Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Estamos al borde del “Más si osare un extraño enemigo…”

Metrópoli

Por: Francisco L. Carranco

09/04/2018

alcalorpolitico.com

Pocas veces nos ocupamos de temas torales para los mexicanos como es la soberanía del país de sus bondades, pero también, de los riesgos que esto representa, tener de vecino al país más poderoso del mundo no hace fácil la convivencia y más si el hombre rico del continente decide o pretende decidir las acciones en contra de sus colindantes, en este caso Canadá y México.
 
El Presidente Trump, de los Estados Unidos, se está convirtiendo, de un peligro a una amenaza constante para nuestro país, su nueva decisión para militarizar la frontera con México es una señal grave, porque en nombre de sus leyes podría violar la soberanía y seguir provocando con actos beligerantes el sometimiento del Gobierno Mexicano.
 
El presidente “bravatas” a pesar de que su ministra de seguridad corrigió, hacia la frontera no va el Ejército, sino la Guardia Nacional en apoyo a la patrulla fronteriza, esa decisión la tomó con dos advertencias uno para presionar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y la otra, no menos grave, mientras se construye el muro en la frontera norte.
 
Trump habla, habla, habla y habla, sus correligionarios y políticos gringos trataron e minimizar el problema de la militarización y trataron de suavizar la acción diciendo que la frontera México-USA se había militarizado con los presidentes Bush y Obama, lo que no dicen es que esos ex presidentes lo hicieron conscientes de la responsabilidad que eso significa, para la buena vecindad.
 
Dos personajes de probada vocación política y sensible a los derechos humanos; pero, el caso que nos ocupa, evidencia a un Presidente estadounidense no confiable psicológicamente, temperamental, xenofóbico, racista, impredecible capaz de desatar un conflicto político-internacional, dependiendo del estado de ánimo con que se levante, realmente, Trump es un peligro para la frontera y para México.
 
Desde el inicio de su mandato, Trump ha dirigido su desplante hacia nuestro país ensañándose de la pasividad del gobierno mexicano, cuantas veces desde aquella aciaga visita a México cuando buscaba la presidencia y que, a, vino a ofender a México y a los mexicanos, incluido el Presidente Peña Nieto.
 
Hoy vuelve a denostar y amenazar al pueblo mexicano y vierte sobre nosotros el odio de un mandatario desinformado y visceral que pretende dirigir al mundo como si fuera un feudo, dónde el sólo existe.
 
Esta posición acorrala a México y complica las negociaciones del TLC, así como la deportación masiva de mexicanos, la cancelación de los apoyos a jóvenes “dreamers” mexicanos que estudian en los Estados Unidos y que serán víctimas de Trump, al negarles las posibilidad de seguir estudiando y tener ciertos apoyos para la supervivencia en ese país como estudiantes, los impuesto a las exportaciones y en sí, el riesgo de la detenciones y violación de derechos humanos de los inmigrantes cuando sean detenidos en la frontera.
 
Nuestro país, desde hace un año en que Trump, llegó a la presidencia no ha encontrado la fórmula para preservar las buenas relaciones con el vecino, ahora incomodo, las relaciones bilaterales están en crisis y se puede llegar a perder el nivel de cooperación, alianza y sociedad.
 
El pueblo de México ha recibido ya varias bofetadas; por primera vez y pareciera no muy convencido el Presidente, Enrique Peña Nieto, suavemente, dirigió a Trump, a México y el mundo un mensaje enérgico de respeto para los mexicanos: “Si sus recientes declaraciones derivan de una frustración por asuntos de política interna, de sus leyes o de su Congreso, diríjase a ellos, no a los mexicanos” dijo, el mandatario mexicano y cimbró la conciencia nacional.
 
Peña Nieto, como nunca, logró la atención de los mexicanos y la comunidad internacional reconoce que contestó como mandatario, con respeto y diplomacia le regresó la afrenta a Donald Trump que, con la "retorica negativa" pretende seguir intimidando al gobierno mexicano y al pueblo de México.
 
Todos los mexicanos reaccionamos en apoyo al mandatario nacional, desde los cuatro candidatos a la Presidencia, Amlo, Anaya, Meade y Margarita; como los ciudadanos de éste país y algunas entidades internacionales incluidos los medios masivos de comunicación estadounidense.
 
Peña Nieto, externó una enérgica crítica contra Trump y, como en ningún momento de su mandato, de inmediato recibió la unidad del pueblo a su discurso. Probablemente, el mandatario mexicano elabora planes de contingencia hacia la respuesta que pudiera externar Trump, Peña podrá lograr, en sus últimos meses de mandato, salvar la dignidad del pueblo, exigir respeto a la soberanía y finalmente responder sin miedo y dentro de la diplomacia a las bravatas del Presidente extranjero.
 
Ya basta de aguantar injurias, Peña Nieto ya dio el primer paso, ahora a enfrentar la represalia y así como los gringos pretenden controlar la faja fronteriza, México puede hacer lo propio deteniendo el comercio con Estados Unidos gravando todos los productos americanos, prohibiendo que los tráileres se internen a territorio Mexicano, cerrar el comercio con las tiendas trasnacionales, echar de regreso a las compañías petroleras que pretenden explotar el crudo mexicano, subir las tasas en la industria automotriz y voltearle la cara al tratado de libre comercio, más mal ya no nos puede ir y, probablemente, volvamos a ser un país que dependamos de nosotros mismos, autosuficientes sin ninguna intervención extranjera.
 
Peña Nieto hizo que el patriotismo regresará a los corazones de México y, quizás, sea el momento más oportuno para romper la dependencia económica con los Estados Unidos, responder a la guerra comercial con las exigencias que México tiene para venderle a Estados Unidos y no comprar productos americanos.
 
Y en este momento la unidad de los mexicanos está presente y califican el discurso de Peña Nieto como el mejor de su sexenio.
 
Suburbio 1
 
Convierte Hipólito a Xalapa en una ciudad de Primera, claro, los automovilistas no pueden meter segunda por tanto bache.
 
[email protected]

Columnas recientes