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Columnas y artículos de opinión

Mujeres: Esclavas y Amas

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

21/02/2020

alcalorpolitico.com

*Existe más de lo mismo
*Capacitados sin trabajo
*Droga por vía del tacto
 
Refiere la historia de nuestros tiempos, que hace aproximadamente casi medio siglo, precisamente cuando la Organización de la Naciones Unidas procedió a declarar al año 1975 como el “Año Internacional de la Mujer”, en la lejana región de Islandia surgió un grupo feminista que propuso paralizar al país, con la idea de que se confirmara con claridad ante todo el conglomerado social, en todos los ámbitos del mundo entero, que “si las mujeres suspendían sus actividades cotidianas: ¡todo se paralizaba!”...
 
Las reacciones resultaron asombrosas, porque al llamado de las activistas islandesas, la fecha programada para hacer sentir el rechazo hacia el trato desigual y el sitio preponderante que la mujer desempeña con esfuerzo y honor, para participar en el desarrollo integral de la colectividad, se reflejó en una paralización de actividades en todo el país...
 
Al reclamo de las mujeres, inesperadamente se sumaron más del 90 por ciento de los habitantes de toda Islandia, de tal forma que paralizaron las fábricas, paralizaron las escuelas, los bancos, los sistemas de transporte (menos los de emergencia) e incluso se sumaron los automovilistas, al tiempo de centenares de grupos de mujeres por todo el país, dejando sin actividad las vías de comunicación, al tiempo que los medios de información no se imprimieron, pero, a más de ello, miles de hombres tuvieron que cocinar para sus hijos y hacer tareas de limpieza en los hogares, así como todas aquellas que realizan en casa las “jefas de familia”...
 
Los medios de comunicación activos referían: “Ni una mujer en las escuelas, en los centros asistenciales, en las fábricas, en los comercios, en las oficinas, en los hoteles, en los restaurantes, simple y sencillamente Islandia quedó prácticamente paralizada, con tal impacto que tales hechos sacudieron al mundo entero, al momento de anunciar lo que podría acontecer en cualquier otra región del globo terrestre, si las mujeres asumen la determinación “en serio” de realizar un paro con las dimensiones de lo registrado hace 45 años en Islandia... La meta fue la de no trabajar en nada, de la misma forma, no utilizar servicios de ninguna forma y, con ello, Islandia se cimbró, como nunca antes en la historia se hubiera registrado en ningún otro país.
 
En los últimos días recorrí una parte de tierras mexicanas viajando de noche y caminando de día, y claro se advierte que por todos los rincones de las áreas que recorrí, se registra con notoriedad que es mayor el número de mujeres que de hombres, tanto en las calles como en los despachos, los centros asistenciales, los restaurantes, los hospitales, el comercio y en todo el país en todos los renglones de la actividad cotidiana, en donde la mayoría de los casos el número de mujeres es superior a la de los hombres, tales referencias a nuestra alcance son las mismas que en lo general privan en ámbitos nacionales, incluyendo en ello la enorme responsabilidad en los marcos hogareños, en donde “la reina del hogar es a la vez esclava”...
 
Los últimos escalofriantes escenarios en los que pequeñas inocentes han sido victimizadas con crueldad indescriptible, hechos que se suman a la cadena de feminicidos que siembran terror, llanto, angustia y desesperanza en el seno mismo del conglomerado nacional, han originado que grupos de activistas de todo el territorio nacional, inicien un llamado para que el próximo día nueve de marzo, un día después del 8 en que se celebra el Día internacional de la Mujer, todas las mujeres mexicanas abandonen sus actividades, de tal forma que ni una mujer realice actividades en las escuelas, ni una mujer en los trabajos, ni una mujer en los centros comerciales, en los bancos, en los centros de diversión, como bares, cines, sitios de gimnasia, centros deportivos, así como no comprar ni pagar nada, ni comprar gasolina, ni comprar alimentos en la calle, ni asistir a restaurantes o bares, en fin, que a las manifestaciones de rechazo a la violencia y explotación de las mujeres, se sume la parálisis en la actividad cotidiana, salvo las estrictamente necesarias.
 
Por más que se quiera insistir en lo contrario, el llamado a la protesta se sustenta en nuestra clara y cotidiana realidad, la cual refiere de manera contundente, marcos sanguinarios que en forma creciente han invadido al país en el transcurrir de los últimos años, hechos en los cuales las cifras de víctimas mortales son innumerables y, en las que dramáticamente se enlistan sacrificios en contra de menores de edad, incluyendo a bebés.
 
Algunos especialistas en criminología refieren que no existe crimen mayor, al que se comete en contra de infantes para sustraerles sus órganos vitales, los cuales se mercantilizan para ser implantados en pacientes que lo requieren, podría ser, pero muchos coincidimos en que las prácticas criminales son pecados mayores en lo general, porque se peca contra la vida y al mismo tiempo contra quienes resultan mayor o menormente afectados con dichas acciones, sin olvidar que quien asesina a un menor debería pagar en la misma forma ante la ley.
 
Y debemos calcular por lo que se respira hasta el momento en el ambiente, que a escasos días de arribar al nueve de marzo ya próximo, todo hace indicar que la idea de participar en dichas acciones de protesta va en incremento, medición que incuestionablemente atrae la atención no sólo en los ámbitos informativos nacionales, sino en el marco internacional en el que ya se prenden los reflectores dirigidos hacia nuestro país.
 
En los espacios de la lógica y de la propia naturaleza, toda acción tiene una reacción, las mujeres elevarán su protesta el próximo nueve de marzo, no para destacar su fuerza como poderío femenil, sino para hacer sentir que ya se encuentran más allá de los límites de la tolerancia, escenarios en los cuales están afrontando con toda serenidad e indignación, un estado de cosas que no debe (bajo ninguna argumentación) persistir, que no debe ser tolerado, que no debe ser dispensado, que no debe ser perdonado, que no debe de figurar en lo más mínimo en los ámbitos del territorio nacional y que, por lo mismo, el próximo nueve de marzo, las mujeres procederán en consecuencia.
 
¿Sucederá en México lo mismo que hace 45 años se registró en Islandia, que al sumarse los hombres al movimiento de mujeres se paralizó absolutamente todo el país?... La realidad ya la sabremos.
 
LO QUE SE LEE
 
Terrible la narración de los hechos que originaron la muerte de la pequeña Fátima de apenas siete años de edad, escenario espantoso que se suma a otros semejantes que reflejan con claridad la existencia no de uno, sino varios submundos que conforman parte de la colectividad nacional, niveles en los que la infamia, la descomposición social, la incultura y la clara y total carencia de valores se combinan e incluso, estimulan la ausencia de mayores oportunidades laborales, que podrían cimentar nuevos moldes de vida y mejores ámbitos para el bienestar colectivo.
 
La Cuarta Transformación, poco o casi nada ha logrado en un año y dos meses para superar tales marcos dramáticos que manchan al país, situación que refiere el estancamiento de una sociedad cuyos efectos vienen de atrás, pero que fue precisamente parte de lo que influye para un golpe de timón por conducto del electorado, en la búsqueda de una nación de mayor oportunidad y bienestar, que supere los renglones delincuenciales por los que de manera dramática hemos transitado, sin que por el momento se refieran sólidos avances en dicho tema... ya veremos con el transcurrir del sexenio si lo de la transición gubernamental resultó positivo o simplemente más de lo mismo.
 
LO QUE SE VE
 
Circula en redes de internet el comentario en el cual se afirma que, para salir de la pobreza no se requiere de dinero, sino de educación, bien se podría aceptar que la formación profesional, efectivamente representa el disponer de una oportunidad de vida con mayores factibilidades para alcanzar el bienestar, pero de la misma forma también se debe consumar la existencia de fuentes laborales que, por su número y calidad, sean suficientes para que tanto los profesionistas como los obreros, obtengan un trabajo digno y con reales oportunidades en la ruta hacia el desarrollo personal.
 
La pregunta es sobre el cómo se podría alcanzar una carrera profesional y contactos con fuentes laborales atractivas, si para ello no se contaron con los recursos tanto para subsistir, como para estudiar, mucho menos cuando los núcleos familiares son numerosos, con jefes de familia que refieren ingresos menores y, aparejado a ello, se presentan incrementos repetitivos en el costo de la vida.
 
En ello vale dirigir la mirada hacia los nuevos programas federales, como el referente a la beca para contratar aspirantes que aspiran al aprendizaje de un oficio determinado, pero... ¿Qué hacer cuando terminado el periodo de capacitación, no se presentan en los entornos plazas laborales que requieran de sus servicios?... ¿Y qué hacer cuando dichas plazas son escazas o los ingresos que se ofrecen no son atractivos para el trabajador capacitado?
 
La realidad es compleja y más allá (en ocasiones) de lo que las autoridades han detectado, precisamente sobre las causas de las carencias que privan en México en materia de oferta laboral.
 
LO QUE SE OYE
 
Que una nueva forma de actividad delictiva es colocar esponjas o trapos conteniendo una droga líquida, la cual al tener contacto con la piel tiene como efecto el aturdimiento de quienes, sin sospecha alguna, tocaron dicho químico, lo que permite a los delincuentes llevar a cabo no sólo saqueo de viviendas y robo de vehículos, sino incluso privar de la libertad a las víctimas... Dicen que tales actividades ya se han reportados a las autoridades pero se desconoce (por el momento) las acciones que se asumirán sobre el tema.
 
Hasta la fecha la recomendación es no tocar, ni líquidos ni objetos que encuentren tanto en las puertas de sus casas, como en las portezuelas de los vehículos... De ese tamaño están las cosas.

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