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Columnas y artículos de opinión

¡Arrancan campañas!

Por: Helí Herrera Hernández

26/03/2012

alcalorpolitico.com

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Twitter:HELIHERRERA.es

El viernes 30 de marzo los candidatos a la Presidencia de la República Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador inician sus campañas electorales en búsqueda del voto de los mexicanos.

La candidata del partido (de) Acción Nacional lo hará en la ciudad de Tijuana, Baja California, decisión que tomó apenas el fin de semana “por lo que representa ese estado en el ámbito político nacional, debido a que fue allí donde por primera vez ganó una gubernatura el PAN como oposición, y comenzó a vivirse una nueva etapa en la vida democrática de México” dijo la exsecretaria de educación del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.

Del cuarto de guerra del candidato del Partido Revolucionario Institucional no ha salido hasta este momento humo blanco. Ni su partido ni la vocera del exgobernador del Estado de México han informado en qué estado y municipio iniciaran el periplo electoral. Este domingo en su cuenta de Twitter don Enrique se atrevió a escribir que será hasta el lunes 26 cuando tome una determinación al respecto que presume, desde luego, una improvisación dado que a estas alturas ya debería haber sitio, día y hora.

En el campamento rojo-amarillo y naranja en cambio ya informaron desde hace 10 días que será en Coatzacoalcos Veracruz, el viernes 30 de marzo a las 17 horas, donde su candidato Andrés Manuel López Obrador arranque su campaña político-electoral, seguramente como signo y sello del planteamiento ideológico que siempre ha abrazado, relativo a la defensa del petróleo nacional y su férrea oposición a cualquier intento de privatizarlo. Hay que recordar que en ese corredor industrial Cosoleacaque-Minatitlán-Coatzacoalcos se encuentra asentada la industria petroquímica nacional, y que el movimiento obrero ha cerrado filas con el nativo de Macuspana para defenderlo.

A partir pues del viernes 30 y hasta el miércoles 27 de junio tanto doña Josefina, como el candidato del Partido Revolucionario Institucional y Andrés Manuel López Obrador peregrinarán a lo largo y ancho de la República Mexicana tratando de convencer, principalmente, a ese casi 20 por ciento de mexicanos indecisos que en la mayoría de las encuestas afirma aún no estar definidos por quien sufragarán el domingo primero de julio, y que a mayor exposición de ellos, se debe a que están esperando escuchar las propuestas de los candidatos, para comparar sus proyectos de gobierno y los perfiles de seriedad, responsabilidad y trascendencia de ellos en sus anteriores puestos de elección popular, para con todos esos elementos tomar una decisión.

Y es que a final de cuentas este grueso núcleo social que hasta el momento esta indeciso tiene razón. Independientemente que son los que van a inclinar la balanza el primero de julio para cualquiera de los candidatos, por sus comentarios y respuestas dadas a las diversas casas encuestadoras son los hombres y mujeres mas inteligentes, debido a que tomaran una decisión razonable, derivada del análisis del perfil de los tres candidatos, del si cumplieron la palabra empeñada cuando lo fueron a otros cargos de elección popular, de los resultados que dieron cuando los desempeñaron, no sea que vaya a suceder como con el actual Presidente de la República que hace seis años nos prometió ser el Presidente del empleo, dado que iba a generar un millón de ellos al año y nunca lo cumplió; prometió bajar los impuestos e hizo todo lo contrario porque inclusive creo nuevos; nos vendió el cuento que iba a construir tres refinerías y no ha terminado ni siquiera una y, por último para no gastar mucha tinta en él, jamás nos dijo que nos iba a meter en esta guerra cruenta que ya alcanza a 60 mil víctimas, dejándonos un país sumido en la pobreza, desempleo, migración, inseguridad, violencia, impunidad, corrupción, pérdida de valores, miedo, tristeza y desencanto.

Las campañas deberán ser utilizados por los tres candidatos no para convencer a los que asistirán a sus mítines y reuniones que son considerados como su “voto duro”, sino para proclamar su modelo de nación en un mensaje dirigido a la población que no milita en ningún partido político y que son, permítanme la insistencia, los que definirán al ganador el día de la elección.

Otro reto que tendrán es vencer al abstencionismo. Encontrar los argumentos que desenmascaren a todos aquellos mexicanos que están casados con la idea “del que todos son iguales de corruptos y que por eso no votan”. Porque en la medida que lo logren el triunfador llegará el próximo primero de diciembre con mayor apoyo social, que lo legitimará en la mayoría de las decisiones que tome, dándole inclusive, un respaldo en el concierto internacional.
De allí la importancia de ser claros en sus propuestas, asequibles en todas ellas, para de esa manera despertar un ánimo republicano democrático en la sociedad nacional que se volque en las urnas el primero de julio.

México ya no esta para más experimentos y quizás ésta pudiera ser la última oportunidad democrática que tengamos para tomar decisiones trascendentales para la vida pública de México, con un poco de paz y armonía, que del todo ya no la tenemos.

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