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Columnas y artículos de opinión

El sistema de salud

Por: Luciano Blanco González

02/07/2021

alcalorpolitico.com

El ilusionismo es una actitud generosa que anida en nuestra mente, ella nos hace imaginar situaciones presentes o futuras que en la realidad no son ciertas, pero en los hombres buenos es la base genial para construir castillos en el aire que se desvanecen con la simpleza de una brisa matinal, pues ni siquiera nacen.

Andrés Manuel, llevado por el optimismo de un magnifico deseo para el pueblo que le toca gobernar y servir, motivado por la abundancia de recursos económicos y de una riqueza inconmensurable en el país que él conoce y ha estudiado durante todos los años en que estuvo preparándose para gobernar, trazó un plan de desarrollo y de progreso igualitario de todas las clases sociales, privilegiando a las clases más marginadas y a las etnias de culturas ancestrales, cuyo atraso se atribuye al abandono en que las hemos tenido quienes tenemos la obligación de incorporarlas al progreso, esto es de todos los que tuvimos la oportunidad de prepararnos.

Pues bien, ya en el ejercicio del poder se ha encontrado enormes escollos atávicos en los estratos que poseen los medios económicos que se resisten a adoptar políticas de solidaridad para los trabajadores y para el medio en que desempeñan sus actividades, regateando inclusive el cumplimiento puntual de sus obligaciones fiscales y la inflación de los costos en todas las obras y en los insumos que para cumplir con sus responsabilidades tiene que adquirir El estado.



El gran fracaso de sus ilusorios propósitos, que sufre su administración hasta ahora, es el del sector salud, al que soñó en transformar a niveles del primer mundo tomando el modelo Dinamarqués, para ello, en un afán de economizar recursos para hacer más con menos, recurrió a lo que él considero la panacea en boga, como se observa que lo es la ONU, a quien solicitó apoyo en la adquisición de medicamentos e instrumental a precio justo en la compra de grandes volúmenes, a cuya eficiencia se atuvo confiado en el suministro inmediato y puntual para abastecer con suficiente cantidad y calidad todos los hospitales de México.

Hacerlo, le provocó una situación de crítica y rechazo a esta estrategia con la que según él, estaba matando varios pájaros de una pedrada, pues a los farmaceutas, distribuidores y laboratorios médicos que producen las medicinas nacionales, los identificó como miembros de la mafia del poder, cuyos propietarios de estas compañías eran políticos que amasaban grandes fortunas con jugosos contratos de medicamentos y aparatos que nunca entregaban y que cuando lo hacían, llevaban consigo escandalosos sobreprecios provocando un lamentable desastre en clínicas y hospitales, que a su decir los encontró sin médicos y sin medicinas, a veces verdaderos elefantes blancos, por lo que había que sacudirse de estos voraces empresarios que medraban a costa de la salud del pueblo.

Cuando ya nos sentíamos arriba del carro dorado de la salud que nos pinto el Presidente, aparece la pesadilla mortal del Covid, que nos recula al infierno del aislamiento, los hospitales generales se convirtieron en especiales para curar a las víctimas de ese demonio, la falta de capacidad médica y de los paliativos necesarios convierten en espectáculo macabro los hospitales y los cementerios, la gente se comenzó a morir no tan sólo del contagio mortal, sino también por otras enfermedades curables, pero que en ese momento no eran atendidas por la dedicación especifica al fatal bicho.



De repente comienza una preocupante ausencia de los medicamentos indispensables para la atención y cura de enfermedades que ya estaban bajo control, comienza una especulación criminal de medicamentos que salen del control de la Secretaría de Salud, algunas se facilita conseguirlas en tianguis a un precio estratosférico, no hay anti depresivos, no hay retrovirales para el Sida o para el Cáncer, sin embargo, en los últimos días el primer mandatario ha anunciado que ya se están distribuyendo en todo el país y que pronto se regularizará el abasto, confiamos en que así será, aunque por experiencia sabemos que esta es una repetición al ritmo de mentira piadosa, palabras de consuelo que esperanzan, pero la culpa es de la ONU que no cumplió a pesar de que se le pagó por adelantado y su retraso ha provocado cientos de muertes, a menos que el enfermo tenga recursos y pueda pagar el médico y las medicinas en el sector privado.

Pero lo que sí no tiene nombre es el abandono médico de los niños con cáncer, eso si no tiene nombre, lo mas condenable es que el inmoral científico del sí, pero no. O del no, pero si. Hugo López Gatell, los utilice para parabolear un discurso político, acusándoles de que los están utilizando para formar parte de un golpe de estado, si dijera un golpe al estado quizás tendría razón, no tiene idea el Sub, del daño que le está causando al Presidente con su actitud crítica, porque a su decir sospechosamente solo son diez o veinte los manifestantes.

¿Sabrá Don Hugo las barbaridades que se dicen en el extranjero por no atender a estos seres desvalidos a quienes la naturaleza les deparó este cruel sufrimiento? Lo menos que ha logrado es pintar al Presidente como un pertinaz violador de los derechos humanos, ha logrado ponerlo en boca de todo el mundo, sí, de todo el mundo, como un ser inhumano, falto de escrúpulos y sin una pizca de piedad por dejar morir los niños en forma tan cruel.



Y este solo es un factor que desencadena los peores deseos en la exquisita y orgánica opinión pública mundial, que al leer y enterarse en las noticias internacionales de lo que está sucediendo con los niños en México, se crispa y desea un remedio, el que sea, pero remedio.

El Tío Sam se regocija, sus planes de sometimiento y de intervencionismo en México se van dando, por el crecimiento de los carteles de la droga, nos ven como si fuéramos Afganistán, por la violación a los derechos humanos como si fuéramos China o Rusia, por las constantes balaceras y muertos en la frontera que hasta ellos mismos puede ser que las estén mandando a hacer para exhibirnos como un peligro para la seguridad a su nación. Por nuestros amiguitos como Nicaragua, Venezuela, Argentina etc. Como posibles enemigos. Pero no pasa nada, la cuerda no se rompe, somos aliados de Trump y los Republicanos.

No nos extrañe que para que veamos qué piadosos son, así como nos prestaron 2 millones de vacunas Anti Covid, con la condición de que fueran aplicadas en la frontera, a determinadas personas, rompiendo el plan de vacunación, así, es posible que pronto nos estén mandando las medicinas para los niños enfermos.



Aquí no pasa nada, todo tiene solución, accidentes graves como el de la línea 12 del Metro de la Ciudad de México, no hay culpables, todo tiene solución y nuestro desinteresado mecenas Don Carlos Slim, sin el peso de conciencia de 25 muertos y decenas de heridos, en colaboración con su amigo el Presidente, se encargará de la reparación integral de la vía, sin cobrar un solo centavo, sólo porque es buena gente y no juega vencidas con el Presidente como otros malos empresarios, no pasa nada, Florencia Serranía, quien fuera titular del sistema y responsable del mantenimiento se va tranquilamente a su casa con un reconocimiento a sus servicios por parte de Claudia Sheinbaum y Marcelo puede seguir soñando en ser Presidente de la República con el gran merito de haber entregado una obra en excelentes condiciones y por lo tanto debe de sentirse orgulloso de la línea 12.

Y a lo mejor esto no sacia a los carniceros, pero es más importante la reparación integral del daño que inmolar a los culpables, quemarlos con leña verde o refundirlos en la cárcel para tranquilizar la exigencia social.

Finalmente, ayer los morenitas estuvieron de fiesta y fue el día propicio para reforzar el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador, quien con su retórica y denuncia valiente convenció al pueblo de México de la necesidad de un cambio en aquella histórica elección del 2018, también el recuento de logros fue bueno e hizo sentir el constante acecho de sus adversarios por detener el avance en los programas sociales, nos percatamos de que aún anhela cumplirle al pueblo de México la ilusión que nació en su mente un día para construir un sistema de salud moderno y eficiente. Aun faltan más de tres años para hacerlo y lo logrará, si cuenta con el apoyo incondicional de todos los mexicanos. -Por el bien de la causa.



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