16 de abril de 2026
alcalorpolitico.com
“Lo que hoy México necesita
es una tridilosa social”
Ricardo Anaya
es una tridilosa social”
Ricardo Anaya
EN LA SOCIEDAD IDEAL, COMO EN LA TRIDILOSA, TODOS TRABAJAN
El Senado de la República rindió homenaje la mañana de ayer a Heberto Castillo Martínez, durante una sesión solemne, a la que asistió la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum y en la que legisladores de todas las fuerzas políticas coincidieron en que fue un ingeniero brillante y hombre valiente al que nada amedrentó en su batalla contra la opresión y la injusticia.
A esa ceremonia, en la que se denominó al Salón de la Comisión Permanente de esa cámara como “Heberto Castillo Martínez” y se colocó un busto con su efigie en el recinto, asistieron también la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, cercanas ambas al ingeniero Castillo, además de sus hijos, nietos y amigos.
“Con la Constitución bajo el brazo defendió la libertad de expresión, asociación y reunión, incluso, mientras huía de la represión, a salto de mata y a salto de bardas”, algo que no deben olvidar las nuevas generaciones, resaltó la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo.
Sus ideales y reivindicaciones, recalcó, siguen vigentes. “Como ingeniero su nombre es reconocido no sólo por sus aportaciones técnicas y matemáticas, sino por la convicción de que la ciencia debe tener una vocación social”. Recordó la gran cercanía del ingeniero con la gente y su defensa de la vía pacífica para lograr las transformaciones sociales, incluso a costa de su propia libertad.
Igualmente, el coordinador de Morena, Ignacio Mier, resaltó que el homenajeado no sólo aportó sus conocimientos técnicos a la ingeniería civil estructural, con la tridilosa que disminuyó costos y revolucionó la capacidad de los ingenieros mexicanos. Destacó también, como un hombre generoso, que supo equilibrar la ética, la política y la congruencia, rasgos que quedaron de manifiesto cuando unió su candidatura a la de Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones de 1988.
Esa muestra de generosidad, “debemos de tenerla presente muchos políticos, de todos los partidos políticos, por el bien de la democracia, la política no puede ser la lucha por el bien personal, sino el instrumento liberador, transformador”.
En ese mismo sentido, el senador del PVEM, Jorge Carlos Ramírez Marín, resaltó que Castillo, “frente al egoísmo y la tentación de gloria personal y los laureles, no dudó en declinar a favor de Cárdenas, gesto que lo pinta de cuerpo entero”.
Heberto Castillo entendió algo esencial:” que la política no debe ser el arte de acomodarse al poder, sino incomodarlo”, por eso sus denuncias de corrupción, su defensa de los recursos energéticos, por eso habló de soberanía ante silencios cómplices, por eso nunca aceptó que fuera una patria para unos cuantos”, expuso a su vez el senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, impulsor del homenaje a Castillo.
Por primera vez en la legislatura, el presídium se alargó, para dar cabida a los representantes de todos los grupos políticos, además de la secretaria de Gobernación y la fiscal general. El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, aludió también al “acto de patriotismo, pero también de valentía de Heberto Castillo, al desafiar al régimen autoritario de Gustavo Díaz Ordaz, que lo obligó a vivir en la clandestinidad a fin del 68 por la fiera persecución política a él y su familia”.
Aludió a la niña de 10 años que, junto con sus hermanos y su madre, Tere Juárez, padeció esa persecución política implacable que la marcó para bien “Y más allá de cualquier diferencia política, me da un gusto enorme que hoy sea la presidenta del Senado”.
El senador Anaya resaltó que, aunque fue un hombre de profundas convicciones de izquierda, “tuvo la grandeza de acompañar la lucha democrática de quienes no pensaban como él”, como lo hizo durante la huelga de hambre de 40 días que mantuvo en Chihuahua Luis H. Alvarez, en el 86.
“Y quien viaja a Chihuahua a solidarizarse con don Luis, a convencerlo de levantar la huelga de hambre, es justamente el ingeniero Heberto Castillo. Y le dice unas palabras que hoy resuenan en Acción Nacional. Le dice: don Luis, no dé la vida de contado. Hay que darla en abonos, hay que seguir luchando por la democracia”. Por ello en el PAN, hay un hay un enorme afecto” hacia él.
JAVIDÚ SE QUEDÓ EN CHIRONA
A nueve años de su detención, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, concluyó el día de ayer 15 de abril, su sentencia por lavado de dinero y asociación delictuosa; sin embargo, no recuperó su libertad debido a un nuevo proceso penal por peculado que le fue interpuesto, por el que permanece en prisión preventiva.
El exmandatario, recluido en el Reclusorio Norte, fue vinculado a proceso en febrero de 2026 por el presunto desvío de recursos públicos destinados al sector salud en 2012. El juez federal Gustavo Aquiles Villaseñor determinó que el caso continúe abierto y fijó como plazo el 17 de agosto para el cierre de la investigación complementaria.
La Fiscalía General de la República busca una pena de hasta 21 años de prisión por este nuevo delito. Por su parte la defensa impugnó la resolución judicial y obtuvo una suspensión que podría frenar temporalmente el avance del procedimiento.
El cumplimiento de la condena original no modifica su situación jurídica. Duarte de Ochoa ya había sido rechazado para acceder a la libertad anticipada en noviembre de 2025, debido a que aún enfrenta procesos penales pendientes.
Además del caso por peculado, continúa abierto un proceso por desaparición forzada en agravio de un policía estatal en 2016. Aunque inicialmente no fue vinculado, la resolución fue impugnada, lo que mantiene vigente el expediente.
La trayectoria judicial del exmandatario inició tras dejar el cargo en 2016, en medio de acusaciones por desvío de recursos públicos. Ese mismo año se libró una orden de aprehensión en su contra y meses después fue localizado en Guatemala.
En 2017 fue extraditado a México y, un año más tarde, aceptó los cargos mediante un procedimiento abreviado, lo que evitó un juicio público. Como resultado, la acusación de delincuencia organizada fue reclasificada a asociación delictuosa, lo que derivó en una condena de nueve años de prisión y una multa económica.
Durante su gobierno (2010–2016), Javier Duarte de Ochoa fue señalado por el uso irregular de recursos públicos destinados a salud, educación y programas sociales, así como por un esquema de empresas fantasma para el desvío de fondos federales.
Las investigaciones documentaron transferencias de dinero a cuentas alternas sin justificación, mientras que exfuncionarios señalaron el uso discrecional de estos recursos.
Su extesorero, Antonio Tarek Abdalá Saad, declaró en sede judicial que, por instrucciones directas del exgobernador, se transferían recursos de fondos federales a una “cuenta concentradora”.
A estos señalamientos se sumaron casos como el suministro de medicamentos irregulares, la adquisición de insumos sin validez y el almacenamiento de productos caducos.
El exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares denunció que a menores con cáncer se les habría suministrado un producto inerte en lugar de tratamientos oncológicos. En paralelo, durante ese periodo, Veracruz se ubicó entre las entidades con mayores niveles de violencia contra periodistas, con múltiples casos documentados.
A casi una década de su detención, Javier Duarte de Ochoa permanecerá en prisión no solo por la condena que concluye, sino por los procesos penales vigentes que mantienen abierto su caso en el sistema judicial. Triste historia la de un joven político veracruzano a quien le ganó la ambición por el dinero y terminó haciendo de lado su responsabilidad como gobernante para dedicar, tiempo completo, a amasar fortuna.
REFLEXIÓN
Yo como el paisano Heberto Castillo, no doy la vida de contado... la doy en abonos, para seguir luchando por la libertad de expresión.
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