Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Los efectos del mal gobierno

Por: Helí Herrera Hernández

25/01/2021

alcalorpolitico.com

[email protected]
twitter: HELÍHERRERA.es
 
A MORENA se le empieza a ocultar el sol, después que los acompañó desde 2015 y los hizo brillar en 2018. Las tinieblas empiezan a envolverlos y día a día los empuja a un túnel donde solo hay oscuridad, ni siquiera penumbras, obnubilando prácticamente a la inmensa mayoría de sus militantes.
 
La dialéctica marxista nos enseñó a examinar los fenómenos que se dan en la sociedad aplicando el método científico, estudiándolos metódicamente para, al final, sacar una conclusión, y respecto a ese fenómeno denominado MORENA, que surgió como un torbellino, un tornado que a su paso arrasaba todo (en 2018 barrió a toda la oposición y su proyecto político), debido a la repugnancia que la sociedad le tenía al PRI y al PAN, por haber generado durante sus gobiernos corrupción, inseguridad, multimillonarios, pobres, miserables, desempleo, desesperanza, insalubridad, y porque su líder, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió a combatir y desaparecer esos flagelos; hoy, al notar la sociedad que éste no consuma la hazaña empeñada; que integró a su gabinete personajes nefastos de esos partidos; que impulsa a cargos de elección popular a los que decía iba a combatir, empezaron a marcar distancia de esa esperanza de México.
 
Por eso escribí el lunes 11 de mayo de 2020 un artículo publicado en este mismo medio titulado “MORENA-Veracruz: moral y psicológicamente derrotados”, porque así como antes de 2018, cuando le preguntaba uno al carpintero, al betunero, al dentista, al médico, a la empleada de la farmacia, al carnicero, al maestro de primaria o secundaria, a la empleada doméstica, al primo o la prima, al empleado del ayuntamiento, al trabajador de los centros comerciales por quién iban a votar, sin ningún titubeo contestaban de inmediato que por MORENA, por López Obrador, hoy, cuando hace uno la misma pregunta, más de la mitad contestan que ya no votarán por ellos porque les mintieron, y los califican como “iguales o peores que los exfuncionarios prianistas”.
 
De allí que venga afirmando tiempo atrás, que MORENA será el partido político nacional que más votos perderá en la elección del 6 de junio, y parece ser que hasta hoy lo empiezan a comprender sus dirigentes y funcionarios de Veracruz. Tal es el caso de las diputadas Ana Miriam Ferráez Centeno, Rosalina Galindo Silva (locales), Dorheny García Cayetano (federal), y Juan Javier Gómez Casarín (local), que el lunes pasado, en una conferencia de prensa le lanzaron la invitación al senador Ricardo Ahued Bardahuil para que sea el candidato a la presidencia municipal de la capital Xalapa por su partido MORENA, en una confesión explícita que ninguna de la tres mujeres diputadas, todas ellas aspirantes a serlo, como lo venían manifestando desde por lo menos dos años atrás, pueden ganar el municipio que junto con Coatzacoalcos, eran las fortalezas del partido guinda o magenta en el estado de Veracruz.
 
Ayunas de tacto y experiencia política lo hacen público, cuando debieron correrle la invitación en privado, para no mostrar debilidad individual y derrota electoral anticipada si ellas fueran las candidatas de MORENA, exponiéndose a una respuesta (exhibida), como la que dio el senador: "Alcalde de la Atenas veracruzana (Xalapa), ya fui, y apegado a sus principios no sería correcto contender para ganar un cargo de elección popular y posteriormente renunciar para dejar la silla a una eventual (mujer) suplente a modo".
 
Ricardo Ahued remata con dedicatoria expresa: "yo, en mi trayectoria, no he sido ni Juanito, ni he sido tapete ni florero de nadie".
 
Este escenario que vive MORENA en Xalapa lo está sufriendo en todo el país, donde las ambiciones desbordan a sus militantes y funcionarios, colocando su dirección nacional, sin rubor alguno, a un personaje acusado de violador de mujeres como candidato a gobernador; a políticos priístas y panistas señalados antes por AMLO de corruptos y mafiosos, dentro de puestos importantes en el gabinete federal, o como pre-candidatos a diputados federales, locales o alcaldes. Andan tan desgastados, desprestigiados y de capa caída que para poder salvar algunas diputaciones federales tomó la cúpula nacional el acuerdo de sellar una alianza con el nefasto partido VERDE, sí, aquel mismo al que Andrés Manuel le exigió al INE y al TRIFE, que le quitara el registro como partido político nacional por corrupto, entre otros epítetos que le endilgó.
 
Su desmoronamiento obedece, desde luego, al incumplimiento de las promesas que en el pasado proceso electoral les hicieron a los mexicanos, y hoy viven los efectos generados por su pésimo gobierno.
 
A confesión de parte, relevo de pruebas dirían los abogados. MORENA está moral y psicológicamente derrotados.

Columnas recientes