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Columnas y artículos de opinión

La venganza nos destruye

Causas y efectos

Por: Alfredo Ríos Hernández

15/10/2020

alcalorpolitico.com

*Este es tu poder en la tierra
*Saquean cuentas bancarias
*Lodo en prensa legislativa
 
Mucho es lo que podemos aprender de la historia que nos ha legado la humanidad... Recuerdo que de adolecente escuché decir a un maestro que vestía de negro, con toga y sotana, que la historia regularmente refleja lo malo escenificado por el ser humano, pero se debe valorar que sólo aprendiendo lo malo, con la finalidad de no practicarlo, se puede entonces transitar por los marcos de la honorable prosperidad...
 
En las mismas aulas de tonalidades clericales, se aprende que precisamente “superando lo negativo” se puede acceder a los ámbitos de tranquilidad en lo personal, e incluso transmitir ese reflejo de bienestar hacia aquellos que nos rodean y que conforman, ineludiblemente, parte de nuestra misma sociedad.
 
En esos marcos, que de siempre afrontamos hacia la búsqueda de la verdad, del bienestar y del desarrollo integral, se podría integrar como pensamiento y mensaje de inapreciable valor, una anécdota que se describe en los actuales días y que refleja un mensaje de profundo contenido, del inmenso luchador social sudafricano Nelson Mandela, lección que resulta sin igual para todo funcionario público e incluso para todo mexicano... Fascinante documento que me permito transcribir para que usted lo aprecie:
 
Después de convertirme en Presidente, les pedí a algunos miembros de mi escolta que fuésemos a pasear por la ciudad...
 
Tras el paseo, fuimos a almorzar a un restaurante, para lo cual nos sentamos en uno de los más céntricos y cada uno de nosotros pedimos lo que quisiéramos...
 
Después de un tiempo de espera apareció el camarero trayendo nuestros menús. Fue justo entonces cuando me di cuenta de que en la mesa que estaba precisamente frente a la nuestra, había un hombre solo, esperando ser atendido.
 
Cuando fue servido, le dije a uno de mis soldados: Ve a pedirle a ese señor que se una a nosotros.
 
El soldado fue y le transmitió mi invitación, el hombre se levantó y se sentó justo a mi lado.
 
Mientras comía sus manos temblaban constantemente y no levantaba la cabeza de su comida... Cuando terminamos, se despidió de mí sin apenas mírame, le di la mano y se marchó.
 
El soldado me comento:
 
“Madiva”... “Ese hombre debía estar muy enfermo, ya que sus manos no paraban de temblar mientras comía”...
 
¡No, en absoluto! La razón de su temblor es otra. Me miraron extrañados y les conté:
 
-Ese hombre era el guardián de la cárcel donde yo estuve encerrado. A menudo, después de torturas a las que me sometían, yo gritaba y lloraba pidiendo un poco de agua y él venía, me humillaba, se reía de mí y en vez de darme agua, se orinaba en mi cabeza...
 
Él no estaba enfermo, lo que estaba era asustado y temblaba quizás esperando que yo, ahora que soy Presidente de Sudáfrica, lo mandase a encarcelar y le hiciese lo mismo que él me hizo, torturarlo y humillarlo.
 
Pero yo no soy así, esa conducta no forma parte de mi carácter, ni de mi ética.
 
Las mentes que buscan venganzas destruyen los estados, mientras las que buscan la reconciliación construyen naciones.
 
De ese tamaño los rangos humanistas de una figura que ha pasado a la historia como ejemplo de paz, de humanismo, de gobierno justo y de la búsqueda de sumar y jamás la tendencia de restar, de confrontar y exhibir.
 
Es ineludible para los mexicanos que pudieran tener frente a sí, tales apuntes narrados por Nelson Mandela, el reflexionar en que, a nuestro social y económicamente descalabrado país, se le requiere contemplar con altura de miras y ajenos a la descalificación de ciudadanos o sectores, porque verdad indudable es que “las mentes que buscan venganzas destruyen estados, mientras que las que buscan la reconciliación construyen naciones”.
 
Y obligados estamos de agregar: “para el buen entendedor, pocas palabras le son suficientes”... Inmenso será siempre Don Nelson Mandela, un real y verdadero transformador del espíritu y objetivos de su pueblo.
 
Lo que se lee
 
Resulta inaudito dictar que la Iglesia, o para ser más precisos: “Que los credos religiosos” no tienen ni deben tener injerencias en los ámbitos gubernamentales de los pueblos, cuando incluso antes que pudiera surgir cualquier forma de autoridad, ya existía la inclinación del ser humano hacia los dioses de sus entornos: “El Dios de las Tempestades y el Dios Sol” sólo para citar algunos ejemplos.
 
No advertimos ni un solo trecho de la historia de la humanidad, sin que existan las designaciones de deidades, incluyendo a los de la vida y de la muerte, porque el creer en la divinidad es incluso una reacción natural del ser humano, advertida desde sus mismos orígenes y, nadie puede, ni podrá, borrar de un plumazo legaloide lo que para la colectividad constituye un efecto de su propia naturaleza.
 
Dar al César lo que es del César y dar a Dios lo que es de Dios, no fue en el imperio romano sino el efecto obligado de que, el ser humano siempre será proclive a reconocer al líder que lo gobierna, así como al Dios que lo protege y... siempre, desde el principio de su existencia, el ser humano de todo territorio y todo sistema de organización socio política, ha tenido presente la existencia del “poderío supremo” enmarcado en lo divino, tanto así que los emperadores se han proclamado divinos como una vía para ensanchar su poderío, que frente a la real divinidad, parecieran flamazos que se extinguen: “Ése es tu poder en la tierra”.
 
Por ello los gobernantes de México y el mundo, deberían de mostrarse siempre apegados a la expresión evangélica de las más significativas en la historia de la humanidad: “Dar al César lo que es del César y otorga a Dios lo que pertenece a los espacios religiosos”, criterio inscrito en las leyes divinas pronunciadas por un humilde nazareno, muy anterior a la herencia juarista de “El respeto al Derecho ajeno es la paz”... Para el buen entendedor... Buenas palabras.
 
Lo que se ve
 
Que de acuerdo a referencias en redes de Internet, cuentahabientes de un reconocido banco con sucursales en México, están registrando operaciones fuera de su control, con las que supuestamente ya son varios los cuentahabientes a quienes les efectúan retiros de muy significativas cantidades de dinero, situación que de confirmarse con toda puntualidad, deberá originar la inmediata intervención de especialistas en el tema para frenar la cadena delincuencial (si es que se confirman los hechos) al tiempo de identificar a los operadores para que respondan de los delitos que les resulten.
 
Ahora bien, si en verdad se tratan de operaciones fraudulentas que dañaron el patrimonio de derechohabientes, las cifras de dinero sustraídas deberían de ser cubiertas por las empresas bancarias, en tanto que precisamente por la seguridad en su patrimonio, es que los usuarios utilizan a las empresas en referencia... Ya veremos en que terminan tales escenarios y, ojalá, sólo se trate de una información ajena a la realidad.
 
Lo que se oye
 
Lamentable que se utilicen figuras fantasmales de supuestos medios de información, para que en el Congreso del Estado de Veracruz, se canalicen convenios “estos no fantasmales” validados por las estructuras administrativas, que pudieran permitir “el pago” por decenas de miles de pesos a medios de comunicación inexistentes, por vía de los cuales se operen jugosos ingresos para los implicados.
 
Todo indica que “algo así o parecido” ha estado sucediendo al interior del actual cuerpo legislativo veracruzano, hecho que incluso afecta a medios de comunicación que sí operan con eficacia, pero que son descartados por vía de supuestas maquinaciones que aparentemente están quedando al descubierto, hecho que indudablemente habrá de originar una investigación seria e inmediata para corregir el rumbo y, en su caso, proceder jurídicamente en consecuencia...
 
Eso es todo por hoy y, gracias por las felicitaciones anticipadas que he recibido con motivo que todos los 15 de octubre es mi cumpleaños, en ese marco y como respuesta a su amable gentileza, no los molestaré con mi columna el día de mañana viernes... De corazón: Abrazos para todos.

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