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Asume Reyes Larios arzobispado de Xalapa

- Con “El espíritu del Señor está entre nosotros” inició su arzobispado - Obeso entrega el báculo con nostalgia - Por primera vez en ceremonia católica la presencia de los Caballeros de Colón, grupo de ultraderecha hacen valla al nuevo pastor de la arquidiócesis -Impiden a la gente abrir sombrillas rojas que regaló el Gobierno del Estado

Norma Trujillo B?ez Xalapa, Ver. 19/06/2007

alcalorpolitico.com

“Spiritus Domini Super Nos”, frase que acompañará el periodo arzobispal, una entrega con nostalgia del báculo que hizo monseñor Sergio Obeso Rivera, sin la presencia del color rojo, porque hoy no se pudieron abrir las sombrillas que regaló el Gobierno del Estado y una valla que hicieron los Caballeros de Colón, definido por algunos ministros “como grupo de ultraderecha”, Hipólito Reyes Larios asumió el arzobispado de la Arquidiócesis de Xalapa ante cerca de 10 mil feligreses presentes en las áreas vedes del Seminario Mayor.

Así “Con el espíritu del Señor está entre nosotros”, el obispo tomó su nuevo cargo dentro de la estructura de la Iglesia Católica Xalapeña, después de que fue leída la bula papal, redactada el 10 de abril en San Pedro Roma por el Papa Benedicto XVI, inscribía “después de la renuncia del arzobispo Sergio Obeso, queremos comunicar lo siguiente; tu venerable hermano que durante casi 7 años predicaste el evangelio de la arquidiócesis de Orizaba con entrega y rectitud...Por lo que después con nuestra autoridad arzobispo metropolitano de la arquidiócesis de Xalapa, con todos los derechos y facultades propias del oficio, deseamos que el clero y el pueblo de la arquidiócesis te reciban alegremente como su pastor y como predicador de la verdad”.

Y ante feligreses de las arquidiócesis de Córdoba, de Orizaba Xalapa y de algunas otras regiones del sur, centro y norte del estado, el señor obispo emérito Sergio Obeso Rivera entregó el báculo a Hipólito Reyes Larios, báculo que simboliza el cuidado y solicitud pastoral, encomendada por la iglesia, momento en el que Obeso Rivera con voz quebrada atinó a decir “no lo puedo ocultar que lo hago con nostalgia porque en verdad he querido a este pueblo”.

Lo que provocó que sus fieles le respondieran con aplausos y, prosiguió “pero mi gozo es mayor por saber que estoy cumpliendo con las sabias leyes de la Iglesia y que ya se hace necesaria sangre nueva que venga a continuar el bello plan de Dios”, “el pueblo está gozoso junto conmigo de que haya sido designado don Hipólito”, al que después llamó señor Polo, a quien le dio la bienvenida.

Acto seguido fue el de la salutación al nuevo arzobispo, en donde en representación del Gobernador del estado fue su hijo, Javier Herrera Borunda, porque Fidel Herrera aún no llegaba, aunque minutos después hizo acto de presencia- y que después saldría antes de que concluyera la celebración, mostrando que solo había cumplido un requisito oficial-, sentándose junto a algunos de sus colaboradores, que allí en primera fila estaba, Carlos Rodríguez Velasco, subsecretario de gobierno, el diputad local Alejandro Montano, la candidata del PRI a la diputación por Xalapa, Dalia Pérez, entre otros políticos.

Ante todos los feligreses, sacerdotes, obispos de otros estados, representante del nuncio apostólico, Edgar Peña, y seminaristas, Reyes Larios asumió las lecturas de Lucas, Isaías 43 y Oseas2, como directrices de su apostolado, “me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres , me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, a dar luz a los ciegos”, esto se puede aplicar a cada uno de los cristianos, por esta razón los miembros de la Iglesia estamos llamados a tocar la conciencia.

Pero mientras hacía una aplicación de la reconciliación de su vida personal con Cristo, a algunos de los feligreses, que no alcanzaron asiento y estar bajo las lonas que pusieron, el personal del DIF y del gobierno estatal les repartieron sombrillas de color rojo, que en esta ocasión no pudieron ser utilizadas para cubrirse del sol que acompañaba la ceremonia, porque organizadores hicieron que las cerraran.

Y ante este cambio, que ya se marcó desde hoy, también destacó la presencia de los Caballeros de Colón, que nunca antes habían estado en una ceremonia religiosa, ellos hicieron vaya para que el obispo se encaminara al altar, llamativos por sus trajes, a lo que algunos ministros de culto definieron como “Son de la ultraderecha”.

Pero quién es este grupo, que con el cambio se vieron, “es una de las sociedades secretas de la Iglesia católica, el brazo derecho, inspirados en la fe, surgieron en el sótano de una Iglesia para iniciar una cruzada para conquistar el poder y combatir a los grupos de ideologías diferentes. Hasta hace poco, operaron en secreto y se nombran Los Caballeros de Colón”.

Acaso es el otro cambio, el contraste entre un saliente y un entrante, entre una mano dura y una humildad.