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Columnas y artículos de opinión

PGR-GIEI, oportunidad perdida

Campos Eliseos

Por: Katia D'Artigues

05/04/2016

alcalorpolitico.com

Aunque la hipótesis de que los normalistas de Ayotzinapa murieron en el basurero de Cocula no es la única, sí es simbólica. Pesa.

Representa el jaloneo que se percibe entre el gobierno federal de regresar a la llamada “verdad histórica” de algo que sucedió hace ya 18 meses que aún nos deja más dudas que certezas.

Se acaba de perder una oportunidad única: el GIEI y la PGR habían llegado a un acuerdo para hacer un tercer estudio de fuego en el basurero de Cocula. Convocaron a seis expertos (tres propuestos por uno y tres por el otro, quién sabe porqué no un número impar), firmaron unos acuerdos sobre qué investigar, qué pedirles y, aunque no queda realmente claro, cómo dar a conocer los resultados el 25 de enero de este año (aquí está el documento http://goo.gl/bawU9n, cheque el primer párrafo tras los objetivos específicos).

No sólo eso, sino que, al ratificar el segundo mandato del GIEI el 20 de octubre de 2015 en Washington, quedaron de informar, en todos los casos, a los familiares primero cualquier avance en la investigación. Está en el punto 10 aquí https://goo.gl/rcHoij:

¡Había todo para llegar a un consenso, en eso se había trabajado!

Pero algo pasó el viernes por la mañana, tras abrir el sobre de las conclusiones de un estudio que sólo ellos conocen (que unos califican de profesional y ejecutivo; otros de tomadura de pelo). La PGR, contrario a la opinión en contra de Carlos Beristaín, del GIEI, permitió que Ricardo Torres, vocero de los expertos, diera un “mensaje a medios” que nos deja con más dudas: sí hubo un fuego controlado, pero no se dice cuándo se dio. ¿Se infiere por los acuerdos que se refiere a la noche del 26 al 27 de septiembre? Sí, pero no se aclara. Que sí se pudo haber quemado ahí a 17 personas, pero que para saber si los 43 habría que hacer otro estudio experimental.

Algunas preguntas a responder:

1) ¿Darán a conocer este estudio? Es básico. Si no es la palabra de uno contra otro. ¿Van a hacer el estudio experimental planteado?

Arely Gómez, al llegar, tomó la decisión de hacer públicos los primeros tomos de la investigación; en unos 10 días se darán a conocer las versiones públicas de los tomos 85 al 143. ¿Por qué este estudio no? (Sé que se está valorando; también el GIEI podría darlo a conocer el miércoles en una rueda de prensa ).

2) Es esencial saber el punto de vista de cada uno de los expertos, pero sobre todo de José Torero, el experto peruano que vive en Australia. Para el GIEI había hecho un estudio anterior en el que decía que no era posible un fuego ahí que quemara un solo cuerpo. Ahora, que está incluido dentro del grupo de los seis, ¿cambió de opinión? Si es así, que se vale, ¿por qué? Es obvio que debe ser un debate científico.

¿Por qué dar a conocer el viernes los resultados del tercer estudio así? ¿En serio el gobierno mexicano no era capaz de reunir a seis expertos, pagarles lo necesario para que vinieran y expusieran sus resultados junto con el GIEI (que estaba obligado a ello por el acuerdo) y sacarnos de dudas? Si se tiene tal certeza en el tercer estudio, en la credibilidad de los expertos, ¿no era esto lo deseable y obvio?
A todo esto, me parece increíble, pero parece que así es, que para tal estudio no se planteó la necesidad —en el acuerdo— de llevar minutas.

3) La decisión de salir, ¿fue sólo de Arely Gómez, la procuradora? ¿Dinamitar la confianza por la premura de dar a conocer algo que, además, no queda claro? La verdad, no tiene sentido. Para la PGR es un golpe. ¿A quién le conviene debilitar a Arely Gómez?
 
¿Con qué me quedo? Con un sentimiento de desesperanza; incluso de vergüenza mexicana ante un grupo internacional profesional por hacer las cosas, al menos, torpemente. O apresuradas. O no medir las consecuencias.
Todos perdemos.

Y por tonterías, creo (a menos de que pensemos mal y haya una intencionalidad perversa, de desestimar a la ciudadanía, a las víctimas, a lo que representa Ayotzinapa en el mundo, lo cual sería imperdonable).
Si fuera la segunda opción, pues qué decir: que sí hay una suerte de soberbia de parte de este gobierno porque a pesar de recibir el más fuerte golpe a su credibilidad (la casa blanca, la de Malinalco) ganaron las elecciones intermedias. Ga-na-ron (con la ayuda del Partido Verde, pero aún así). Y así están seguros de triunfar, también, el 2018, aunque sea con poco margen. Y quizá, qué cosas, tengan razón.
 
En Islandia la semana comenzó con una protesta contra el Primer Ministro Sigmundur David Gunnlaugsson. En Rusia, la crisis es tal que el gobierno consideró que existe una “Putinfobia” contra el gobierno del presidente Vladimir Putin.

Puede que usted diga ¿y a mí eso qué? Déjeme explicarle el nivel de indignación mundial y su implicación mexicana. Estoy hablando “Panamá Papers”, la mayor filtración en la historia (11 millones y medio de documentos de transacciones realizadas en los  últimos 40 años, en 25 idiomas) que esta siendo investigada por 370 periodistas de 76 países.

La investigación  inició hace más de un año: se descubrió la operación de la firma Mossack Fonseca, que usa empresas fantasma para evadir impuestos u ocultar fortunas.

Es tal el escándalo que están los nombres del papá del primer ministro británico David Cameron, familiares del presidente chino Xi Jinping, Pedro Almodóvar, Leonel Messi y su padre, Pilar de Borbón (tía del Rey Felipe VI), Michel Platini; Mauricio Macri, presidente de Argentina; así como los mandatarios de Ucrania, Emiratos Árabes, el Rey de Arabia Saudita.

También familiares del ex presidente de Egipto, Hosni Mubarak, primos del presidente sirio Bashar Assad;  colaboradores cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, amigos de Vladimir Putin, entre otros.
Claro que México está presente. Hay empresarios y artistas.

Aparece el nombre de Omar Yunes Márquez, hijo del candidato del PAN-PRD al gobierno de Veracruz, Miguel Ángel Yunes; Amado Yañez, la cabeza de Oceanografía, otros empresarios.

Pero el nombre que más llama la atención es el de Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo HIGA, empresa dueña de la Casa Blanca, de Enrique Peña Nieto. Luego del reportaje que difundió esta propiedad, Hinojosa Cantú movió en estas empresas cerca de 100 millones de dólares.

El Servicio de Administración Tributaria en México ya anunció que investigará cómo fueron estas operaciones y qué sanciones habrá de imponer.

Tip: que inviten a Virgilio Andrade, chace y les ayude a tapar...digo, a investigar mejor.
 
Ella lo escribió y él lo dijo:

--Al editorial de la Folha de Sao Paulo publicado este domingo, prevalece la respuesta de la presidenta. Jamás renunciaré: Dilma Rousseff en su portal de Fecebook, respondiendo al diario que publicó un editorial “Ni Dilma, Ni Temer”.

--Jamás un padre va a ser un lastre en la vida de sus hijos, pero también que quede bien claro: en la vida pública cada quien es responsable de sus acciones: Alejandro Murat en entrevista con Misael Zavala.
 

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