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Columnas y artículos de opinión

Educación Superior y frustración (1)

La mirada de los otros

Por: Tomás Rodríguez Pazos

19/07/2012

alcalorpolitico.com

Existen indicadores internacionales que miden y comparan el nivel educativo de los países. Entre ellos: los años de estudios que alcanza el promedio de la población nacional; las competencias para enfrentar la vida a los 15 años (según el examen PISA); la cantidad de libros y periódicos que se leen en un año; el número de bibliotecas y librerías; el porcentaje de egresados de postgrado y los investigadores existentes; la eficiencia terminal en cada nivel educativo. Éste último dato permite calcular el costo-beneficio, de la inversión educativa por alumno; la preparación y actualización continua de los docentes – estas se asocian a la calidad del servicio-.

Me referiré en este articulo (1) a la educación superior, en el próximo a la básica.

Cito una nota del periódico Reforma “Aunque en un principio la Universidad (UNAM) ofreció sólo 5 mil 164 espacios, deberá aceptar a mil 336 jóvenes más, pues alcanzaron el número de aciertos requeridos para alguna de sus licenciaturas”. (Reforma, Sec. 1, 15-07-12 p1). El número de aspirantes –agrega la nota- fue de 62 mil 682. Ya se sabe que en la Ciudad de México existen las escuelas del Politécnico, la Universidad Metropolitana y la Universidad de la Ciudad, como servicios públicos.

La Universidad Veracruzana da cuenta en su portal que este año ofertó 15,400 lugares a los 34 mil aspirantes –recientemente se anunció que se ofrecerían otros 2,000 para el próximo febrero-. Veracruz cuenta con 21 Tecnológicos y 3 Universidades Tecnológicas, diseminados en toda la Entidad. Ellos ofertan 22,225 lugares. A los mismos se agregan los lugares de 6 tecnológicos federales.

Todas las escuelas públicas de educación superior cuentan con el Programa Nacional de Becas (PRONABES) que en algunas instituciones llega a beneficiar a la mitad de sus inscritos; lo cual no quiere decir que sean suficientes o puntuales las aportaciones que reciben, pero son un apoyo importante para quienes antes no podían acceder a estos estudios.

Me parece que el punto crítico de la educación superior en México no es el del acceso universal, sino el de la calidad del servicio y el del compromiso que corresponde a los estudiantes. La UNAM pone ya en práctica un criterio generalizado en las universidades del mundo con reconocimiento académico: el ingreso a la educación profesional exige los requisitos del nivel educativo anterior.

Hace más de un año el Rector de la Universidad Veracruzana señaló la inconveniencia de crear instituciones de educación superior al vapor, sin infraestructura organizacional, académica y de apoyo al desarrollo de las prácticas profesionales. ¿Quién lo escuchó?

Los jóvenes con un certificado que no respalda las competencias profesionales requeridas ¿Qué harán? ¿Quién se hará cargo de su frustración y la de sus familias? Universidades sin calidad ¿Para qué?

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