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Columnas y artículos de opinión

Polémica de cordobeses

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

22/07/2019

alcalorpolitico.com

*Gobernar sin preguntar
*Centro de convenciones
*Peña Nieto lo propuso
 
Uno de los espacios de mayor valor en rangos ambientales del que aún disponen los habitantes de la ciudad de Córdoba, pese a que esta ciudad (hace apenas algunas décadas) se distinguía por su verdor y la abundancia de agua, tanto al interior de la ciudad como en sus entornos, en tiempos actuales lo constituye una área verde localizada prácticamente en la zona central de la ciudad, parque ecológico que desde sus orígenes es conocido como “Paso Coyol”, sitio de esplendor que se ha convertido en refugio natural para la colectividad, que de acuerdo a las últimas evaluaciones debe ser calificado como el punto de Córdoba que día tras día, recibe a mayor número de mujeres, niños, jóvenes, adultos e integrantes de la tercera edad, sin distinción de rangos sociales o económicos, todo con la finalidad de cumplir con actividades estrechamente vinculadas en la búsqueda de fortalecer mejores niveles de salud y de bienestar.
 
Todos los cordobeses tienen claro el valor que constituye ese punto ecológico identificado como “El Coyol”, el cual poco a poco, tanto por algunas aportaciones de integrantes del colectivo social, como por el mantenimiento que por décadas se ha brindado por parte del Ayuntamiento cordobés, ha logrado mantener sus características con árboles centenarios y una belleza sin par en el corazón de la zona urbana cordobesa, sitio que incluso se ha convertido en nido de diversas aves habituales en éstas tierras.
 
Abierto en beneficio de toda la colectividad y con una mínima aportación de los caminantes, danzantes, trotadores, corredores y todos los que practican los diversos renglones de la gimnasia y el deporte, El Coyol representa desde décadas atrás, uno de los puntos que refieren cotidianamente mayor concurrencia de cordobeses, mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes e incluso niñas y niños, representan los asistentes cotidianos en ese bello y relajante sitio, escenarios que forman parte de la historia de Córdoba desde décadas atrás.
 
Sin embargo, pareciera que al interior del Palacio Municipal de los cordobeses, no se entiende con claridad lo que tan bella área verde representa entre amplios sectores de la colectividad, tanto así que, en los últimos días, se vienen efectuando apuntes de manera pública, en los cuales se anuncia la supuesta intención de las autoridades locales que actualmente despachan en esas esferas, para destinar parte de los espacios de dicha joya ecológica al servicio de la ciudad, con la finalidad de “construir un Centro de Convenciones”.
 
Y cabe referir que apenas se conocieron tales objetivos, cuando de inmediato (no decenas ni centenares) sino realmente miles de cordobeses, mostraron de manera acelerada las referencias de su vibrante sorpresa, núcleo de incontables ciudadanos que, sin dudar un instante, refirieron su total y absoluto desacuerdo con tales intenciones, reacción que se expandió como flama sobre la pólvora y que originó precisamente “un polvorín” cercano al estallido.
 
Y no es meramente anecdótico lo que resultará en éste renglón referente a construir un centro de convenciones en Paso Coyol, mucho menos cuando quienes muestran su desacuerdo en éste proyecto, sostienen que las autoridades cordobesas en apuntes sobre el tema, han referido que el voto ciudadano que los llevó al cargo municipal que hoy detentan, les permite actuar sin requerir del permiso de la ciudadanía en el renglón de obras y servicios.
 
Saludable es reflexionar que la vida democrática al interior de una colectividad, no constituye una práctica sólo en los escenarios de un proceso electoral, sino que, a más de ello, la democracia en los ámbitos del quehacer público y del colectivo social, debería y debe de ser una práctica y cultura permanente, incluso pudiéndose considerar “como una forma de vida” y obviamente un estilo irrenunciable de actuar en los círculos del servicio público y de la colectividad en lo general.
 
Pero vale referir sobre el tema que nos ocupa, que cuando arribó a Córdoba como candidato a la Presidencia de México, Enrique Peña Nieto, anunció con bombo y platillo que se construiría en éste municipio “un centro de convenciones”, la respuesta inmediata de los sectores productivos y de la colectividad en lo general, fue que el municipio lo que realmente necesitaba (y ello sigue pendiente) es que se retirara la caseta de cobro de la autopista ubicada entre Córdoba y Orizaba, así como promover nuevas inversiones industriales en la región que originaran fuentes de trabajo, al tiempo de reactivar la agricultura, con la finalidad de superar los elevados problemas socio económicos que afectan severamente a toda la región central veracruzana y, en especial, al municipio cordobés.
 
Hoy, ante las referencias ya apuntadas líneas arriba, pareciera que los cordobeses que despachan en renglones de la administración pública, no logran identificar los verdaderos problemas que afrontamos y, tal ausencia de clara realidad en nuestros criterios, originan que retomemos un tema (el de un Centro de Convenciones) que ya fue rechazado con anterioridad por la sociedad y, eso que para aquellos días, no se habló de construirlo en los espacios del parque ecológico y de servicio colectivo más sobresaliente que existe en el municipio de “los 30 caballeros”… Ahí la dejamos.
 
Alfredo.rí[email protected]

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