icono menu responsive
Columnas y artículos de opinión
Apuntes
Javidú pagó por asilo a Karime
Manuel Rosete Chávez
20 de febrero de 2026
alcalorpolitico.com
“Gignac será compañero de
Martinoli y el Dr. García”

Bombazo de TV Azteca

Javidú pagó por asilo a Karime
En este país, ni la política ni la justicia son producto de la casualidad. ¿Desde cuándo el gobierno de México, a través de la Cancillería, sabía que el Reino Unido concedería asilo político a Karime Macías, exesposa de Javier Duarte? Seguramente algunas semanas antes de que la Fiscalía General de la República (FGR) imputara al exgobernador veracruzano, de haber desviado durante su mandato 5 millones de pesos que estaban destinados a obras de salud en beneficio de niños y adultos mayores.
Por Dios. ¡Eso gastaban Javier y Karime en un día de compras cualquiera por Polanco!, según cuentan algunos de sus acompañantes, hoy convertidos en testigos protegidos.

El tema Duarte sigue siendo un problema de credibilidad para el gobierno de Claudia Sheinbaum. El asilo político en favor de la expresidenta del Patronato del DIF –y por ende, la garantía de su libertad- sería un duro golpe para la justicia mexicana que durante diez años no ha sido capaz de integrar una investigación sólida.
El escándalo estalló en diciembre de 2016, cuando Javier Marín Atristáin, entonces director administrativo del DIF estatal, denunció que entre 2011 y 2016 la dependencia simuló la contratación de servicios con seis empresas fantasma por un monto de 112.2 millones de pesos, presuntamente bajo las órdenes de Macías, en su calidad de presidenta del Patronato.

En mayo de 2018, un juez de Veracruz giró una orden de aprehensión en su contra. Tras emitirse la orden de captura, la Interpol activó en mayo de 2018 una ficha roja en más de 190 países. Finalmente, el 29 de octubre de 2019, Macías fue detenida en Belgravia, uno de los barrios más exclusivos de Londres, cercano al Palacio de Buckingham.
En aquel entonces se difundieron videos en los que se observaba a la exprimera dama caminando por calles londinenses. Logró el escándalo pero nunca aportó nada a la investigación.
En 2022, la Corte de Magistrados de Westminster ya había aprobado su extradición. Sin embargo, apenas este fin de semana el Reino Unido le concedió asilo político y le retiró el brazalete que la vigilaba.

Entonces Sheinbaum y la FGR optaron por la salida fácil: empatar el marcador, iniciando a Duarte un nuevo proceso penal colgado de alfileres. El anuncio de la investigación fue hecho por la propia presidenta Sheinbaum, lo que representa un juicio político sumario. El nuevo proceso contra Javier Duarte es un castigo por el asilo político otorgado a Karime, tratando de que el costo político fuera el menor posible.
Pero Karime recibió asilo político no porque el Reino Unido la considere inocente, sino por la incompetencia de la justicia mexicana. Los abogados defensores demostraron que todo el proceso que se le ha seguido en México y que derivó en una solicitud de extradición está viciado de origen y, peor aún, los delitos ya habrían prescrito.
Que la presidenta diga que su gobierno reclamará —por las vías diplomáticas correspondientes— el hecho que Reino Unido haya dado asilo político a Karime, no es más que una salida en falso. ¿A través de quien lo hará? ¿del nuevo embajador Gertz Manero, el mismo que llevaba la investigación? ¡Por Dios!

En el Reino Unido la justicia no opera como en México. La extradición y el asilo político son figuras que se respetan. Los ajustes de cuentas sólo suceden en países como el nuestro.
En el caso de Javier, evidentemente se trata de un preso político. Si bien fueron los propios funcionarios públicos involucrados -la lista de traidores a la que se refiere en sus mensajes en redes– los que destaparon la cloaca de la corrupción, los excesos, el derroche, la intrincada red de empresas fantasmas y prestanombres, las autoridades no han sido capaces de armar un expediente sólido.

Salvo Javier Duarte, el resto de los 40 ladrones gozan de libertad, así sea a salto de mata. Pero a Javier no sólo lo traicionaron sus colaboradores; también sus interlocutores con Morena y, en buena parte, su propia lengua.
A semanas de obtener su libertad, Duarte no tuvo empacho en difundir la vida de príncipes que tienen sus hijos en el Reino Unido; se asumió con aliado y consejero de Morena y, en particular, de la gobernadora Nahle y filtró con sumo orgullo que había organizado una cena de despedida entre los reclusos, seguro de que obtendría su libertad anticipada.
Pero lo volvieron a traicionar. Urgido de reflectores y ávido de una estrategia mediática para su purificación y reivindicación como un preso político, Duarte abusó de sus libertades y tentó a su suerte, cuando pudo haber esperado cumplir su condena y salir a la medianoche a un vuelo a un lugar lejano. Pero no. El culebrón de Javier Duarte reúne todos los ingredientes de una intrincada novela política, poder, dinero, traición y corrupción. Una de tantas que se han contado en este país y que confirman que la justicia es tan incompetente como selectiva.
No somos iguales, antes puras chelas, hoy tequila
Claro que los carnavales de hoy son muy diferentes a los de antes, a los que se realizaban hace unos treinta años. En aquel tiempo no fallábamos un domingo de carnaval a presenciar el desfile del medio día; a bordo de un camión del Servicio Urbano de Xalapa, tres familias, cuando menos, partíamos a eso de las siete de la mañana rumbo a Rinconada para aventarnos un rico desayuno con garnachitas de las mejores del mundo, las de doña Lutgarda, acompañadas de un huevo hervido, una tortita de vena, una agüita de horchata o de tamarindo de los vitrioleros que ponían afuera de un establecimiento que estaba a orilla de carretera y vámonos al puerto jarocho para presenciar el gran desfile.
Elegíamos casi siempre un lugar cerca del antiguo Acuario, y ahí en la banqueta o al borde de un camellón nos sentábamos, los que podíamos hacerlo todavía, sin tener que pagar un solo centavo y a esperar las comparsas, los disfrazados, los carros alegóricos, las majestuosas artistas, cantantes, actrices o bailarinas de prestigio cuando menos nacional que pasaban arriba de los carros aventando dulces, gorras, y un sinfín de regalos que nosotros cachábamos con especial emoción. La comparsa de los trabajadores del muelle, o la de los estibadores, nos hacían bailar a todos con sana alegría.

Las bastoneras del catorce eran la admiración de los asistentes, mujeres de la tercera o cuarta edad bailando, rumbeando, o saludando al respetable hacían la alegría de los asistentes. Y como el sol siempre estaba bastante fuerte no faltaban las cervecitas bien frías para medio refrescarse. Tres horas y concluía el gran desfile, a levantarse para ir al camión y a la isla del Amor donde nuestras jefas colocaban un mantel sobre la playa y sacaban lo que un día antes habían preparado de comida para esa carnavalera jornada.
Por la tarde regresábamos y ahí por el café La Parroquia estacionaban el camión, todos al malecón a seguir la pachanga que terminaba allá por los portales o trepando a los hijos en los juegos mecánicos y a eso de las once de la noche a regresar al camión porque el retache a Xalapa era lo que seguía.
El carnaval de Veracruz siempre ha sido el más alegre del mundo, eso lo hacíamos posible todos los asistentes, no había persona en la zona por donde pasaba el desfile, por el malecón o el zócalo, que no anduviera bailando, feliz, contagiada de tanta alegría.
Nos cuentan que este carnaval que pasó no fue igual, que además del pago obligado de una grada para poder ver el desfile, lo que no había antes de que los organizadores pensaran en el gran negocio que es eso. También desaparecieron las cervezas porque esta vez fueron botellas de tequila, las bailarinas que pasaron en los carros alegóricos, mostrándose como llegaron al mundo, o bueno un poco más boluditas, echando trago, abajo cada rato se armaban las trifulcas, y la diversión sana quedó en el pasado, ni modo posiblemente siga siendo el más alegre del mundo, pero con el impulso que da el consumo de suficientes grados Gay Lusac. ¡Salud!, buenos para la pachanga. Y sí, no somos iguales.
Con Cuitláhuac Salud y Seguridad las áreas de mayor daño patrimonial
La Secretaría de Salud y la Secretaría de Seguridad Pública concentran más de 700 millones de pesos de presunto daño patrimonial en la tercera entrega del Informe de la Cuenta Pública 2024, presentada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), correspondiente al último año del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.

El organismo fiscalizador indicó que este monto forma parte de un posible daño detectado en el ejercicio del gasto federalizado durante 2024.
A las observaciones de esta tercera entrega se suman 70 millones de pesos señalados en la primera entrega, publicada en junio, y mil 114 millones de pesos en la segunda entrega, dada a conocer en octubre de 2025.

Irregularidades en la Secretaría de Salud
La auditoría observó cuatro contratos de la Secretaría de Salud en los que se detectaron fotografías repetidas en reportes de supervisión y falta de evidencia que acreditara la recepción de servicios de alimentos ejecutados por los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER).
También se señaló que no se comprobó la entrega total de dietas pagadas, ni la capacidad técnica del personal que validó los servicios, además de no acreditarse mantenimientos en áreas de trabajo.

Uno de los contratos observados asciende a 144.6 millones de pesos, adjudicado a la empresa Café Bersa para el servicio subrogado de alimentos y bebidas.
Posible conflicto de interés en contrato de hemodinamia
La ASF detectó un posible conflicto de interés en el contrato SESVER/DA/C-042/2024, relacionado con el servicio de hemodinamia por seis millones de pesos.
De acuerdo con la revisión del Registro Público de Comercio y las actas constitutivas, la empresa adjudicada está vinculada con una servidora pública que aparece como representante legal y cuyo último cargo laboral fue en esa misma compañía.
La Auditoría señaló que esta situación pudo implicar un beneficio indebido en la contratación pública, en presunto incumplimiento de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
El Gobierno estatal presentó una nota informativa; sin embargo, tras analizar la declaración patrimonial 2024 de la funcionaria y la base de datos de la Secretaría de Economía, la ASF concluyó que la observación no fue desvirtuada.

Empresas vinculadas en procesos de licitación
La auditoría también identificó vínculos entre las empresas Limpieza Especializada Industrial y Hospitalaria (LEIH) y Verdanken, participantes en procesos relacionados con servicios subrogados de limpieza.
En los contratos SESVER/DA/C-070/2024, SESVER/DA/C-079/2024 y SESVER/DA/C-092/2024, la ASF observó que la empresa ganadora y otra participante estaban relacionadas entre sí, lo que pudo generar un beneficio indebido.
Por estos hechos, la ASF emitió una Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria para que se realicen las investigaciones correspondientes.
Seguridad Pública: alimentos en penales bajo revisión
En la Secretaría de Seguridad Pública, la auditoría identificó irregularidades en contratos de suministro de alimentos para Centros Penitenciarios, donde se detectaron productos de alto costo sin acreditarse la entrega formal de insumos ni la ejecución efectiva del servicio.

La ASF señaló inconsistencias en contratos otorgados a las empresas Comercializadora Sustentable Ambiental, Administradora de Empresas del Golfo y Fodegar, que obtuvieron contratos para el suministro de alimentos a personas privadas de la libertad por más de 123 millones de pesos.
Las observaciones forman parte del monto total de presunto daño patrimonial señalado en la tercera entrega de la fiscalización federal.
Comunicación Social, Seguridad y ORFIS con observaciones
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) también detectó irregularidades en 39 expedientes de gastos diversos correspondientes a las Participaciones Federales 2024, por un monto total de 103 millones 976 mil 400 pesos.
De esa muestra, 23 expedientes ejecutados por la Coordinación General de Comunicación Social de Veracruz, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz y la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz no acreditaron que la entrega de bienes y servicios se realizara conforme a la normativa aplicable.
Los conceptos revisados incluyen difusión de mensajes gubernamentales, banquetes, iluminación externa, mantenimiento de puertas automáticas, instalación de mobiliario sanitario y servicios de protección y seguridad.


REFLEXIÓN
¿Son Ulúa o carros chocadores?, ya van cuando menos diez accidentes.

Escríbanos a [email protected] | [email protected]

Las opiniones vertidas en la sección "columnistas de hoy" son responsabilidad exclusiva de sus autores, en ejercicio de la libertad de expresión, y pueden o no coincidir con la línea editorial de alcalorpolitico.com ®

© Toda la información de este Portal Informativo está protegida por la Ley de Derechos de Autor

Los medios que deseen reproducirla pueden contratar al: 800 55 29 870

Xalapa, Veracruz - México. 2005 - 2026

logo facebook logo twitter logo instagram logo youtube logo tiktok