Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Humanidad basura

Tierra de Babel

Por: Jorge Arturo Rodríguez

25/09/2019

alcalorpolitico.com

Escribió Sir Francis Bacon que en materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar. Pero por ahora no les comentaré al respecto, puesto que la sospecha crece y supongo que la mayoría nos estamos dando cuenta del cambio, y ahí la dejo. Lo que sí les comparto algunas letras de la canción “Todo cambia” (yo la escucho con Mercedes Sosa):
 
“Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo
 
Cambia el clima con los años
Cambia el pastor su rebaño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño”.
 
Tampoco es extraño que los valiosos elementos de la naturaleza agua, tierra, fuego y aire, estén cambiando, de una u otra forma, quizás reacomodándose para darnos, ya lo estemos sintiendo, un duro golpe a la humanidad o lo poco que nos queda de ella.
 
Bien lo dijo hace poco el secretario general de la ONU, António Guterres: “Hay que hacer comprender a la gente que hay una emergencia climática hoy, que el problema del cambio climático es de hoy, que la salud pública está amenazada hoy, que el mar está subiendo hoy, que las temperaturas ya están provocando problemas muy graves”. También comentó: “Quiero a toda la sociedad presionando a los gobiernos para que entiendan que deben ir más rápido, porque estamos perdiendo la carrera, las consecuencias de los desastres naturales son cada vez más devastadoras”. Y remató: “La naturaleza está enfadada y no puedes jugársela a la naturaleza, porque te devuelve el golpe”. (elpais.com, 18/09/19).
 
Al buen entendedor…. La situación ambiental se agrava, y cerramos los ojos. Seguimos de basura que somos. Pocos son los que se han dado cuenta de que nos estamos cerrando los caminos. Esperemos no sea demasiado tarde para el día de mañana.
 
Por voces que evidencian nuestra dejadez y falta de conciencia, no paramos, y qué bueno. Greta Thunberg, la joven sueca de 16 años, nos está dando el ejemplo, como otras muchas organizaciones (algunos países), que están uniéndose para dar la batalla contra las consecuencias del cambio climático. En entrevista con David Brooks, expresó que “el cambio climático es el mayor problema que jamás haya enfrentado la humanidad: “Esta es una lucha a través de fronteras, a través de continentes… para salvar al mundo”. Agregó que se requiere una acción de cooperación mundial a pesar de nuestras diferencias, como nunca antes para revertir esta amenaza. Ya no esperemos más, hagámoslo ahora mismo”. (lajornada.com.mx, 29/08/19). Muy de acuerdo.
 
Hace poco, la diputada Margarita Corro Mendoza, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Congreso local, declaró que “ante el grave deterioro que sufre el medio ambiente en el territorio veracruzano, la aplicación de la Ley Ambiental ya no puede ser con tibieza, se tiene que actuar de manera severa contra los infractores, porque ya no hay más tiempo para iniciar su remediación y amplia protección”. Luego añadió: “Veracruz tiene que avanzar más rápido y no dar más tolerancia en la aplicación de la normatividad, se tiene que prohibir el empleo del plástico y desechables de un solo uso; así como actuar contra quienes contaminen las cuencas hidrológicas, el suelo y el aire, por acción y por omisión”.
 
En otra ocasión mencionó que “es tiempo de aplicar la ley y ser consecuentes en la forma de vivir, debemos quitarnos la indolencia y el consumismo, la pose y la vanidad frente a un mundo que se nos cae a pedazos por nuestra conducta irresponsable”. Bien, muy bien. Hay que actuar.
 
En junio pasado de este año, su homóloga, la diputada Mónica Robles Barajas encomió la iniciativa presentada por la diputada María Esther López Callejas, para reformar la Ley de Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y de Manejo Especial para el Estado de Veracruz, a fin de prohibir el uso de bolsas y popotes de plástico, así como recipientes de Unicel o poli estireno expandido.
 
Y expresó: “Es un tema de supervivencia. Creo que la naturaleza ya nos está mostrando que se está agotando y tenemos que hacer conciencia. Para reforzar la lucha por el planeta hay que generar el marco jurídico para que se nos obligue como civilización”. Así es. Más clarito, ni el agua… bueno, el agua aún no contaminada.
 
Y hete aquí que la investigadora del Fondo del Golfo de México, Beatriz Del Valle Cárdenas, señaló que “la entidad veracruzana cuenta con diversas leyes de protección al medio ambiente, pero mientras carezcan de reglamentos que permitan sancionar a quienes las violen, y los ciudadanos sigan sin hacer conciencia de la urgencia de cuidar el agua y separar la basura, en nada servirán”.
 
Agregó: “Sí sabemos lo que tenemos que hacer en términos del medio ambiente, pero no tenemos una conducta ambiental, decimos hay que hacer esto, hay que hacer el otro, pero si mi conducta es contraria a lo tengo que hacer... Tenemos que cerrar esa brecha de conducta y conciencia ambiental y lo que digo lo hago. Cómo ciudadanos, profesionistas, trabajadores, empresarios debemos empezar a practicar el cuidado del medio ambiente con lo más básico que es ahorrar el agua, disminuir el uso de la energía eléctrica, separar la basura, no utilizar bolsas de plástico y popotes. Todo eso ya lo sabemos pues hay que aplicarlo, hay que cerrar esa brecha entre lo que sabemos y hacerlo”. (avcnoticias.com.mx, 05/06/19).
 
En un artículo titulado “¿Puedes pasar una semana sin comprar alimentos envasados en plástico?”, leo: “Vivir sin plásticos desechables no es fácil, al menos al principio. En una visita al súper podemos acabar con bolsas para las verduras, la fruta, el embutido, el pescado... Por no hablar de las que nos darán en la caja para llevarnos la compra a casa. Según datos de Ecologistas en Acción, usamos cada bolsa de plástico una media de 12 minutos y pueden tardar hasta 500 años en degradarse. Y cada español utiliza 133 bolsas al año de media.” (elpais.com, 03/06/19). ¿Y qué tal México?
 
¿Será posible? ¿Podemos no ser basura? Digo, por decir lo menos.
 
Ahí se ven.

Columnas recientes