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Columnas y artículos de opinión

Colima: un volcán llamado Manlio

Detrás de la Noticia

Por: Ricardo Rocha

20/01/2016

alcalorpolitico.com

Colima, Col.— En estos días lo vi lanzar tres o cuatro fumarolas espectaculares. Aquí no le llaman El Volcán de Colima, sino El Volcán de Fuego; que si no emergió en forma de lava, si lo hizo en el terreno electoral, encarnado en uno de los grandes y controversiales personajes de la política mexicana: Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI. Aun sus detractores han de reconocer que sin él, el resultado en Colima no hubiera sido el mismo.

Estas fueron elecciones de primeras veces: las primeras extraordinarias en mucho tiempo; las primeras en este 2016 en que tendremos 13 para gobernadores; pero también las primeras para los cuasi nuevos dirigentes que también buscan ser candidatos a la presidencia en 2018, Ricardo Anaya del PAN y el propio Beltrones del PRI. Ambos en un choque frontal para ganar a toda costa la primera contienda del año, que sin duda influirá en el ánimo de sus partidos, a la vez que envía un mensaje de hasta dónde están dispuestos a llegar de cara al 5 de junio.

La anterior, que fue anulada por irregularidades de unos y otros, la ganaron los priístas por apenas 502 votos, pero ahora la diferencia fue de casi diez mil votos y cuatro puntos porcentuales. Aunque los candidatos fueron los mismos: José Ignacio Peralta del PRI y Jorge Luis Preciado del PAN. Otra vez hubo guerra de lodo y acusaciones mutuas; tan graves como ligas con el crimen organizado o manejo de redes de prostitución. Sin embargo, apenas ayer, Preciado reconoció su derrota y anticipó que no impugnará el resultado, lo que descarta un nuevo conflicto postelectoral, que hubiese sido ya insoportable para los colimenses.
A ver: el mensaje indiscutible es que el PRI viene por todas las canicas en este 2016. Por si alguien lo dudaba, el señor Beltrones quiere ganar en todos los procesos por gubernaturas. Sabe que arrebatar de todas todas será imposible. Pero de que pondrá su mejor empeño y toda la maquinaria del partido en el poder federal, que nadie lo dude. Si “Manlio” gana siete del total de trece, habrá hecho un trabajo digno. Si obtiene nueve triunfos tendrá una calificación sobresaliente. Si logra diez victorias en los trece estados, su tarea alcanzaría el grado de excelencia y se colocaría en la antesala de la candidatura del PRI para 2018. Pero si alcanzase el triunfo en once o más procesos, el presidente Enrique Peña Nieto, el PRI y sus candidatos le harían un monumento en vida.

Por lo pronto, en Colima el líder priísta dio muestras de una probada capacidad negociadora al añadir —además del adiposo Partido Verde— al PT y al Panal en una suma que finalmente le dio la victoria. Sólo el PRI hubiera sido derrotado por el PAN. Pero además, operó personalmente con una enjundia y determinación de novato una campaña que revitalizó a su candidato; pero con la experiencia y el colmillo de quien sabe lo que es perder y ganar en estas batallas. Como botón de muestra baste el armado de su cuartel general en un hotel de Colima, digno de una película de James Bond, con pantallas planas de todos tamaños donde fluía información de cada casilla. En comparación, por ejemplo, con la pantallita enrollable del INE, que parecía recién comprada en Walmart.
Así que nadie se haga el sorprendido. El Volcán de Colima ya hizo erupción.
 

Periodista
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