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Columnas y artículos de opinión

El ayer y el hoy

Por: Luciano Blanco González

20/12/2019

alcalorpolitico.com

Independientemente del credo religioso, situación económica o militancia política, quienes vivimos la posibilidad de recibir y vivir el 20-20, debemos de sentirnos felices y agradecidos con la vida. Otros en el camino fueron víctimas de terribles o de fatales adversidades que los borraron de la faz de la tierra y ya no tuvieron la dicha de conocer y disfrutar de este mundo que nace y se renueva cada día, con importantes descubrimientos e inventos no imaginados aun el día de ayer, que nos curan, que nos salvan, que nos transportan y nos transforman, mostrándonos lo maravilloso que es la existencia y que el diferente ayer solo era una nebulosa tiniebla, que nos escondía grandes secretos que son develados paulatinamente para la felicidad humana.
 
Pero tampoco quienes se marcharon tuvieron la fortuna o la desgracia de respirar un ambiente diferente al que nos tocó vivir en una rutina histórica, implantada por el sistema capitalista, en la que los conceptos de la justicia, democracia y libertad eran invariables.
 
Perseguir y castigar a los delincuentes, usar invariablemente la fuerza del Estado para reprimir cualquier inconformidad, proceso y cárcel para someter a los enemigos políticos que se oponían a los programas de gobierno o que se manifestaban para ser escuchados en sus demandas, y finalmente asesinato o desapariciones masivas para contener la inconformidad o el malestar social, ese era el ambiente que el liberalismo sembraba con terror por todo en el país.
 
Se respiraba en la impartición de la justicia un estado de absoluta descomposición moral en los tribunales, decorosamente encubierta en un discurso elegante que nos mantenía conformes a quienes somos ajenos a los problemas legales, pero que permitía a jueces, magistrados y ministros engrosar sus cuentas bancarias acumulando escandalosas fortunas que fueron transferidas a los paraísos fiscales o a la adquisición de ostentosas mansiones en el país y en el extranjero, como ahora sabemos.
 
Este intocable y venerado poder, abusando de la confianza general resaltada en enajenante publicidad de custodios de la ley, de la justicia y de la constitución, en lo obscurito es asignaban exorbitantes sueldos, excluían la capacidad jurídica de quienes pretendían formar parte de él, privilegiando el acceso a los recomendados y a los amigos, sobresaliendo un ofensivo nepotismo que ahora se descubre en la nomina.
 
Pillos, criminales, violadores, estafadores y toda esa caterva de malhechores, los cuales muchos fueron detenidos infraganti, a pesar de que existían pruebas fehacientes y vastamente documentadas, en las que se sustentaban acusaciones de delitos graves, a pesar de su evidencia eran puestos en libertad, aun cuando los más ignorantes tenían la certidumbre de que eran culpables y de que deberían de ser sometidos a la ley, pero de qué valía la indignación publica, todo estaba arreglado y sumisos nos resignaba la idea de que así son las cosas en este país, en donde todo tiene solución, menos la muerte.
 
La democracia estaba tan maquillada que daba la clara impresión de que los procesos electorales eran limpios y transparentes, las voces de los líderes sociales y de partido celebraban una y otra vez su desarrollo, y las masas convencidas de su autenticidad se enfrascaban en largas argumentaciones, tratando de acertar quién iba a ser el bueno, refiriéndose a quién sería el candidato que asumiría el poder después de las contiendas, o luchaba vanamente para tratar de que se postulara al mejor, al que le garantizara una continuidad tersa, pero que en cierto modo le beneficiara o que se identificara con su religión, con su estatus, con su región o con su ideología, vivíamos la democracia perfecta.
 
La realidad era que un mafioso grupo económico y político, acostumbrado a hacer negocios desde el gobierno, en contubernio con las demás fuerzas del mismo corte para defender y patrocinar sus intereses propios, era el que decidía a todos los niveles para poner los candidatos que les conviniera a ellos, no al pueblo, no a México, sino a ellos en lo particular.
 
Ello les permitía controlarlo todo, pero principalmente era la base para hacer grandes negocios a espaldas del pueblo, la famosa estafa maestra de Sedesol se repetía en cada dependencia y lo que conocemos sólo es una pequeña muestra, que aflora por la incontinencia visceral de los presentes actores del poder, que no le perdonan a su excamarada Rosario Robles, el que haya sido el instrumento para delatarlos en otros tiempos en aquel escándalo en que se supo de millonarios sobornos que cobraban a cambio de jugosos contratos, y que se ventiló públicamente por medio de videos en el que aparece como actor principal Rene Bejarano, motejado como el señor de las ligas.
 
Pero al igual que la estafa, existían las exenciones fiscales para los cuates, la condonación de impuestos para los amigos, las grandes concesiones de minas, terrenos turísticos, ventajosas concesiones de franquicias, permisos, venta de empresas y bienes propiedad de la nación a bajo precio, sobornos en todos los niveles, sobreprecio en las compras, sobreprecio en las obras como gran fuente de los codiciados moches.
 
Por eso no era extraño que un pelagatos, un cualquiera, cuando ascendía a un puesto público, de su modesta condición clasemediera, habitando en casita o departamento, manejando un carro viejo, pronto lo viéramos cambiándose a una buena residencia de lujo, estrenar carro último modelo, a su esposa estrenando ropita de marca, en el salón de belleza o en el gym y a sus hijos de la escuela oficial pasar al cole o a la universidad privada.
 
Eran los tiempos en que, desde la administración pública, se hacían los grandes negocios, por eso las obras se hacían mal, la medicina no llegaba, las escuelas y los hospitales con equipos deficientes, las carreteras mal hechas, los hospitales sin médicos y con escasa medicina, la inflación y las devaluaciones maquilladas, las puertas del palacio nacional cerradas al público, Los Pinos inaccesibles, pero eso sí, mucha publicidad para tapar todas las deficiencias.
 
Existe la sensación de que todo eso se acabó, Andrés Manuel prometió que barrería la casa de arriba para abajo y lo está haciendo, todos los mexicanos sabemos que él predica con el ejemplo y que en la lucha en contra de la corrupción es intolerante, no sólo en su ámbito del ejecutivo federal, él va mas allá y ya ha logrado que el poder judicial se ponga las pilas para moralizar al corporativo judicial y ya en este poder se toman medidas extremas muy en serio para combatir la corrupción, ya ha amenazado con cesar y encarcelar a cualquiera de sus miembros sin importar el nivel, de hecho ya lo está haciendo y se propone romper de una vez por todas con la nomenclatura del arraigado nepotismo que lo corroe.
 
Quien quiera hacer un negocio ilícito debe de pensarlo dos veces y con mucha preocupación, los órganos fiscalizadores de la Federación y como el de Veracruz están a la caza de todos los funcionarios codiciosos, que aun creen que están viviendo en el pasado y que pueden arreglarlo fácilmente arriba, ahora no, ahora se van a llevar una sorpresa mayúscula porque ya no hay componendas, a todos ellos les espera la cárcel y el señalamiento popular que los marcará para toda la vida. Mis paisanos deben de saber que el espejo del gobernador Cuitláhuac García es ese hombre poderoso y limpio que se llama Andrés Manuel, el Presidente de México.
 
Vivimos convencidos de que al delincuente había que perseguirlo y castigarlo, independientemente de las causas que lo obligaron a delinquir, en la nueva política el propósito es atacar las causas generadoras de esas conductas, el planteamiento suena lógico y a partir del principio de que la juventud, presa de la necesidad de medios para subsistir, para estudiar y para sostener a su familia ante la falta de empleos, escogía fácilmente el camino de engancharse en la delincuencia, exponiendo su propia vida, para rescatarlos de esa mala inclinación el gobierno ha logrado contener en parte esa nefasta idea, apoyando a la juventud con programas que le posibilitan la superación mediante el estudio y el trabajo.
 
Este es un programa a largo plazo, sus resultados aún no se ven, pero es significativo que, a pesar de esa criticable política, en lugar de la mano dura para frenar los ilícitos, estos no se han incrementado de manera alarmante, sí crecieron, pero no en la magnitud que se preveía, al desaprobar este método al que todavía no estamos en posibilidades de evaluar.
 
Lo cierto es que en el esfuerzo por construir la paz, el gobierno ha sido tolerante con los corruptos de ayer que tiemblan temerosos por las profundas investigaciones, que en torno a su fortuna se hacen en todos los órganos de fiscalización, y es posible un cambio drástico en esta actitud para recuperar lo que se ha robado al pueblo.
 
No hay represión a las manifestaciones y no entenderíamos qué pasa con la posible represión a la sagrada libertad de expresión que las empresas periodísticas, quizás en su afán de congraciarse o de lograr contratos millonarios, han aplicado a notorios críticos del sistema como a Jorge Ramos que fue cesado de El Universal, Carlos Marín que fue separado de la dirección de Milenio, Carlos Loret de Mola, quien fue despedido de Televisa, el comentarista Ricardo Alemán que fue despedido del radio y de la televisión, Rubén Cortez, fue separado de la Dirección del Periódico La Razón, a Víctor Trujillo “Brozo” lo corrieron con todo y su mañanero, pero la libertad de expresión sigue intangible.
 
Finalmente, congratulémonos de vivir y de ser testigos de un cambio verdadero, que está rompiendo con todos lo cartabones políticos que dominaron por una larga época, y hagamos un esfuerzo por entender que, a pesar de las grandes crisis por las que hemos atravesado este año, el país puede tener un importante repunte económico, puesto que con mucho esfuerzo se ha impuesto una disciplina de austeridad en el gasto y el ahorro es una norma, que en conjunto nos han permitido sin contratar deuda, contar con las más altas reservas monetarias, una baja inflación, un peso fuerte frente al dólar, nuevos descubrimientos de yacimientos petrolíferos, un tratado de libre comercio en ciernes y ya casi aprobado, un tren maya votado y aceptado por la población, un proyecto transístmico ya andando, el aeropuerto de Santa Lucía avanzado, la refinería de Dos Bocas iniciada y un inmenso capital humano que respalda al gobierno, seguro de que con él, sortearemos cualquier adversidad y que por ahora todos los mexicanos, como una gran familia, unidos, nos preparamos para celebrar con alegría una feliz Navidad, con los mejores deseos para todos de un prospero 20-20. Por el bien de la causa.
 
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