Ir a Menú

Ir a Contenido

Casas Carpin

Sección: Vía Correo Electrónico

¡Yo no brinqué!

08/10/2012

alcalorpolitico.com

Lic. Joaquín Rosas
Director de Al calor político

Por este medio que tan atinadamente dirige, quiero expresar mi reconocimiento a los cientos de jóvenes que asistieron al concierto del grupo Café Tacvba, con el que cerró oficialmente el exitoso “Hay Festival”, por su ejemplar comportamiento al disfrutar sanamente (sin una gota de alcohol) el evento musical.

Desde las seis de la tarde ya había algunos de ellos haciendo “cola” para ingresar al estadio de beisbol Colón, no sin una previa revisión por parte del personal encargado de la vigilancia para evitar que alguien ingresara algún tipo de objeto que pudiera causar algún daño ahí adentro.

Fueron pasando los minutos y las horas (el concierto estaba programado para las nueve) y lo que parecía un estadio que no sería llenado pese a que los boletos se agotaron con una semana de anterioridad, fue ocupándose por los fans de Café Tacvba.

Si bien no estuvo al cien por ciento en su totalidad, al menos un 60 ó 70 por ciento fue ocupado en su mayoría por jóvenes de entre 15 y 25 años y uno que otro “cuarentón” como su servidora, que nos gusta tararear alguna de las canciones de este famoso grupo.

Café Tacuba interpretó por dos horas sus más famosas canciones como “Ingrata” y “Amor Divino”, entre muchas otras, que la multitud coreaba y brincaba en su afán de pasarla bien en la tarde-noche de un domingo que auguraba que tendría más lluvia de la caída entre las dos y las cuatro de la tarde.

Respetando las ideologías y preferencias políticas de Café Tacvba, era de esperarse que a medio concierto transmitieran su postura contra el próximo mandatario, convocando a los asistentes a “un nuevo cambio” y “a seguir la lucha”, y a “Peña el que no brinque”, cosa que la mayoría de los jóvenes hicieron.

Yo no brinqué, en parte porque me dolían los pies de tantas horas de estar parada y en parte porque no me parece que se mezcle una cosa con otra. Es mi personal punto de vista.

Lo importante de esta situación es que los jóvenes xalapeños, veracruzanos, en un estado donde pueden conducirse con libertad, pudieron bailar, gritar y disfrutar de un agradable concierto, aunque por ahí, de vez en cuando, oliera un poquito a yerba quemada. ¿Cómo la ingresaron? Quién sabe, pero siempre hay jóvenes mañosos.

Sra. Dolores B. Luna
  • La Parroquia Xalapa
  • Ipax
  • Centro Mexicano de Estudios de Posgrado
  • Escuela Cervantes