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Columnas y artículos de opinión

¿Y el antivirus delincuencial?

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

20/05/2020

alcalorpolitico.com

*La infamia en la CFE
*Siniestra mortandad
*¿Limpieza en Fiscalía?
 
Incuestionablemente, los estremecedores impactos originados en todos los niveles sociales por la pandemia del coronavirus, han registrado como efecto indirecto la reducción de los reflectores de los núcleos sociales, que hace meses estaban dirigidos hacia los estremecedores índices delincuenciales, los cuales de alguna forma, en espacios de muchos medios de comunicación, así como en los marcos del colectivo social, son destinados inconscientemente hacia planos de niveles secundarios, pese a que las cifras de asesinatos, asaltos, levantones, secuestros y extorciones, mantienen notorio crecimiento sus macabros índices, escenarios que al final del día, podrían ser tan alarmantes como el que es originado por el covid-19.
 
Hoy que nos encontramos a escasos 10 días de que se cumpla en México, un año y medio de la formal instauración “morenista”, identificada como la Cuarta Transformación (que rápido transita el tiempo) el compromiso de reinstalar la tranquilidad social que se encuentra en “menos ceros”, no sólo por el arribo de los vientos pandémicos que se han agregado a las causas de la intranquilidad colectiva, sino porque los programas para reinstaurar ámbitos de paz en todos los pueblos, ciudades y regiones del país, continúan sacudidos emocionalmente por los angustiantes índices delincuenciales, cuyos efectos en lugar de referir decrecimiento, suman mayor derramamiento de sangre, elevando los niveles de inseguridad y pánico entre la sociedad.
 
Todas las estadísticas ejecutadas en los últimos meses, refieren en algunos espacios mayor número de asalto y extorsiones, que en mediciones de años anteriores, cifras que por su contundencia otorgan cimentación a los apuntes, en el sentido a que la Cuarta Transformación no ha logrado cumplir con el compromiso fundamental, adquirido desde los días de la campaña electoral, mismo que fue ratificado tanto en la ceremonia de asunción al poder, como refrendado cotidianamente en el transcurrir de las ruedas de prensa “mañaneras” presididas por el Presidente de la República.
 
México, el mundo entero está mentalmente absorbido por el tema de los escenarios pandémicos, y debemos considerar en países como el nuestro, que no sólo el coronavirus es causa de angustia, dolor y muerte, sino que también lo son los impactos de violencia que invaden ya no regiones, sino países enteros como el de los mexicanos, en donde los luctuosos listados de víctimas por el coronavirus, pese a sus elevados efectos, podrían en México resultar tan impactantes como los que se registran en los escenarios delincuenciales.
 
Y pareciera que, de alguna forma, los médicos y los científicos del mundo, se encuentran muy cerca para consolidar la elaboración de una fórmula que, si no evita el contagio del coronavirus, sí evitará sus efectos de elevado nivel de mortandad, vacuna esperanzadora por la que toda la sociedad eleva oraciones para su desarrollo exitoso, pero...
 
¿Dónde se encuentran los especialistas del gobierno mexicano para desarrollar “el antivirus” contra la pandemia de la delincuencia?... Porque semejante al tema del Coronavirus, todo México también eleva oraciones para que logre desarrollarse, con real efectividad, la vacuna mexicana “anti-facinerosos”, que la propia Presidencia de México identificó como “Guardia Nacional”, la que se encuentra según opiniones oficiales, en un largo proceso para alcanzar la maduración suficiente, que le permita desactivar los efectos de alto impacto delictivo que dan curso a incertidumbre, quebranto y duelo en todos los estratos de la sociedad mexicana.
 
Hoy muchos mexicanos argumentan que la pandemia del coronavirus, se nos atravesó en muy mal momento, porque ciertamente se nos acumuló con el “pandémico” escenario delictivo, lo que de alguna forma ha entorpecido las tareas que como prioritarias ejecutaba el Gobierno de la Transformación, atendiendo los reclamos de la sociedad mexicana, calificada hoy en día como uno de los pueblos con mayores índices de inseguridad en mundo, referencias que por sí mismas demeritan la posibilidad de mayores inversiones y generación de empleo, tanto con capital mexicano como con recursos provenientes de inversionistas extranjeros.
 
Por hoy y ante los hechos que se registran por las pandemias del Covid-19 y la de orígenes delincuenciales, claramente complejo debe ser calificado ya no sólo el desarrollo integral del país, sino la posibilidad de recobrar con celeridad la tranquilidad, requisito primero para lograr superar el nivel de vida de los mexicanos, demandantes todos de en un marco de clara seguridad, bienestar y desarrollo integral, que por cierto, son las banderas que enarboló en su campaña como aspirante presidencial, Don Andrés Manuel López Obrador, hoy Presidente de la República... Ahí la dejamos.
 
Lo que se lee
 
Y será verdad que continuarán “vigentes y aplicables” los escandalosos incrementos que se han registrado en los recibos de la Comisión Federal de Electricidad, con tales niveles que muchos de los que pagaban un promedio de 600 a 800 pesos cada emisión de recibos, ahora los recibieron de cifras que superan los mil 800 e incluso más, hecho que en las áreas de atención al público de la CFE nadie tiene facultades para corregir y, sólo insisten en que checarán el tema “pero es lo que usted consume de energía”.
 
Y curiosamente para no referir que con tintes sadomasoquistas, dichos cobros se aplicaron precisamente cuando los efectos pandémicos ya se dejaban sentir en diversas partes del mundo, acción que se antoja cercana a una infamia, que contrasta totalmente con lo que se predica cotidianamente por parte de la Cuarta Transformación, auto-promovida como una cúpula gobernante diseñada con “amor y paz”.
 
Graves podrían ser los reclamos que los mexicanos (hoy enclaustrados) en un futuro cercano ejecuten contra la Comisión Federal de Electricidad, que en plena etapa de urgencia económica familiar y, notoria preocupación por la subsistencia como resultado de la pandemia, atenta precisamente contra el patrimonio familiar, restando credibilidad a las propuestas y acciones que en favor de las familias mexicanas se predican en el Palacio Nacional... Pero bien se sabe que en el centro administrativo de la CFE, el poder es de verdad “avalado con todo y desde muy arriba”.
 
Lo que se ve
 
Grave e incluso se podría referir como aterrador, el que en Veracruz a nivel estatal, el Covid-19 registre cada día mayor número de fallecimientos e, igualmente de incrementos en el rubro de contagios (ayer se anunciaron 189 casos más de afectados por la pandemia) los hechos actuales refieren el por qué en el centro del país, surgieron preocupaciones “singulares” sobre el desarrollo de la pandemia en tierras jarochas, escenarios que no son imaginarios o tendenciosos informativamente, sino que se encuentran avalados por las propias cifras oficiales.
 
Dicen que tales referencias de incrementos en el desarrollo pandémico, se registran en tierras veracruzanas como un comportamiento lógico de la pandemia, tal apunte podría estar fundamentado en la realidad, pero la pregunta sería el por qué dicho desarrollo resultan muy superior al de otras áreas del país... ¿No será porque en tierras jarochas las prácticas de contención establecidas oficialmente no han sido aplicadas conforme a lo pre-escrito?... Ahí la dejamos.
 
Lo que se oye
 
Entre los aspirantes que intentan convertirse en el nuevo Fiscal del Estado de Veracruz, se escucha la solicitud de que impere la norma de “piso parejo” en el proceso de selección y, efectivamente sea seleccionado para tal responsabilidad el más capacitado y dotado de cualidades para tan elevada responsabilidad, pero la interrogante sobre el tema podría ser: ¿Y cuándo en tales procesos se ha registrado un “piso parejo”?... ¿existirá algún antecedente sobre tal renglón?

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