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Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

80 presbíteros de Orizaba renovaron sus votos, este martes

El obispo Eduardo Cervantes los invitó a buscar nuevos métodos para proclamar la misericordia del Señor

Lissette Hern?ndez Orizaba, Ver. 11/04/2017

alcalorpolitico.com

Durante la homilía de renovación de promesas sacerdotales y de bendición del Santo Crisma, del óleo de los catecúmenos y de los enfermos, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, invitó a los presbíteros a que busquen nuevos métodos y expresiones para proclamar la misericordia del Señor.

“Hermanos hemos recibido el don del sacerdocio ministerial porque Dios quiso llamarnos para que estemos con él y enviarnos a predicar. Que no se agote el ardor cautivador de este llamado, que ungidos por el Espíritu Santo íntimamente unidos a él llevemos la buena nueva a los pobres, anunciar la libertad a los cautivos y oprimidos, la curación a los ciegos y proclamar el año de Gracia”.

Y los retó a que puedan decir en su vida diaria, no al egoísmo, al pesimismo estéril a la mundanalidad espiritual.



“A la guerra entre nosotros. Que digamos sí a los desafíos de una espiritualidad misionera, a una iglesia misionera y en salida que busca estar cerca de las periferias físicas y existenciales”, dijo.

También a que se esfuercen a reproducir en sí mismos la imagen de Cristo y den un constante testimonio de fidelidad y amor. De hecho el prelado les exhortó a los siervos de Dios que vivan con alegría el ministerio que con amor el Todopoderoso les ha concedido, de paso que sigan experimentando día a día el evangelio que ha llenado la vida entera de los que se encuentran con Jesús.

Añadió que el presbítero es un servidor del pueblo de Dios, “por razones pastorales celebramos este día la misa Crismal que de modo ordinario se celebra el Jueves Santo por la mañana, pero es por ello que la liturgia de este día gira en torno, sí al don del sacerdocio pero en íntima relación con el don de la Eucaristía y el mandamiento del amor fraterno.



En este contexto se realiza el rito de la renovación de las promesas sacerdotales, no solo pensando en que se devuelva la frescura al compromiso que los hermanos presbíteros asumieron el día de su ordenación, sino por lo que estas promesas contienen”.

El Obispo recordó a todos los presentes que el uso del óleo en al Antiguo Testamento con el cual eran ungidos reyes y sacerdotes y profetas se prefiguraba a Cristo, “en el Santo Crisma se consagran las manos del sacerdote ministerial y la cabeza del obispo, es el gran signo de la santidad”.

Un promedio de 80 presbíteros renovaron sus promesas este día y recibieron para cada una de sus parroquias el óleo de los enfermos y de catecúmenos.