Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

¿Usas tarjeta de crédito?

Por: Helí Herrera Hernández

23/12/2019

alcalorpolitico.com

[email protected]
twitter: HELÍHERREA.es
 
Bajo el pretexto de haber firmado el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Asociación de Bancos de México, semanas atrás, un acuerdo con el cual comenzarán a emitir facturas instantáneas, a aquellas personas que realicen pagos con tarjeta de crédito o débito, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se prepara para verificar si los gastos de los mexicanos concuerdan con sus ingresos.
 
“Se emite el presente requerimiento de información para fines fiscales, sobre los pagos realizados por sus cuentahabientes a las diversas tarjetas de crédito con las que cuenten, con el objeto de planear y programar actos de fiscalización”, dice el oficio enviado por la Administración Central de Planeación y Programación de Auditoría Fiscal Federal del SAT.
 
¿De qué se trata esto?
 
Pues simple y sencillo: de que ahora el gobierno federal podrá legalmente verificar si cuando usted paga su tarjeta de crédito cada mes, ese dinero con el que usted lo hace, proviene del salario que usted devenga en la iniciativa privada o en el sector público, y si está pagando más de lo que ese salario estipula, podrá la Secretaría de Hacienda, a través del SAT, citarlo para que explique de dónde está saliendo el dinero extra, y si es de un trabajo extra que usted realiza, porque con lo que gana en su trabajo no le alcanza para solventar los gastos del hogar, tendrá que pagar impuestos y/o multas.
 
>Discrepancias fiscales< le llama el gobierno de Andrés Manuel a este convenio que firmó la que fuera jefa del Servicio de Administración Tributaria, hoy ya, por obra y gracia del hombre de Macuspana Tabasco, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Margarita Ríos-Farjat, y Luis Niño de Rivera (éste último como presidente de la Asociación de Bancos de México), que le permite al gobierno federal tener un control exhaustivo sobre todo el dinero que llega a una casa, sin importar que provenga de la señora que trabaja para ayudar con los gastos familiares, o de una tanda, o que la señora haga comida para vender, o que hagan pays o pasteles para que los hijos los comercien en las calles.
 
De esta manera, el SAT podrá detectar en las personas físicas las “discrepancias fiscales”, que es cuando realizas más compras con tu tarjeta de crédito en comparación con los ingresos que tienes declarados ante la autoridad, y con ello, pasarás, en principio, al banquillo de los acusados para decirle a -Lolita-, de dónde vienen esos dineros extras, para que te cobren impuesto sobre la renta por los mismos y puedan, en su caso, multarte.
 
Vale la pena comentar que, en la mayor parte de las naciones en el mundo, los gobiernos buscan desaparecer el circulante (dinero), para que todas las operaciones comerciales se realicen con tarjetas de crédito o débito. Los pasos van encaminados para que así sea paulatinamente hasta lograr la desaparición del dinero. En 2015, en Reino Unido, los pagos con tarjeta superaron al efectivo por primera vez; Corea del Sur ya no tiene monedas. Dinamarca y Suecia son pioneros en la reducción de pago con moneda tangible; de hecho, Estocolmo este considerando tornar al país en una sociedad sin efectivo para 2030; ya en 2016, apenas el 1% del valor de todos los pagos fue con moneda o billetes, y todo esto beneficia, como ya lo habrá deducido usted, a los bancos y sus dueños que así seguirán acumulando ganancias y más ganancias, capital y más capital, poder económico y más poder económico.
 
Seguirán, sin duda, con ese poder económico, los barones del dinero, imponiendo las condiciones política-económicas en las naciones del mundo capitalista, a costa de la expoliación de las grandes masas sociales a quienes les cobrarán, hasta por respirar, dentro de muy poco, si no se organizan para derrotar a esa clase social.
 
Por lo pronto, tenga usted cuidado con el uso de su tarjeta de crédito y débito. Lo mejor sería al intercambio comercial pagando en efectivo todo. Preferible antes que el gobierno le embargue hasta la toalla. Por decir lo menos.

Columnas recientes