04 de noviembre de 2026
alcalorpolitico.com
En Veracruz, con el actual gobierno, vamos sin distracciones, con paso firme, es más, encarrerados, para lograr doce años de lo mismo.
Hace 2 años no se pensaba que pudiera haber otros 6 años parecidos al gobierno de Cuitláhuac García. Hoy todo apunta a que con la administración de Rocío Nahle será otro sexenio perdido.
En la actualidad sólo el propio Cuitláhuac defiende con vehemencia lo que fue su gobierno. Respaldado públicamente durante 6 años por el entonces presidente López Obrador -el Dr. Frankenstein que nos endilgó su creación a los veracruzanos- ahora sólo la presidenta Sheinbaum está comprometida a medio defenderlo, porque como en otros casos, o sale en su defensa o la lumbre quema a todos. Los demás morenistas o callan o lo critican.
Acá han cuestionado a su gobierno lo mismo el senador Manuel Huerta que el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Esteban Bautista.
Recientemente, cuestionado por su labor al frente del Poder Ejecutivo de Veracruz y no apoyar al norte del estado, Cuitláhuac presumió una obra carretera en la zona de Pueblo Viejo.
Pretende ignorar las duras críticas por dejar las carreteras en pésimo estado y una de esas críticas la recibió de la gobernadora Nahle.
En Salud hay un pendiente por aclarar de más de mil millones de pesos y en Educación el actual gobierno también exhibió sus fuertes fallas.
En Seguridad siguió, a conveniencia, el plan de abrazos no balazos, fortaleciendo a cárteles de la delincuencia organizada y en obras dejó monumentos a la ineptitud, teniéndolas que pagar los jarochos.
Eso sí, año con año devolvió a la Federación, a su jefe e ídolo, millones y millones de pesos vía el subejercicio presupuestal.
¿Y Nahle qué ha hecho en los primeros 2 años de su sexenio? Prometer y no cumplir.
Además de pelearse contra medio mundo político en Veracruz y la Ciudad de México, ha emprendido obras carreteras que, al poco tiempo, empezaron a agrietarse y a tener baches.
En Educación lo más sobresaliente son los constantes cambios de funcionarios, lo que habla de inestabilidad, traducida en falta de resultados positivos.
En Salud le han estallado las protestas y denuncias por la falta de medicamentos y equipos en los principales hospitales de la entidad. Trata de negarlo, con giras de supervisión en las que afirma sí hay medicinas, pero el personal expone que las llevan de un nosocomio a otro (el delegado del IMSS Bienestar, Roberto Ramos Alor, se fotografiaba constantemente al lado de cajas para decir que no había falta de medicamentos y resultó falso); por cierto, ¿las giras fueron suspendidas?
En Seguridad pese al anuncio inicial de su administración de que se les acabó la fiesta a los criminales, los cárteles siguen imparables.
En obras, lo más destacado, hasta ahora, será la construcción del puente Sotavento, para unir a Boca del Río y Alvarado haciendo más fluido el tránsito en la desembocadura del Jamapa, puente que ella utilizará constantemente al vivir en el exclusivo fraccionamiento El Dorado.
Para Xalapa prometió un acueducto –“no importa lo que cueste”-, pero ya la Comisión Nacional del Agua se encargó de precisar que no será acueducto, sino otro tipo de obra. ¿Pozos como los de El Castillo que aún no funcionan?
Y en represión (especialidad de Patrocinio Cisneros, secretario de Gobierno con Cuitláhuac) ya veremos cómo tratan a los políticos de oposición que más posibilidades tengan de triunfar en las elecciones de 2027, pero la forma en que arrebataron triunfos en los comicios municipales y cómo hicieron pasarse a Morena a los alcaldes opositores, adelanta lo que viene.
¿Cambiará Nahle su actual forma de gobernar y dará mejores resultados? Por lo ofrecido estos dos años, no lo creo. Así seguirá, para completar la docena trágica.
Hace 2 años no se pensaba que pudiera haber otros 6 años parecidos al gobierno de Cuitláhuac García. Hoy todo apunta a que con la administración de Rocío Nahle será otro sexenio perdido.
En la actualidad sólo el propio Cuitláhuac defiende con vehemencia lo que fue su gobierno. Respaldado públicamente durante 6 años por el entonces presidente López Obrador -el Dr. Frankenstein que nos endilgó su creación a los veracruzanos- ahora sólo la presidenta Sheinbaum está comprometida a medio defenderlo, porque como en otros casos, o sale en su defensa o la lumbre quema a todos. Los demás morenistas o callan o lo critican.
Acá han cuestionado a su gobierno lo mismo el senador Manuel Huerta que el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Esteban Bautista.
Recientemente, cuestionado por su labor al frente del Poder Ejecutivo de Veracruz y no apoyar al norte del estado, Cuitláhuac presumió una obra carretera en la zona de Pueblo Viejo.
Pretende ignorar las duras críticas por dejar las carreteras en pésimo estado y una de esas críticas la recibió de la gobernadora Nahle.
En Salud hay un pendiente por aclarar de más de mil millones de pesos y en Educación el actual gobierno también exhibió sus fuertes fallas.
En Seguridad siguió, a conveniencia, el plan de abrazos no balazos, fortaleciendo a cárteles de la delincuencia organizada y en obras dejó monumentos a la ineptitud, teniéndolas que pagar los jarochos.
Eso sí, año con año devolvió a la Federación, a su jefe e ídolo, millones y millones de pesos vía el subejercicio presupuestal.
¿Y Nahle qué ha hecho en los primeros 2 años de su sexenio? Prometer y no cumplir.
Además de pelearse contra medio mundo político en Veracruz y la Ciudad de México, ha emprendido obras carreteras que, al poco tiempo, empezaron a agrietarse y a tener baches.
En Educación lo más sobresaliente son los constantes cambios de funcionarios, lo que habla de inestabilidad, traducida en falta de resultados positivos.
En Salud le han estallado las protestas y denuncias por la falta de medicamentos y equipos en los principales hospitales de la entidad. Trata de negarlo, con giras de supervisión en las que afirma sí hay medicinas, pero el personal expone que las llevan de un nosocomio a otro (el delegado del IMSS Bienestar, Roberto Ramos Alor, se fotografiaba constantemente al lado de cajas para decir que no había falta de medicamentos y resultó falso); por cierto, ¿las giras fueron suspendidas?
En Seguridad pese al anuncio inicial de su administración de que se les acabó la fiesta a los criminales, los cárteles siguen imparables.
En obras, lo más destacado, hasta ahora, será la construcción del puente Sotavento, para unir a Boca del Río y Alvarado haciendo más fluido el tránsito en la desembocadura del Jamapa, puente que ella utilizará constantemente al vivir en el exclusivo fraccionamiento El Dorado.
Para Xalapa prometió un acueducto –“no importa lo que cueste”-, pero ya la Comisión Nacional del Agua se encargó de precisar que no será acueducto, sino otro tipo de obra. ¿Pozos como los de El Castillo que aún no funcionan?
Y en represión (especialidad de Patrocinio Cisneros, secretario de Gobierno con Cuitláhuac) ya veremos cómo tratan a los políticos de oposición que más posibilidades tengan de triunfar en las elecciones de 2027, pero la forma en que arrebataron triunfos en los comicios municipales y cómo hicieron pasarse a Morena a los alcaldes opositores, adelanta lo que viene.
¿Cambiará Nahle su actual forma de gobernar y dará mejores resultados? Por lo ofrecido estos dos años, no lo creo. Así seguirá, para completar la docena trágica.