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Columnas y artículos de opinión

Que se reinicien todas las actividades, previo plan de salud, por empresa

Por: Luciano Blanco González

08/05/2020

alcalorpolitico.com

Los mexicanos estamos realmente confundidos, no tenemos información confiable respecto de los grandes problemas que nos agobian, la información color de rosa que difunde la autoridad no coincide en nada con la terrible realidad que vivimos.
 
Si no pensamos de manera individualista, si no pensamos solo en nosotros, que tristes nos pondríamos por la difícil situación económica e incierto futuro que le espera al país, pero sobre todo preocupa la percepción generalizada de que falta capacidad y destreza para conducir las crisis por parte de los responsables, para salir bien en corto tiempo, inclusive más grave aun la sensación de que quien gobierna pretende hundirlo, para imponerle un nuevo derrotero cuyo contenido se presiente pero que en detalle y vivencias se desconoce.
 
La clase pudiente, la clase media y los intelectuales mexicanos tiemblan temerosos con tan solo imaginar las quiebras mercantiles, el cierre forzoso de sus fábricas, la clausura de sus empresas el congelamiento de sus cuentas, la ocupación de sus ranchos, la persecución de las ideas, la disolución de los incómodos partidos políticos de la oposición, el acoso y la mazmorra para los críticos, como han leído en la torcida información de los paraísos populistas de Venezuela o Cuba.
 
El nuevo modelo económico que desarrolla el actual gobierno, parece dirigido a destruir todo vestigio del modelo económico liberal del reciente pasado, al que juzga de sucio y corrupto y para acabarlo la pandemia del coronavirus le vino como anillo al dedo, ya que es un fuerte pretexto para debilitar al capitalismo cuyas filas en el México de las contradicciones engrosa la aristocracia criolla y el pueblo en paupérrimas condiciones, esta podría ser la razón por la que de manera directa se hostiga a los empresarios que solo claman ayuda vía prestamos para tener circulante y seguir adelante, se les niega el rescate de sus empresas, cuando ellos no han pedido el rescate (éste consiste en que en el pasado, el gobierno en situaciones de crisis compró varias industrias y empresas quebradas que adquiría e incorporaba al patrimonio nacional, altos hornos, fertimex, Mexicana de aviación, cadenas hoteleras y empresas de todo tipo que fueron rematadas después por Carlos Salinas) se les niega la condonación de impuestos cuando ellos solo solicitan plazos para pagarlos.
 
El Gobierno y el gran capital están hablando un lenguaje distinto pero muy peligroso, volvemos a insistir el dinero no tiene patria y es posible que grandes empresas en el país a falta de apoyo y estímulos comience a desmantelar sus armadoras para llevarlas a otro país en donde están rogándoles con los brazos abiertos que vayan para allá a invertir, y estarán sacando sus capitales de los bancos para llevárselos a otro país, por lo pronto no sabemos qué paso con la Ford que, de manera silenciosa, comenzó a cerrar todas sus comercializadoras en esta región poco antes de la pandemia, dejando en el desamparo a cientos de trabajadores que lanzó a la calle y así no sabemos qué va a pasar con la empresa cervecera, cuya autorización le fue revocada en Baja California después de una farsa oficial en forma de consulta popular, y otras que seguramente están preparando el vuelo ante la incertidumbre política que se negocia, más que la situación económica que en un camino recto y con condiciones de seguridad tarde o temprano se recupera.
 
La otrora triunfante clase trabajadora también se encuentra aplanada, un nuevo sindicalismo ha llegado a desplazar a los viejos líderes charros, a quienes se les niega la toma de nota y son señalados como corruptos a tal grado que muchos ya han sido desplazados por lideres espurios, sin más aval que su militancia y fidelidad con los nuevos usufructuarios del poder atrincherados en las nuevas centrales obreras con el mismo signo.
 
Lo más lamentable es que ya se habla de más de un millón de trabajadores de la economía formal que han perdido su empleo, esto habla de la magnitud del desastre que miles de familias y millones de mexicanos están pasando y que, si bien es cierto que generosamente algunos están recibiendo apoyo oficial por la crisis, este apoyo es por una sola vez que no alcanza para nada, lo que sigue puede ser una hambruna, coraje, resentimiento y consecuentemente la incredulidad y rebeldía de grandes masas de la población que se manifestaran ya no para limosnear sino para exigir.
 
Y si capital y trabajo son los medios de producción y, por lo mismo, los motores del desarrollo de un país, el pronóstico de recuperación y de crecimiento no es muy optimista, pues el capital espera escollos por su comportamiento adverso y de confrontación con el Presidente que tiene una distinta visión del desarrollo.
 
Ya no pensemos solo en lo que es esencial en cuanto a las actividades autorizadas que puede realizar libremente la empresa, la industria, el comercio y la ciudadanía, así como el sector salud y de seguridad en esta pandemia, pensemos en lo que es esencial para el pueblo confinado en sus humildes palacios, sin comida, sin los mínimos satisfactores, (un ventilador, una televisión, a veces sin agua) sin empleo, sin oportunidad de trabajar y sin esperanzas de salir pronto de esta desgracia que los aqueja.
 
Ellos y nosotros ya no creemos en las curvas de Gatell que nos afirma con toda seguridad de que la curva de contagios se está aplanando y que en estos días (este día) será el más crítico. Que equivocado está Gatell, por ahora la curva ha desaparecido y en su lugar apareció una vertical con una línea ascendente que nos muestra con claridad que el número de contagios continua en ascenso y que continuará hacia arriba, ya es momento que Gatell reconozca que en el manejo de la pandemia está equivocado y debe de informar con la verdad.
 
Según el científico y político todo está bajo control, sí, y eso que, ¿ya se dejó de enfermar o de morir la gente?, claro que no, que recuerde Gatell, que alabanza en boca propia es vituperio y él se ha llenado la boca diciendo que gracias a sus medidas no ha muerto más gente, ¿será cierto? en principio habrá que responsabilizarlo por las decenas de médicos y de enfermeras, así como miembros del sector salud que han muerto por falta de equipo de protección que les debió de haber proporcionado desde el principio pues tuvo 2 meses para preverlo, su actitud en este renglón ha sido criminal.
 
Es irresponsable también que sus voceros digan que el número de defunciones ha aumentado en estos últimos días, claro que ha aumentado y va a crecer, los enfermos van a los hospitales a morir, no hay ventiladores, de los 500 que iba a mandar Donald Trump han llegado 200 y de los 1000 que va a mandar China no se ha dicho nada y cuidado que le hemos hecho fiesta grande cuando llegan las mascarillas.
 
Ante este panorama, el reinicio de actividades no debe de ser tan solo por regiones libres, cundidas o con un mínimo de contagios, cualquier empresa del ramo que sea, podría reiniciar actividades aun no siendo esenciales, si los interesados tuvieran la posibilidad de presentar un plan de salud para disminuir el peligro en sus empresas.
 
Para hacerlo debe de tomarse en cuenta la capacidad de organización que tienen las empresas para tomar las medidas necesarias para evitar que sus trabajadores pongan en peligro su salud, si el problema es la movilidad de trabajadores y de proveedores por ejemplo, las grandes empresas poseen autobuses y vehículos para recogerlos en su domicilio (Tamsa, la cervecería Cuauhtémoc, etc.) y al interior de las plantas y de los comercios habilitar lo necesario para proteger al personal como evitar el contacto, tomar la temperatura a la entrada y a la salida de sus negocios, usar cubre bocas obligatorio, proveer de gel y observar cualquier síntoma que pudiera ser un signo de la enfermedad, señalizarlas áreas de peligro y que cada uno permita la presencia de inspectores de salubridad en sus negocios para vigilar que el plan que se les apruebe se cumpla enteramente y que esto de inicio sea a un 50% de su capacidad instalada, inclusive esta sería una medida que deben de manejar los gobernadores, que son quienes pueden ejercer mayor vigilancia en todos los aspectos y son quienes mejor conocen el manejo de las empresas.
 
Pero de ninguna manera debe de ordenarse la reanudación de clases presenciales en ningún nivel, aun cuando se trate de regiones libres de contagio, ningún padre de familia expondría a sus hijos al peligro de un contagio así lo ordenara el Presidente, sobre todo en aquellas comunidades en que los maestros son foráneos y pueden ser portadores del enemigo invisible, porque lo sabemos bien, un solo hombre uno solo puede contagiar a toda una comunidad, pueblo o ciudad. Lo mismo debe de hacer con las iglesias, los estadios, los clubs, los bares y cantinas y todo aquello que sean reuniones masivas porque son centros de alto contagio, no debe de abrirlos por ningún motivo.
 
En fin, que lo ideal es que se reanuden todas las actividades empresariales y de servicios, siempre y cuando sea en base a un plan de salud que cada empresario pequeño o grande presente de manera responsable a la autoridad, quien los evaluará y se cerciorará de su viabilidad, sería una forma paulatina de irnos recuperando y de reinsertarnos en el mercado nacional y mundial en donde extrañan al igual que nosotros la exquisita cerveza, el inigualable tequila o la excelencia aromática del chocolate y la vainilla, por decir algo, aunque en lo industrial nuestras maquiladoras están recibiendo reclamos de partes fundamentales para su alimentación y para sus industrias, el gobierno sabrá como hacerlo, el pueblo tiene necesidad de trabajar y agradecido aplaudirá que responsablemente le den la oportunidad, sin bajar la guardia. Por el bien de la causa.
 
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