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Columnas y artículos de opinión

Comparaciones odiosas

La mirada de los otros

Por: Tomás Rodríguez Pazos

02/08/2012

alcalorpolitico.com

Corea del Sur es uno de los “tigres asiáticos” que ha logrado vincular la política educativa con su desarrollo económico. Songho Kwon, doctora en educación tecnológica, describe las estrategias educativas esenciales que explican los éxitos de ese país: 1ª trasferir a la escuela la responsabilidad de manejar su gestión eliminando la inspección de la secretaría del ramo; 2ª establecer un currículo básico con opciones diversas, acordes a las habilidades, aptitudes y talentos de los alumnos, con un horario escolar diario de 10 horas, que incluye desayuno y comida a niños y adolecentes; 3ª universalizar el uso de las TIC entre maestros, alumnos y padres de familia, asegurándose que cada quien tenga computadora con internet y acervo educativo disponible -inclusive en los hogares más pobres-.

Corea del Sur tiene 48 millones de habitantes, el ingreso anual per cápita es de 20,000 dólares anuales; los maestros perciben entre 3500 y 4000 dólares mensuales. El 90% del presupuesto educativo se dedica a la educación básica –que incluye la preparatoria-.Los maestros son evaluados dos veces al año.

México por supuesto tiene otra cultura y vive otras realidades. Transcribo un párrafo de Dulce Ramos @wikiramos: “Nueve de cada 10 escuelas no tienen laboratorios, 8 de cada 10 no tienen teléfono, 6 de cada 10 no tienen drenaje y 3 de cada 10 no tienen electricidad. ¿Cuántas escuelas tienen computadora e internet? Dato no encontrado.

El PIB per cápita en México representa la mitad del coreano -sin contar con la desequilibrada distribución de la riqueza en nuestro país-. Un maestro de educación básica al iniciar su trayectoria docente, aquí gana entre seis mil y ocho mil pesos –dependiendo de la zona económica-. Sólo quienes consiguen doble plaza o ingresan a Carrera Magisterial alcanzan un salario superior a los 15,000 pesos. Aunque la educación superior representa apenas el 10% de la población escolar, la inversión oficial por alumno es cuatro veces mayor en la educación educación superior.

Corea del Sur ha encontrado soluciones para formar los técnicos y profesionistas que requiere: allí no se autorizan ni universidades, ni normales improvisadas. La calidad en la infraestructura física y académica son requisitos ineludibles.

México más que discursos y homenajes donde se define la educación como la llave del desarrollo, necesita planes y estrategias que deriven en acciones para universalizar el conocimiento y la cultura.

Las comparaciones con otros países son odiosas sí, porque nos hacen ver como hemos dejado pendiente la gran prioridad: orientar la vida de las mayorías hacia la felicidad y el bienestar, mediante una educación que proporcione herramientas para la autonomía personal y la solidaridad ciudadana.

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