16 de octubre de 2026
alcalorpolitico.com
Morena comprueba muy bien la sabiduría popular mexicana resumida en sus dichos. Por ejemplo, confirma con exactitud el de no es lo mismo ser borracho que cantinero.
Años y años de protestar en las calles enarbolando la ideología de izquierda y la bandera de las demandas populares para que ahora, ya gobierno, las exigencias del pueblo las califique de manipuladas, de estar basadas en mentiras, de shows, de lloriqueos y les dé la vuelta para no cumplirlas.
Lo que sucede actualmente con las exigencias de los trabajadores del IMSS, de un aumento salarial digno y de contar con medicamentos y equipo en los hospitales, demandas que, en cuanto al segundo tema, se han hecho sentir con fuerza en Veracruz y han empezado a extenderse al ISSSTE, es una muestra clara de cómo Morena, desde la presidenta Sheinbaum hasta sus gobernadores (como Rocío Nahle), pasando por altos y funcionarios menores así como legisladores, le dan la espalda a lo que hasta hace unos años era su estandarte.
El aumento acordado entre el gobierno de la 4T con el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos, diputado federal suplente por Morena, es rechazado con vehemencia por la base, que ha salido a las calles a protestar para exigir un mejor incremento y lo necesario para desarrollar su labor, ante la falta de medicinas y el equipo para operar o realizar diagnósticos.
Veamos si tienen o no razón los empleados del IMSS:
MEJORES AUMENTOS PARA LOS ALIADOS
El aumento salarial para este año a maestros y demás personal de escuelas y oficinas relacionadas con la educación fue del 4% directo al tabulador con retroactivo al primero de enero, más 2% adicional a partir del 1 de septiembre, así como 2% a prestaciones. El dirigente con el que se negocia el contrato colectivo es el coahuilense Alfonso Cepeda, dirigente nacional del SNTE.
A los trabajadores petroleros, agremiados en el STPRM, les otorgaron un aumento de 5.5% directo al salario, más un 3.12% de incremento en ayuda en gas y gasolina, y un ajuste adicional del 5% al salario tabulado a partir de 2027. El STPRM es liderado por el orizabeño Ricardo Aldana.
Los electricistas, agrupados en el SUTERM, recibieron este año un aumento del 4% directo al salario tabulado, su aguinaldo aumentó de 65 a 70 días, el fondo de previsión subió de 12 a 13.5% y también les incrementaron la ayuda para transporte, la ayuda para despensa y la CFE aumentó su aportación para el fondo de jubilaciones conocida como Cijubila.
Y a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), tras sus protestas violentas de este año, se informó que le dieron 800 millones de pesos para “infraestructura educativa, mobiliario y equipamiento informático para más de 23 mil escuelas”, pero falta ver si llegan realmente a los centros escolares oaxaqueños y de otros estados. También les aumentaron el bono navideño y el aguinaldo y se acordó el otorgamiento de becas totales y universales para los hijos de los docentes, así como la asignación de más de 1,300 plazas nuevas para docentes.
¿Qué les querían dar a los del Seguro Social?, a los y las especialistas, médicos, médicas, enfermeras, enfermeros, radiólogos, radiólogas, camilleros, al personal administrativo y de limpieza y demás trabajadores del IMSS?
Un aumento de 2.9% directo al salario y 3.9% a prestaciones, mucho menos que a otros gremios.
Al bajo aumento salarial ofrecido y pactado sólo con la dirigencia del SNTSS, pero rechazado por la base trabajadora, se agrega las pésimas condiciones en que desarrollan su labor. Áreas importantes sin clima, lo que impide el mejoramiento de pacientes operados o bajo tratamiento delicado, equipo médico de importancia inservible o con fallas y falta de lo elemental en medicamentos y hasta de guantes, casi como están en el Centro de Especialidades Médicas de Xalapa (CAE) y en otros hospitales estatales de Veracruz, es lo que padecen a diario.
Por todo eso han salido a manifestarse, a bloquear calles en la Ciudad de México, en Xalapa, en Veracruz y en muchas otras ciudades del país.
¿Algún funcionario, algún senador, algún diputado, algún gobernador de Morena se ha solidarizado en forma efectiva –no sólo con alguna declaración aislada- con los trabajadores del IMSS y en general del sector salud?
Todos han volteado hacia otro lado, olvidando –en tan poco tiempo, menos de 8 años de ser gobierno- sus orígenes de izquierda, de estar con la clase trabajadora, de abanderar las causas del pueblo, como la de tener derecho a buenos servicios de salud. ¿Será porque saben que en buena medida la desgracia en el Sector Salud es atribuible a las malas decisiones y corrupción de los últimos años, ya con Morena “guiando” los destinos de México?
DIFERENCIAS CON EL RECTOR Y SE DESQUITAN CON LA UV
La gobernadora Rocío Nahle hizo ya lo necesario –fiel a su estilo- para tener de enemigo al auditor superior de la Auditoría Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, y ahora sí está cantada en abierto la separación entre el rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar, y la mandataria.
Que se olvide la UV de recibir todo el dinero que le corresponde del presupuesto estatal, el Rector y la Gobernadora caminan por rumbos muy distintos.
El haber traído al titular de la ASF y homenajear a su padre, Aureliano Hernández Palacios, quien además de presidente del Tribunal Superior de Justicia fue rector de la UV, manda el mensaje de los caminos tan distintos en que se mueven estos personajes.
La Gobernadora tiene fuertes diferencias con los presidentes de las juntas de Coordinación Política de las cámaras de Diputados y Senadores, Ricardo Monreal e Ignacio Mier –el primero acaba de decir que debe investigarse el caso de los contratos por la construcción de la refinería de Dos Bocas, que podría involucrar a su secretario de Obras; el segundo le vino a destapar al senador Manuel Huerta para sustituirla-, se echó de enemigo al auditor superior de la ASF, responsabiliza del desorden en el abasto de medicamentos al IMSS Bienestar y sólo le falta pelearse con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Total -sería ser el argumento de la Gobernadora- con el respaldo de Palenque y el grupo radical, basta.
Años y años de protestar en las calles enarbolando la ideología de izquierda y la bandera de las demandas populares para que ahora, ya gobierno, las exigencias del pueblo las califique de manipuladas, de estar basadas en mentiras, de shows, de lloriqueos y les dé la vuelta para no cumplirlas.
Lo que sucede actualmente con las exigencias de los trabajadores del IMSS, de un aumento salarial digno y de contar con medicamentos y equipo en los hospitales, demandas que, en cuanto al segundo tema, se han hecho sentir con fuerza en Veracruz y han empezado a extenderse al ISSSTE, es una muestra clara de cómo Morena, desde la presidenta Sheinbaum hasta sus gobernadores (como Rocío Nahle), pasando por altos y funcionarios menores así como legisladores, le dan la espalda a lo que hasta hace unos años era su estandarte.
El aumento acordado entre el gobierno de la 4T con el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos, diputado federal suplente por Morena, es rechazado con vehemencia por la base, que ha salido a las calles a protestar para exigir un mejor incremento y lo necesario para desarrollar su labor, ante la falta de medicinas y el equipo para operar o realizar diagnósticos.
Veamos si tienen o no razón los empleados del IMSS:
MEJORES AUMENTOS PARA LOS ALIADOS
El aumento salarial para este año a maestros y demás personal de escuelas y oficinas relacionadas con la educación fue del 4% directo al tabulador con retroactivo al primero de enero, más 2% adicional a partir del 1 de septiembre, así como 2% a prestaciones. El dirigente con el que se negocia el contrato colectivo es el coahuilense Alfonso Cepeda, dirigente nacional del SNTE.
A los trabajadores petroleros, agremiados en el STPRM, les otorgaron un aumento de 5.5% directo al salario, más un 3.12% de incremento en ayuda en gas y gasolina, y un ajuste adicional del 5% al salario tabulado a partir de 2027. El STPRM es liderado por el orizabeño Ricardo Aldana.
Los electricistas, agrupados en el SUTERM, recibieron este año un aumento del 4% directo al salario tabulado, su aguinaldo aumentó de 65 a 70 días, el fondo de previsión subió de 12 a 13.5% y también les incrementaron la ayuda para transporte, la ayuda para despensa y la CFE aumentó su aportación para el fondo de jubilaciones conocida como Cijubila.
Y a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), tras sus protestas violentas de este año, se informó que le dieron 800 millones de pesos para “infraestructura educativa, mobiliario y equipamiento informático para más de 23 mil escuelas”, pero falta ver si llegan realmente a los centros escolares oaxaqueños y de otros estados. También les aumentaron el bono navideño y el aguinaldo y se acordó el otorgamiento de becas totales y universales para los hijos de los docentes, así como la asignación de más de 1,300 plazas nuevas para docentes.
¿Qué les querían dar a los del Seguro Social?, a los y las especialistas, médicos, médicas, enfermeras, enfermeros, radiólogos, radiólogas, camilleros, al personal administrativo y de limpieza y demás trabajadores del IMSS?
Un aumento de 2.9% directo al salario y 3.9% a prestaciones, mucho menos que a otros gremios.
Al bajo aumento salarial ofrecido y pactado sólo con la dirigencia del SNTSS, pero rechazado por la base trabajadora, se agrega las pésimas condiciones en que desarrollan su labor. Áreas importantes sin clima, lo que impide el mejoramiento de pacientes operados o bajo tratamiento delicado, equipo médico de importancia inservible o con fallas y falta de lo elemental en medicamentos y hasta de guantes, casi como están en el Centro de Especialidades Médicas de Xalapa (CAE) y en otros hospitales estatales de Veracruz, es lo que padecen a diario.
Por todo eso han salido a manifestarse, a bloquear calles en la Ciudad de México, en Xalapa, en Veracruz y en muchas otras ciudades del país.
¿Algún funcionario, algún senador, algún diputado, algún gobernador de Morena se ha solidarizado en forma efectiva –no sólo con alguna declaración aislada- con los trabajadores del IMSS y en general del sector salud?
Todos han volteado hacia otro lado, olvidando –en tan poco tiempo, menos de 8 años de ser gobierno- sus orígenes de izquierda, de estar con la clase trabajadora, de abanderar las causas del pueblo, como la de tener derecho a buenos servicios de salud. ¿Será porque saben que en buena medida la desgracia en el Sector Salud es atribuible a las malas decisiones y corrupción de los últimos años, ya con Morena “guiando” los destinos de México?
DIFERENCIAS CON EL RECTOR Y SE DESQUITAN CON LA UV
La gobernadora Rocío Nahle hizo ya lo necesario –fiel a su estilo- para tener de enemigo al auditor superior de la Auditoría Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, y ahora sí está cantada en abierto la separación entre el rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar, y la mandataria.
Que se olvide la UV de recibir todo el dinero que le corresponde del presupuesto estatal, el Rector y la Gobernadora caminan por rumbos muy distintos.
El haber traído al titular de la ASF y homenajear a su padre, Aureliano Hernández Palacios, quien además de presidente del Tribunal Superior de Justicia fue rector de la UV, manda el mensaje de los caminos tan distintos en que se mueven estos personajes.
La Gobernadora tiene fuertes diferencias con los presidentes de las juntas de Coordinación Política de las cámaras de Diputados y Senadores, Ricardo Monreal e Ignacio Mier –el primero acaba de decir que debe investigarse el caso de los contratos por la construcción de la refinería de Dos Bocas, que podría involucrar a su secretario de Obras; el segundo le vino a destapar al senador Manuel Huerta para sustituirla-, se echó de enemigo al auditor superior de la ASF, responsabiliza del desorden en el abasto de medicamentos al IMSS Bienestar y sólo le falta pelearse con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Total -sería ser el argumento de la Gobernadora- con el respaldo de Palenque y el grupo radical, basta.