21 de September de 2026
alcalorpolitico.com
El lunes 3 de agosto pasado, la gobernadora Rocío Nahle dio un informe muy alentador: en el primer semestre del año y al cierre de julio, Veracruz había acumulado 38 días sin registrar homicidios dolosos, ubicándose nacionalmente como la décima segunda entidad por incidencia de este delito durante el mes.
En esa conferencia de prensa, la mandataria veracruzana detalló que julio había concluido con sólo 54 homicidios dolosos y ¡nueve días sin registrar este delito!, resultado que atribuyó al “trabajo permanente que realizan las instituciones de seguridad y procuración de justicia en coordinación con fuerzas federales”.
Nahle reiteró que en Veracruz todos los días se trabaja para combatir la delincuencia, la inseguridad y el narcomenudeo, “a nosotros no nos importa si es un grupo o es otro; tenemos que garantizarle a la gente la seguridad”, afirmó.
Respecto a los casos de personas desaparecidas, exhortó a la ciudadanía a presentar las denuncias correspondientes a través del 911, el 089 o directamente ante la Fiscalía General del Estado, a fin de activar de inmediato los protocolos de búsqueda e investigación.
Casualmente, este fin de semana, la Facultad de Estadística e Informática, de la Universidad Veracruzana (UV), publicó una esquela lamentando “el sensible fallecimiento de Josué Hernández Cayetano, quien formara parte de la comunidad estudiantil de la Licenciatura en Ingeniería en Sistemas y Tecnologías de la Información”.
El estudiante universitario, de 21 años de edad, fue hallado muerto en Xalapa tras dos semanas de estar desaparecido, según confirmaron las propias autoridades de la máxima casa de estudios de la entidad.
La UV informó sobre el deceso del alumno pero sin explicar los motivos, luego de que se reportó desde el pasado 5 de septiembre su desaparición en la ciudad capital.
Pero no es el único universitario víctima de la violencia. El sábado 15 de agosto pasado, Melanie Michel Méndez Morales y Luis Fernando “N”, ambos estudiantes de la Facultad de Psicología de la UV, fueron localizados sin vida en el interior de un vehículo en las inmediaciones del puente del río Los Pescados, sobre la carretera estatal Coatepec-Huatusco.
Melanie fue vista por última vez el viernes 14 de agosto, después de concluir su jornada laboral en una cafetería de Xalapa llamada “Luna Mía”. De acuerdo con la versión de algunos de sus compañeros de la comunidad de la Facultad de Psicología, la estudiante abordó una camioneta en compañía de quien fuera su expareja. Alrededor de las 19:30 horas de ese día, Melanie mantuvo comunicación con su madre y le informó que se encontraba en un lugar con poca señal. Después de perder comunicación con ella, familiares y amistades cercanas difundieron una ficha de búsqueda para tratar de localizarla. Al día siguiente apareció muerta.
También en este caso, la UV difundió un mensaje en sus redes sociales en el que además de lamentar el sensible fallecimiento de ambos estudiantes y de expresar sus condolencias a sus familiares y amigos, demandó “a las autoridades competentes que los hechos sean investigados con transparencia, y apego a la justicia, a fin de que este crimen sea esclarecido...”
Pero dos semanas después, el sábado 29 de agosto, con playeras blancas, algunas rosas y consignas de justicia, familiares y estudiantes de la UV salieron a marchar en Xalapa para apresurar el esclarecimiento de la muerte de su compañera Melanie Michel, y demandar que el caso fuese investigado con transparencia. El grupo, que salió por la mañana de la iglesia de San José y avanzó hacia la plaza Lerdo, frente al Palacio de Gobierno, expresó su rechazo a la falta de información sobre el caso y exigieron justicia.
En el posicionamiento leído durante la movilización, la comunidad estudiantil señaló que “no buscamos adelantar conclusiones ni interferir en el proceso de investigación. Buscamos verdad y justicia para este caso”, expusieron. Y entre sus exigencias plantearon una investigación “exhaustiva, imparcial, diligente y transparente”, así como información clara, veraz y oportuna para la familia y la sociedad sobre el avance del proceso. El llamado lo extendieron a la gobernadora Nahle para que atendiera el caso y solicitara a las autoridades competentes actuar con diligencia, transparencia y responsabilidad.
Un caso extraño es el de Daniela Sánchez Delgado, de 17 años de edad que cursaba la Licenciatura en Administración Turística en la región Veracruz de la UV. Fue reportada como no localizada desde el antepasado jueves 10 de este mes en el puerto de Veracruz. Sin embargo, el miércoles 16 de septiembre apareció en un video que difundió en redes sociales, en el que dice estar bien y afirma que salió de su casa por voluntad propia.
“Estoy bien y no estoy con cualquier persona”, sostiene en el video, tras precisar que se fue con su pareja, luego de varios años de relación. La estudiante también dijo que dejó una carta a su madre para explicarle su decisión, y precisa que desde hace un año había pensado en irse de su casa y que en esta ocasión fue una discusión familiar que la motivó para decidirse. En el video, Daniela también explica que no regresó con su madre porque, según ella, después de que se facilitó información de las personas con las que se encuentra comenzaron a recibir amenazas.
Hasta el pasado fin de semana, las fichas de búsqueda de la joven se mantenían activas. La realizada por la Comisión Nacional de Búsqueda cuenta con el folio F126-159350E08-8CAC-4F25-8386-C8887A854076 y detalla que se cuenta con la carpeta de investigación VER/FIM/FEADPD 200/2006. Mientras que la Comisión Estatal de Búsqueda distribuyó la ficha SB 0595U-26ZC, en donde se detalla que “se considera que la integridad física de la adolescente puede encontrarse en riesgo, toda vez que pueda ser víctima de la comisión de un delito”.
Incluso, según autoridades ministeriales, la Fiscalía General del Estado tampoco ha dejado de buscarla.
A su vez, la UV, en un comunicado fechado el 11 de este mes, solicitó “a las autoridades competentes que apliquen todos los protocolos para localizar a nuestra estudiante Daniela Sánchez Delgado, quien cursa la Licenciatura en Administración Turística de la región Veracruz”, quien continuaba como no localizada.
Por supuesto que en Veracruz los familiares, amigos y compañeros de las víctimas quisieran que las autoridades actuaran con la misma celeridad de las del estado de Morelos, que detuvieron en tiempo récord al presunto asesino de la estudiante española Claudia Tacoronte, quien fue atacada en Cuautla donde realizaba una estancia de intercambio en la UAEM. Caso que, por cierto, puso al descubierto la magnitud de los feminicidios en esa entidad: entre enero y septiembre, al menos 70 mujeres han sido asesinadas en esa entidad gobernada por la morenista Margarita González; es decir, ¡una cada cuatro días!
Esa entidad se mantiene entre los primeros lugares nacionales en feminicidio, violación y otros delitos cometidos contra mujeres. De esas 70 víctimas, 22 fueron registradas como feminicidio y 48 como homicidio doloso, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Y entre las víctimas de 2026 estuvieron cuatro estudiantes vinculadas con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, asesinadas o localizadas sin vida en un periodo de apenas siete meses.
En esa conferencia de prensa, la mandataria veracruzana detalló que julio había concluido con sólo 54 homicidios dolosos y ¡nueve días sin registrar este delito!, resultado que atribuyó al “trabajo permanente que realizan las instituciones de seguridad y procuración de justicia en coordinación con fuerzas federales”.
Nahle reiteró que en Veracruz todos los días se trabaja para combatir la delincuencia, la inseguridad y el narcomenudeo, “a nosotros no nos importa si es un grupo o es otro; tenemos que garantizarle a la gente la seguridad”, afirmó.
Respecto a los casos de personas desaparecidas, exhortó a la ciudadanía a presentar las denuncias correspondientes a través del 911, el 089 o directamente ante la Fiscalía General del Estado, a fin de activar de inmediato los protocolos de búsqueda e investigación.
Casualmente, este fin de semana, la Facultad de Estadística e Informática, de la Universidad Veracruzana (UV), publicó una esquela lamentando “el sensible fallecimiento de Josué Hernández Cayetano, quien formara parte de la comunidad estudiantil de la Licenciatura en Ingeniería en Sistemas y Tecnologías de la Información”.
El estudiante universitario, de 21 años de edad, fue hallado muerto en Xalapa tras dos semanas de estar desaparecido, según confirmaron las propias autoridades de la máxima casa de estudios de la entidad.
La UV informó sobre el deceso del alumno pero sin explicar los motivos, luego de que se reportó desde el pasado 5 de septiembre su desaparición en la ciudad capital.
Pero no es el único universitario víctima de la violencia. El sábado 15 de agosto pasado, Melanie Michel Méndez Morales y Luis Fernando “N”, ambos estudiantes de la Facultad de Psicología de la UV, fueron localizados sin vida en el interior de un vehículo en las inmediaciones del puente del río Los Pescados, sobre la carretera estatal Coatepec-Huatusco.
Melanie fue vista por última vez el viernes 14 de agosto, después de concluir su jornada laboral en una cafetería de Xalapa llamada “Luna Mía”. De acuerdo con la versión de algunos de sus compañeros de la comunidad de la Facultad de Psicología, la estudiante abordó una camioneta en compañía de quien fuera su expareja. Alrededor de las 19:30 horas de ese día, Melanie mantuvo comunicación con su madre y le informó que se encontraba en un lugar con poca señal. Después de perder comunicación con ella, familiares y amistades cercanas difundieron una ficha de búsqueda para tratar de localizarla. Al día siguiente apareció muerta.
También en este caso, la UV difundió un mensaje en sus redes sociales en el que además de lamentar el sensible fallecimiento de ambos estudiantes y de expresar sus condolencias a sus familiares y amigos, demandó “a las autoridades competentes que los hechos sean investigados con transparencia, y apego a la justicia, a fin de que este crimen sea esclarecido...”
Pero dos semanas después, el sábado 29 de agosto, con playeras blancas, algunas rosas y consignas de justicia, familiares y estudiantes de la UV salieron a marchar en Xalapa para apresurar el esclarecimiento de la muerte de su compañera Melanie Michel, y demandar que el caso fuese investigado con transparencia. El grupo, que salió por la mañana de la iglesia de San José y avanzó hacia la plaza Lerdo, frente al Palacio de Gobierno, expresó su rechazo a la falta de información sobre el caso y exigieron justicia.
En el posicionamiento leído durante la movilización, la comunidad estudiantil señaló que “no buscamos adelantar conclusiones ni interferir en el proceso de investigación. Buscamos verdad y justicia para este caso”, expusieron. Y entre sus exigencias plantearon una investigación “exhaustiva, imparcial, diligente y transparente”, así como información clara, veraz y oportuna para la familia y la sociedad sobre el avance del proceso. El llamado lo extendieron a la gobernadora Nahle para que atendiera el caso y solicitara a las autoridades competentes actuar con diligencia, transparencia y responsabilidad.
Un caso extraño es el de Daniela Sánchez Delgado, de 17 años de edad que cursaba la Licenciatura en Administración Turística en la región Veracruz de la UV. Fue reportada como no localizada desde el antepasado jueves 10 de este mes en el puerto de Veracruz. Sin embargo, el miércoles 16 de septiembre apareció en un video que difundió en redes sociales, en el que dice estar bien y afirma que salió de su casa por voluntad propia.
“Estoy bien y no estoy con cualquier persona”, sostiene en el video, tras precisar que se fue con su pareja, luego de varios años de relación. La estudiante también dijo que dejó una carta a su madre para explicarle su decisión, y precisa que desde hace un año había pensado en irse de su casa y que en esta ocasión fue una discusión familiar que la motivó para decidirse. En el video, Daniela también explica que no regresó con su madre porque, según ella, después de que se facilitó información de las personas con las que se encuentra comenzaron a recibir amenazas.
Hasta el pasado fin de semana, las fichas de búsqueda de la joven se mantenían activas. La realizada por la Comisión Nacional de Búsqueda cuenta con el folio F126-159350E08-8CAC-4F25-8386-C8887A854076 y detalla que se cuenta con la carpeta de investigación VER/FIM/FEADPD 200/2006. Mientras que la Comisión Estatal de Búsqueda distribuyó la ficha SB 0595U-26ZC, en donde se detalla que “se considera que la integridad física de la adolescente puede encontrarse en riesgo, toda vez que pueda ser víctima de la comisión de un delito”.
Incluso, según autoridades ministeriales, la Fiscalía General del Estado tampoco ha dejado de buscarla.
A su vez, la UV, en un comunicado fechado el 11 de este mes, solicitó “a las autoridades competentes que apliquen todos los protocolos para localizar a nuestra estudiante Daniela Sánchez Delgado, quien cursa la Licenciatura en Administración Turística de la región Veracruz”, quien continuaba como no localizada.
Por supuesto que en Veracruz los familiares, amigos y compañeros de las víctimas quisieran que las autoridades actuaran con la misma celeridad de las del estado de Morelos, que detuvieron en tiempo récord al presunto asesino de la estudiante española Claudia Tacoronte, quien fue atacada en Cuautla donde realizaba una estancia de intercambio en la UAEM. Caso que, por cierto, puso al descubierto la magnitud de los feminicidios en esa entidad: entre enero y septiembre, al menos 70 mujeres han sido asesinadas en esa entidad gobernada por la morenista Margarita González; es decir, ¡una cada cuatro días!
Esa entidad se mantiene entre los primeros lugares nacionales en feminicidio, violación y otros delitos cometidos contra mujeres. De esas 70 víctimas, 22 fueron registradas como feminicidio y 48 como homicidio doloso, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Y entre las víctimas de 2026 estuvieron cuatro estudiantes vinculadas con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, asesinadas o localizadas sin vida en un periodo de apenas siete meses.