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Columnas y artículos de opinión

Del réquiem al neoliberalismo, al redivivo neoliberalismo

Por: Helí Herrera Hernández

01/07/2019

alcalorpolitico.com

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twitter: HELÍHERRERA.es
 
Es legítimo que las mujeres y hombres que sufragaron por Andrés Manuel López Obrador celebren hoy lunes su triunfo. Que escuchen al presidente de la república y bailen al ritmo de la diosa de la cumbia. Pero bueno sería también que examinaran el discurso que dará por la tarde en el zócalo de la ciudad de México, a partir de los resultados de siete meses de gobierno.
 
¿Esos 30 millones de votos que obtuvo hace un año el titular del Poder Ejecutivo, producto de sexenios de muertes, violencia, terror, despojo, pobreza, hambre, pérdida del poder adquisitivo, insalubridad, desempleo, falta de espacios para los jóvenes en las universidades y decenas de miles de desaparecidos y desplazados, han sido correspondidos por el hombre de Macuspana, con políticas públicas que vinieron a combatir todos esos flagelos, y empiezan a notarse cambios favorables que benefician a las masas sociales enardecidas contra el modelo económico que los flageló por más de 32 años, y que AMLO decretó su muerte el primero de diciembre de 2018, cuando tomó posesión, al afirmar que el neoliberalismo había llegado a su fin?
 
¿Está logrando Andrés Manuel vencer a esa doctrina económica que se caracteriza por su aversión al Estado, por su famoso laissez faire-laissez passer, que se entronizó en México a partir de la década de los 80 del pasado siglo con el impulso a la privatización, la desregulación, la gradual adopción de esquemas fiscales regresivos, y cuya premisa fundamental es el individualismo, el libre mercado y la concentración de la riqueza cada vez en menos manos?
 
¿Ha sentado las bases el presidente para que sus promesas de campaña, desde 2006 hasta 2018, de sustituir al malévolo neoliberalismo, causante de todo lo que describo en el primer párrafo de este artículo, y fue lo que le dio esos 30 millones de sufragios, vaya en camino paralelo a las acciones para desmantelarlo, no por decreto, sino en los hechos?
 
Ese es el quid y no otro. Porque decir neoliberalismo es hablar de la autonomía del Banco de México, de disciplina financiera y fiscal, de que sea el mercado el que imponga las reglas en materia de precios de todas las mercancías, sin que el Estado intervenga en lo absoluto, de globalización, de acatamiento a las políticas monetarias que manda el Consenso de Washington y afirmo, retando a que alguien diga que es falso, que AMLO actúa en ciertas cosas con ortodoxia neoliberal: no está de acuerdo en financiar sus programas sociales con más impuestos a los más ricos, con endeudamiento o déficit, porque le gustan los esquemas redistributivos del corte negative income tax de Milton Friedman, el padre de la economía moderna, a decir de los economistas neoliberales.
 
Viendo el ánimo de Obrador, y los preparativos que realizó para el festejo, este lunes por la tarde, por su triunfo, así como las decenas de miles de personas amloistas que asistirán, viene a mi memoria aquella fantástica obra de Ernest Hemingway, periodista y escritor, que publicó en 1940 -por quién doblan las campanas-, dado que asisten a festejar lo redivivo que está el neoliberalismo y sus macabros efectos, en el gobierno de don Andrés Manuel, y allí están las estadísticas que en lugar de bajar, han aumentado.
 
Hay que festejar con la diosa de la cumbia que la mafia del poder ya no lo es, porque ahora son consejeros en materia empresarial de AMLO; porque la inseguridad no baja: sube; porque ya somos peones de Trump en materia migratoria y violatoria de derechos humanos; porque la mayoría de los priístas y panistas neoliberales están en el gabinete federal y los gobiernos locales de morena; por el desabasto de medicinas en los centros hospitalarios públicos; por el recorte a los presupuestos del Conacyt; por todos los miles de trabajadores despedidos del aparato gubernamental; porque ahora ganan más los -ninis- que los médicos o enfermeras en los nosocomios; por la impunidad que le brinda AMLO a Carlos Romero Deschamps, Elva Esther Gordillo y más pillos que socavaron los dineros públicos por décadas.
 
El neoliberalismo que Obrador dijo el 17 de marzo “son recetas encaminadas a beneficiar a unos cuantos y empobrecer a la mayoría de los mexicanos... Es el momento de expresar, aprovechando este foro, que para nosotros ya se terminó con esa pesadilla que fue la política neoliberal, declaramos formalmente desde Palacio Nacional el fin de la política neoliberal”, goza de cabal salud en su gobierno.

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