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Columnas y artículos de opinión

Cáncer: El drama infantil

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

08/10/2020

alcalorpolitico.com

*La Medalla Veracruz
*CFE abuso e irritación
*Ingresos y colegiaturas
 
Cuando en los más elevados niveles gubernamentales veracruzanos se informa a los medios de comunicación, que el desabasto en medicamentos para la apropiada atención hospitalaria de niños con cáncer, que se registra desde hace casi dos años, ha sido porque proveedores de dichos medicamentos, de común acuerdo con funcionarios de la anterior administración estatal, “acordaban en lo obscurito” elevar los precios de dichas medicinas para obtener (ambos dos) utilidades fraudulentas y que, por tal circunstancia, se ha registrado desabasto en los centros asistenciales afectando a los niños agredidos por el terrible padecimiento, tales referencias, ineludiblemente se transforman en revelaciones que inducen hacia reflexiones sobre los hechos, que apuntan sobre un escenario que lastima el sector más valiosos de nuestra sociedad, tal como se debe considerar a nuestros niños...
 
En esos marcos y tras los apuntes provenientes del sector oficial, en principio se debe acreditar que le asiste la razón al Gobierno veracruzano, en negarse a la realización de operaciones ilícitas en todos los renglones, pero sobre todo en temas singularmente delicados, como lo es reguardar la honorabilidad en la administración pública, para evitar todo tipo de irregularidades en el manejo de los recursos que pertenecen al pueblo y que, ineludiblemente se deben manejar con notoria honorabilidad.
 
Pero aparejado a ello vale referir la reflexión que me realizó ayer miércoles, un asiduo lector de “causas y efectos”, en la que plantea: “¿Y qué culpa tienen los niños con cáncer, de las compras irregulares de medicamentos?, para haberse quedado prácticamente dos años con precaria atención asistencial, que paralelamente al incremento en los periodos de elevado sufrimiento, acercan a los indefensos infantes a la agonía”...
 
Se han vivido escenarios en el transcurrir de estos dos años de carencias en el renglón de medicamentos para niños con cáncer, en los que médicos, enfermeras y personal en lo general de diversos hospitales, han ejecutado recolectas de dinero y solicitudes a personas bondadosas, para juntar recursos y comprar los medicamentos que los niños veracruzanos agredidos por los terribles efectos cancerígenos, requieren con emergencia y, no sólo para paliar el dolor, sino para salvar la vida.
 
En uno de los mensajes que registré, una persona me comentaba que probablemente en las nuevas políticas que privan en el país, precisamente en los marcos de asistencia social, antes de comprar lo que los médicos requieren, practican de alguna forma el “tortuguismo” para “medir” si efectivamente se requiere lo que los médicos y administradores de los centros médicos solicitan, haciendo a un lado la referencia de que por el tortuguismo en la adquisición de medicamentos los pacientes se confrontan con la muerte, a la que difícilmente se vence si (para el caso) el organismo del niño agredido por el maldito cáncer, no recibe de inmediato los medicamentos que requiere, incluso para paliar el dolor al tiempo de salvar la vida.
 
Quienes transitamos apegados a los medios de información, hemos sido estremecidos al recibir mensajes de médicos y referencias de colegas reporteros, en los que galenos veracruzanos que forman parte del cuerpo asistencial en centros hospitalarios que operan al amparo del Gobierno del Estado, solicitan a la población urgentes donaciones al tiempo de ellos mismos aportan de su peculio, para comprar en farmacias locales o vía Internet, los medicamentos emergentes que requieren niños que se encuentran afectados por el terrible sufrimiento y cercanos al fallecimiento.
 
Tales hechos se han trasladado a las redes de Internet, por vía de las cuales en el mundo entero las referencias sobre Veracruz, lamentablemente se interrelacionan con una especie de irracionalidad, conceptos negativos originados precisamente por lo negativo en las políticas administrativas, sobre todo en temas como el sufrimiento de los niños con cáncer, quienes en verdad que deberían encontrarse por su pequeña edad y el daño en su salud, en verdaderos y fascinantes “Lechos de Rosas”.
 
De verdad “Transformar” la cruel realidad del inentendible y deshumanizado trato a nuestros pequeños con cáncer, héroes de la sobrevivencia, es lo urgente, lo mayormente prioritario en tierras veracruzanas y, por ello prestamos especial atención al mensaje del Gobernador de los jarochos, Cuitláhuac Gracia Jiménez, quien anunció que de inmediato se resolverá la escasez de medicamentos en Veracruz, para que se disponga de lo que requieren los niños que afrontan el cáncer... Bien Señor Gobernador, que su palabra sea Ley.
 
Lo que se lee
 
Si el próximo 20 de noviembre será entregada “La Medalla Veracruz” y el Gobernador sugiere que se presenten nombre de médicos y enfermeras para seleccionar a quien será galardonado, lo mejor sería que dicho reconocimiento se entregara a todos los centros hospitalarios del sector salud que están prestando sus servicios para salvar vidas invadidas por el Covid-19, porque de esa forma se brinda un homenaje a todo el personal que, incuestionablemente ha expuesto su salud para restaurar la salud de los pacientes.
 
Los honores del reconocimiento lo merecen todos los médicos, enfermeras, asistentes e incluso personal en lo general, que de alguna forma estuvieron y están involucrados desde sus respectivas trincheras, en ámbitos de reales riesgos y alejados de sus familiares.
 
Insisto... El aplauso ante una tarea aún vigente lo tiene merecido todo el personal del IMSS y de centros asistenciales estatales y municipales, que prestaron sus servicios en auxilio de quienes contrajeron el coronavirus.
 
Lo que se ve
 
Aparece en las evaluaciones de la misma Procuraduría Federal del Consumidor, que el principal denunciado en la región central veracruzana por abusos contra el consumidor, lo es la Comisión Federal de Electricidad, la misma que se dice que es de los mexicanos y que se esfuerza para servir con eficacia a la colectividad... Los jarochos dirían: “Machetazo a caballo de espadas”.
 
Y es que el incremento a los recibos de energía registran cifras claramente inconcebibles, tanto así que usuarios cuyo consumo rondaba los 500 pesos (antes de la Transformación) en la actualidad le aplican cobros que rondan los 1,500 o más, escenario que habla de una intento claro de la administración de la CFE, para “quedar bien con el Presidente” y salvaguardar para sí, el beneficio que constituye administrar la Comisión Federal de Electricidad.
 
No se descarta que sobre el tema se tenga información en la Presidencia de la República, lo que indicaría por lógica que dichas prácticas atentatorias contra la economía de la colectividad, tienen el probable “visto bueno” de la Transformación, escenario que en nada beneficia la imagen del actual régimen, mismo que se encuentra entrampado ante quebrantos y variados retos.
 
Lo que se oye
 
Que se están registrando airadas quejas contra centros escolares particulares, porque no se han realizado descuentos para las colegiaturas de hijos de aquellos que se han quedado sin trabajo o, por la misma crisis económica nacional, les redujeron sus ingresos, escenarios que colocan a los padres sin la posibilidad de completar los costos del servicio escolar para beneficio de su descendencia.
 
Bien valdría la pena sumar esfuerzos entre directivos escolares y padres de familia, para encontrar y aplicar rutas conciliatorias, que favorezcan la permanencia de alumnos en centros escolares particulares, sin que ello represente una angustia e incluso quebranto en el seno familiar.
 
Claro que los tiempos son confusos y ante ello, se hace imprescindible que la imaginación creativa, la suma de esfuerzos y opiniones, así como el sentido común, de la mano con la buena voluntad, permitan “deshacer el nudo” y encontrar las rutas que sean mejores para todos... Ni duda cabe, son tiempos de solidaridad y buena voluntad... Ahí la dejamos.

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