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Columnas y artículos de opinión

Bienvenido señor Presidente López Obrador

Por: Luciano Blanco González

01/02/2019

alcalorpolitico.com

Como un gran triunfo de la Cuarta Transformación debe de calificarse el éxito obtenido por el movimiento obrero de los trabajadores de las maquiladoras de la frontera norte de Mexico, abanderados por el Sindicato de Jornaleros y Obreros de la Industria Maquiladora de Matamoros, Tamaulipas.
 
Más de 30,000 obreros sostuvieron una dura lucha en contra de la soberbia patronal que para presionar el levantamiento de una huelga de más de 30,000 trabajadores se ampararon en argucias legaloides que de nada les sirvieron pues finalmente fueron vencidos cediendo a las pretensiones sindicales.
 
Las millonarias pérdidas laborales reportadas diariamente.-También por el conflicto magisterial de Michoacán.- nos revelan el monto económico de la estratosférica riqueza que genera la mano de obra mexicana en provecho de los empresarios que se niegan a compartirla otorgando mayores prestaciones a quienes con su fuerza laboral hacen posible el enriquecimiento desmedido de los patrones.
 
Esa óptica así expresada sería de un tinte equivocado en la época del “liberalismo” pero en la Cuarta Transformación, en la que lo que importan son los pobres y se posterga la prosperidad del país, el Estado de Derecho y la legalidad, en donde no interesan la paz pública y la seguridad jurídica y solo interesa la intención de favorecer una corriente política, una línea ideológica sin importar las graves consecuencias inflingidas a las cadenas productivas del país o al cumplimiento de los compromisos económicos en el extranjero evidenciados en este conflicto y en el de los bloqueos a las vías del ferrocarril en Michoacán, en donde otros aliados más radicales y exigentes también fueron apoyados con la no aplicación de la ley.
 
El mensaje de estas experiencias es evidente, ganar espacios y simpatías a como de lugar y como sea, porque finalmente ambos movimientos tenían razón, pero ni uno ni otro utilizaron los conductos adecuados, las autoridades laborales fueron postergadas en ambos casos. Los emplazamientos y el estallido de los paros tardíamente fueron declarados ilegales en Matamoros, la falta de intervención oportuna es motivo de que cuando menos una decena de maquiladoras emprendan el vuelo a otros países con la consecuente pérdida de miles empleos y la mancha negra para que nadie quiera invertir en un lugar y en un país en donde no hay garantías.
 
En el otro conflicto, las consecuencias serán peores, nada tenían que ver las vías del ferrocarril con el pleito del gobierno federal y de sus aliados con el Gobierno del Estado, alguien manipuló a los maestros para que tomaran las vías en lugar de levantar sus trincheras en las escuelas o en las calles michoacanas.
 
Pero aclaremos antes de continuar, la opinión pública nacional tampoco está educada para vivir y esperar la solución de estos problemas de esa manera, estamos educados para ver cómo se utiliza el garrote y los gases lacrimógenos, el uso de los toletes y de las crujías, estamos acostumbrados a la represión, a la cárcel, a la persecución y se nos hace difícil separar lo que es una lucha social de la comisión de delitos cometidos por una banda.
 
El inconveniente sería que tampoco estamos preparados para asimilar esta forma pacífica de resolver los problemas y, entonces, confundirnos y creer por ello que no hay autoridad, que no hay gobierno y caer inevitablemente en el exceso en la manera de exigir la solución de nuestros problemas locales regionales y nacionales, quisiéramos que no se interpretara que, a partir de estas formas de solución, ahora podemos tomar carreteras, edificios, vías de ferrocarril y no pasa nada, porque no se sabe de una sola acta que se hubiera levantado en contra de ningún posible responsable, no sabemos de ninguna carpeta de investigación y se intuye que ambos problemas se resolvieron parcialmente y que pronto podrían volver a suscitarse los incómodos bloqueos.
 
Estos excesos de libertad, nos podrían llevar irremediablemente al libertinaje, para qué queremos leyes nuevas si las que existen no se aplican, para qué tanto parloteo en las cámaras para aprobar la controvertida ley de la Guardia Nacional, preparada, capacitada, profesional si de todas maneras como se ven las cosas no se va a utilizar, para qué un nuevo capítulo de delitos graves, si cuando estos se presenten va a mediar la tolerancia y el perdón, parecen ejercicios desgastantes, inútil forma de perder el tiempo, siembra de expectativas sin realización cuando pensamos en su necesidad y eficacia, de todas maneras tenemos doce años con los marinos y militares en las calles y con ley o sin ley, ahí están, protegiendo nuestras vidas, cuidándonos y el país por ello no se ha militarizado.
 
Este gobierno tiene buena suerte pues a pesar de todos los obstáculos legaloides, aunque persiste la violencia, ésta se desarrolla entre las bandas del crimen y diariamente nos enteramos de enfrentamientos violentos entre ellos, manos misteriosas ejecutan malandros, caen jefes de melandros por doquier y el pueblo que los conoce y sabe quiénes son, repite en sus pláticas con esa seguridad y con cierto contento que “el que la debe la paga”, por ello en medio de esta crisis humanitaria declarada sepa con qué fin, se vive cierta confianza y tranquilidad.
 
 A veces pensamos que la justicia divina existe y su brazo secreto actúa para complacer nuestro morboso concepto bíblico de la justicia en su más clara expresión de la llamada Ley del Talión, “ojo por ojo y diente por diente”.
 
Lo cierto es que con esta política, aparentemente pausada y confusa, en que parecía estar hecho bolas el Presidente, se van resolviendo lentamente los problemas que nos mantuvieron atentos todos estos días, ya hay mayor abasto de gasolina, control de ductos y vigilancia de la distribución y producción de hidrocarburos con muchas novedades todos los días, los problemas de Michoacán y Matamoros parcialmente resueltos, ahora tendrá que enfrentarse con los nuevos brotes de reclamos del insaciable magisterio Centista en Oaxaca y al justo reclamo de los burócratas despedidos en todo el país que, por su difícil situación, parecen estar dispuestos a golpear las puertas del Palacio Nacional si es necesario, buscando su reinstalación o una justa indemnización para hacer efectiva la frase de que los derechos de los trabajadores son intocables.
 
Donde sí debe de ser muy prudente el Presidente, es en el grave problema internacional en el que ya está metido México, defendiendo la dignidad de la democracia en Venezuela, donde nuestra atinada política internacional nos está dejando solos contra los caprichosos y abusivos gobiernos en el mundo; sin embargo, los hombres libres de la tierra, los auténticos demócratas aplauden y admiran a México por esta postura, primero porque todos sabemos de la actitud hipócrita de los líderes mundiales atrabiliarios violadores de los derechos humanos de sus pueblos y de los ajenos que hoy, respaldados en una estela mediática de comunicación, levantan las banderas para supuestamente ir a restablecer el respeto a los derechos humanos y la democracia.
 
Por ello suenan los tambores de guerra en el cono sur, donde todos ellos sueñan con repartirse el botín del petróleo venezolano mediante una sangrienta intervención que los Estados Unidos de América y sus aliados preparan desde Colombia, con la complicidad y codicia de todos los países vecinos, hasta allá llevarán a su títere Juan Guaidó, Presidente espurio que se niega a dialogar y califica despectivamente la propuesta de México y Uruguay, desde allá partirán los aviones de combate, los marinos y los ejércitos de tierra para derrocar a Nicolás Maduro, si éste no dimite antes y entonces en su locuaz aventura iniciar la voraz rapiña.
 
Pobre Venezuela, su tierra está a punto de ser mancillada y destruido el sueño del libertador Simón Bolívar, por apasionados gambusinos, todos destacados hombres de negocios con mentalidad colonialista que van en busca de un mercado que les dejará pingües ganancias y que como bestias de antaño se dirigen a imponer por la violencia de las armas, lo que son incapaces de imponer por la palabra, el diálogo y las ideas.
 
México no debe de claudicar, aunque de seguro lo que seguirá es una conspiración internacional para buscar debilitar la voluntad libertaria del Presidente López Obrador, que cuenta con el respaldo de la mayoría de los mexicanos en este trance tan difícil que nos coloca en justa rebeldía contra los intervencionistas.
 
Quizás se reduzcan los mercados, posiblemente vengan bloqueos económicos y vivamos una intensa hostilidad diplomática que intente derrumbarnos, pero mientras López Obrador se mantenga consistente y en esta patria nuestra no saquen las uñas los traidores que los tenemos en todas partes, México seguirá siendo querido y admirado por todos los pueblos del mundo.
 
Hoy el Estado entero se pone de fiesta para recibir al hombre que encumbró a la Presidencia de la República aportándole la votación inédita de un millón 774 mil 915 sufragios, cuyo número por sí solo revela la magnitud del compromiso que tiene usted con esta, la tierra de sus ancestros.
 
Los puntos que ha escogido para visitar revelan que usted no rehúye los problemas y concurre ahí donde sabe que podrá escuchar los mas cargados reclamos de justicia por la maldita inseguridad que se vive en el sur del Estado como Minatitlán, Coatzacoalcos, Cosoleacaque, Acayucan. Las Choapas como también el centro de la entidad donde escuchará de los cordobeses su justo reclamo, pero también escuchará de todos, sentidas palabras de gratitud por los enormes apoyos que está brindando a los más necesitados mediante los programas sociales que impactan en la salud y en el bienestar de gran parte de la población desvalida.
 
El presidente no viene a dar la vuelta y a que le quemen incienso o lo ensordezcan con aplausos y gritos de bienvenida, no, el ya trae en la bolsa las posibles soluciones a la gran tragedia que aún se vive por el pernicioso huachicoleo y la lucha por las plazas que celebran los grupos delincuenciales sembrando terror y muerte entre los pacíficos ciudadanos, en estos paraísos del secuestro y la extorsión.
 
Es posible que, además de reforzar la vigilancia policiaca y militar de las ciudades, aquí en este punto clave de la geografía veracruzana, siembre usted un campamento operativo de vigilancia y protección a los transportistas en las carreteras y en las vías ferroviarias en donde el robo y el asalto es cotidiano y por lo mismo uno de los puntos más críticos de la República.
 
En fin, que encontrará un estado trabajando bajo la batuta del Gobernador Ingeniero Cuitlahuac García Jiménez, sumado a su esfuerzo por hacer de México una potencia progresista, que destaque a nivel mundial por su integridad moral, luchando contra todos los escollos del pasado que se interponen a todas sus acciones, lidiando contra aquellos ex funcionarios empecinados en sostener rémoras indeseables en los puestos públicos para protegerse y seguir gozando de impunidad y protección oficial y que en su gira seguramente usted constatará, será el único Gobernador que recibirá vivas y aplausos espontáneos en reconocimiento a un visible esfuerzo por sanear la administración pública, como lo hace usted para abatir la corrupcion.- Por el bien de la causa.
 
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