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Columnas y artículos de opinión

¿Abuelo, como se pierde la vida?

Trinchera Final

Por: Jenaro del Angel Amador

07/05/2020

alcalorpolitico.com

1.- No conocí a mis abuelos [padres de mi madre y de mi padre]; ambos murieron cuando aún no salía por la vida, allá, en el norte del estado. Y por ello no tuve oportunidad de preguntarles cómo se pierde la vida, como leí por ahí, en una página de tantos libros que se acumulan en las librerías.
 
De haberlos conocido, seguramente le inquiriría: ¿ABUELO, COMO SE PIERDE LA VIDA?
 
La vida se pierde de muchas formas hijo [podrían haber constestado]; Se pierde cuando quieres vivir la vida de otros y no la tuya;
 
Se pierde criticando los errores de otros, y no mejorando la tuya;
 
Se pierde cuando te lamentas a cada momento por haber fracasado, y no buscando soluciones para poder triunfar;
 
Se pierde cuando te la pasas envidiando a los demás,
 
Y no superándote a ti mismo:
 
Se pierde cuando te enfocas sólo en las cosas negativas, y dejas de disfrutar las cosas buenas.
 
La vida no se pierde cuando dejas de respirar, sino cuando dejas de ser feliz...
 
Por cierto: sólo conocí a mi abuela Juana Rangel, madre de mi padre que tuvo una vida longeva...
 
2.- Y en el encierro de la vida, busqué y encontré un libro que conservo desde hace muchos años. Fue publicado en Madrid, España, en el año de 1964 en los talleres de Artes Gráficas.
 
Su autor, por cierto, tuvo una estatuilla de su rostro en un lugar de Xalapa; en la confluencia de las calles de Alfaro, González Ortega y Jesús García, casi esquina con Juárez, frente a un hotel por allí perdido; semi escondida; era de bronce, y por esa razón la robaron. Ahora ni el pedestal dejaron en ese pequeño parquecillo triangular.
 
Manuel Maples Arce, como él lo confiesa en su libro, nació en Papantla, tierra de la vainilla, cerca de las pirámides totonacas, cubiertas de silencio.
 
“No habían transcurrido cuarenta días, cuando la voz que ordena los destinos dijo: [Llevad a este niño a la orilla del gran río que brilla más allá del Castillo de Teayo]. Y así se hizo.”
 
Este río, al igual que a Maples Arce, cruza mis recuerdos. Se llama el Tuxpan, y baja de la cordillera, de los raudales del Pantepec y el Vinazco, y que se mantiene en esta dura época de estiaje, con buena cantidad de agua.
 
 Allí pasé mi niñez, muy lejana también.
 
Y hoy, al releerlo, se por qué alguien o algunos, hizo poner el rostro en bronce del poeta papanteco-tuxpeño, porque ahora los idos del tiempo, se han llevado su recuerdo, que alguien debe rescatar porque se trata de un gran exponente de la literatura; vamos, de un ilustre veracruzano
 
3.- En la mera cúspide de dos crisis: la sanitaria y la económica, la Suprema Corte de Justicia de la Nación enfrentará una prueba [otra más]: La próxima semana deberá entrarle y resolver en la sesión que programe, un diferendo que la sociedad nacional le ha planteado:
 
Resolver sobre la legalidad, legitimidad o constitucionalidad, como quiera verse, por la antidemocrática y abusiva reforma aprobada por la Legislatura de Baja California: O el gobernador de Morena, Jaime Bonilla cumple su mandado de dos años [como así fue elegido] o goza de las ganancias del poder para ampliar sus funciones a cinco años.
 
Habrá en esta decisión tres votos que estarán también muy escrutados: Los tres ministros [dos mujeres y un varón] recientemente nombrados: Yasmín Esquivel, Juan Luis González y Margarita Ríos.
 
Esto sucederá, seguramente, la semana próxima.

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