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Abogado fue víctima de la prepotencia y salvajismo en un retén del alcoholímetro

- Por reclamar contra la golpiza contra un joven alcoholizado, lo llevaron a un lugar oscuro y lo tundieron
- Hasta una “mujer Tránsito” se pone altanera con los conductores y les quitan “lo machito”

21/09/2012

alcalorpolitico.com

¡Denuncia Ciudadana!

La presente publicación tiene como único objetivo “ALERTAR” a todas las personas que viven en la Ciudad de Xalapa y abran los ojos y se den cuenta de las cosas que suceden en nuestra ciudad.

Las personas que me conocen saben que soy tranquilo, que vengo de una familia que se dedica a trabajar mucho y de forma honesta, saben que soy abogado de profesión, que soy padre de familia, soy un entusiasta emprendedor y amante del futbol, saben que no me meto en conflictos y que mucho menos me ando exponiendo a peligros o ando por la vida haciendo desmanes.

Es muy triste que en la actualidad haya prepotencia, abuso, violencia y robo por parte de nuestras autoridades, sobre todo de las que “SEGÚN NOS PROTEGEN”.

Como es del conocimiento de todos, en los últimos tiempos las autoridades de Tránsito del Estado junto con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) hacen “OPERATIVOS ALCOHOLÍMETRO” para detectar conductores en estado de ebriedad, pues en base a esto comienza mi historia.

El pasado viernes 14 de septiembre me invitaron a una cena para festejar el cumpleaños de un familiar, junto con mi esposa, afortunadamente decidimos dejar a nuestro hijo de 2.5 años con una de mis cuñadas para que nosotros nos pudiéramos divertir y bailar como ya tenía mucho tiempo que no lo hacíamos. Más o menos como a las 2 de la mañana salimos de la fiesta y cuando íbamos directo a nuestra casa nos tocó el “OPERATIVO ALCOHOLÍMETRO” que se ubicaba en la avenida Maestros Veracruzanos a las afueras del “Italian Coffe”, para esto mi esposa era la que manejaba nuestro vehículo, se acercó una “Señora Tránsito” exigiendo con un tono de voz muy golpeado la licencia de conducir de nosotros dos, tarjeta de circulación, las llaves de la camioneta y que nos bajáramos del auto inmediatamente.

Ante su prepotencia entregamos los documentos pero “yo” me negué a entregar las llaves de mi auto argumentando que no tenía por qué dárselas, que si se tenían que llevar mi carro al corralón por conducir en estado inconveniente le entregaría las llaves con gusto, pero hasta que le hicieran la prueba a mi esposa, mientras... ¡¡¡no!!! Pues para qué les dije eso… a empujones los enmascarados de la SSP (Secretaría de Seguridad Pública) me llevaron a la ambulancia a hacerme el examen alcoholímetro y ¡¡eso que no era yo el que manejaba el automóvil!!; para no hacerla tan larga, mi esposa y yo pasamos sin ningún problema la famosa prueba, una doctora muy amable nos dijo que nos podríamos retirar a nuestras casas por estar dentro del rango permitido.

Fue ahí cuando la “Señora Tránsito” me entregó las dos licencias de conducir y la tarjeta de circulación de la camioneta de forma muy altanera. Cuando mi esposa y yo nos dirigíamos al carro me di cuenta que cuatro elementos de la SSP “GOLPEABAN BRUTALMENTE” a un muchacho que al parecer estaba alcoholizado, ya lo tenían sometido y no le paraban de golpear (el velador del café que les comento anteriormente fue testigo de los hechos).

Ahí con el enojo que tenía por ese abuso al muchacho en cuestión le dije a la “Señora Tránsito” que eso que hacían era abuso de autoridad y que no estaba bien lo que le hacían. Pues para qué le dije eso… de inmediato ya traía tras de mí otros cuatro encapuchados elementos de la SSP. Al llegar a mi camioneta y subirme del lado del copiloto para que mi esposa siguiera manejando no nos querían dar las llaves del carro, se hacían los desentendidos de una forma muy sarcástica, entonces yo enojado le exigí a la “Señora Tránsito” me entregara mis llaves, fue en ese entonces donde las cosas se complicaron…

Se me acercaron cuatro o cinco encapuchados de la SSP diciéndome que si me sentía muy “machito” porque le exigía en este tono a la “Señora Tránsito” mis llaves; pues entre todos estos frustrados, corruptos y aprovechados elementos de la honorable Secretaría de Seguridad Pública empezaron a golpearme arriba de mi automóvil, tratando de bajarme a la fuerza. Como no podían se subió uno más a la parte trasera de mi carro y me empezó a golpear en la nuca para ayudar a sus otros compañeros abusivos a bajarme, pues no importando los gritos de mi esposa me desgarraron el pantalón, me desgarraron la camisa y me rompieron el cinturón hasta lograr su objetivo, afortunadamente pude quitarme la cartera porqué sabía que era muy probable que me la robaran.

Entre los cuatro o cinco encapuchados de la SSP me llevaron al callejón oscuro que está junto al ya mencionado negocio de café, fue ahí donde sin importar los gritos y súplicas de mi esposa me golpearon como a un delincuente, me arrodillaron, me jalaron de los cabellos, me pusieron la cara contra una barda mientras me seguían golpeando con las culatas de sus armas, sentía patadas en las costillas y en las espinillas, golpes en la espalda y en la cabeza mientras que otro me sujetaba y me doblaba el dedo índice de mi mano izquierda con la fuerza de casi quedarse con él, mientras me decían palabras como “Aquí ya te cargó la chingada”, “Esto te pasa por sentirte muy machito” y muchas otras frases que ya ni recuerdo. Entonces les supliqué que me dejaran, que estaba enfermo del corazón (aunque no es cierto) e inicié a fingir un infarto, creo que ahí se desconcertaron y me dejaron tirado en el callejón con toda mi ropa rota y golpeado, como pude me paré y me fui a mi carro; para eso a mi esposa la tenían rodeada otros dos encapuchados de la SSP y la “Señora Tránsito” a las risas diciendo “eso te pasa por gritarme”. Pues ya todo golpeado y arriba de mi carro le entregaron las llaves a mi esposa y aguantándose el ataque de nervios arrancó y nos pudimos ir de ese lugar e irnos a nuestra casa.

Como lo dije anteriormente, mi único objetivo es alertar a las personas que salen en la noche que tengan cuidado con esos…. Esas autoridades que según están para cuidarnos, si esto me hicieron a mí, que estaba en mi juicio, que iba con mi esposa y teníamos todos los documentos en regla, que somos personas tranquilas y honestas, imaginen a los jóvenes y señoritas que detienen y que son más fáciles de espantar, a los que no pasan las pruebas, a los que les falta algún documento.

Señor Gobernador: ¿Qué pasa en el estado?

Señor Secretario de Seguridad Pública: ¿Qué no están para proteger y defender al ciudadano?

Señor Director de Tránsito del Estado: ¿Están para prevenir o para chingar?

¿Van a dar la cara? o ¿se van a cubrir el rostro también como sus encapuchados?



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