmeza a la verdadera actitud de fe".

Y que la Virgen Santísima y san José, quienes recibieron al Niño Jesús con tanto amor y disponibilidad y lo acompañaron en su formación y crecimiento aquí en la tierra, intercedan por las familias para que, iluminadas por el mensaje de salvación, en cada uno de sus integrantes se acreciente el propósito de ser discípulo misionero a favor de la nueva evangelización mandada por Cristo resucitado y que el mundo necesita.

Para finalizar, aseveraron que Cristo es la paz, "el cual nació para salvarnos, imploramos la bendición de Dios para cada uno de ustedes, su familia y todas nuestras comunidades diocesanas".
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