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Columnas y artículos de opinión

Las poderosas

Hemisferios

Por: Rebeca Ramos Rella

27/08/2012

alcalorpolitico.com

En edición reciente la revista estadunidense Forbes ha publicado una lista interesante sobre las 100 mujeres más poderosas del mundo. Los criterios de la revista para catalogarlas van sobre mediciones del liderazgo y su influencia dentro de la política, la economía, las tareas humanitarias y la popularidad como artistas, a nivel global. Es un enlistado singular y bastante heterogéneo, cuestionable también; pero nos revela referencias de los “cómo” el mundo observa y reconoce el avance de las mujeres en arenas, antes sólo para la disputa y el encumbramiento, masculinos.

De entrada hay varias grandes ausentes, la más notoria es la Directora del Programa ONU Mujer, la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet. Hay otras que no tendrían razón de alternar, como Lady Gaga, Sofía Vergara, Jennifer López o Shakira, pues no son precisamente modelos dignos de liderazgo destacado de género, aunque exitosas celebridades y multimillonarias. A diferencia de Angelina Jolie, a quien la salva su intensa labor humanitaria en la UNICEF.

Lo curioso es que la Forbes destaca mujeres que incursionan al más alto nivel en responsabilidades que determinan la suerte y el destino de millones de personas y que llevan bajo su regazo, el manejo de miles de millones de dólares o euros, que también afectan al colectivo global; pero en ningún caso hay un espacio ganado en la famosa lista, a causa de una remarcable lucha, convicción, logros, avances propios, en favor de la igualdad y la equidad de género. Conceptos y derechos que quedan implícitos, por el hecho mismo de ocupar un lugar en el ranking de mando de cada una.

Así, en los primeros tres lugares, este año también, sobresalen las mujeres con poder político: Ángela Merkel, la Canciller alemana, como la más poderosa; la “Iron Lady” que desbanca a Thatcher; la super Secretaria de Estado de EUA, la señora Hilary Rodham Clinton y la Presidenta de Brasil, la señora Dilma Rousseff.

En la lista, hay otras 8 Jefas de Estado y otras 19 mujeres políticas con cargos relevantes en sus países, como Sonia Gandhi, Presidenta del Congreso Nacional de la India, puesto 6; Michelle Obama, esposa del hombre más poderoso del mundo, en el séptimo; la francesa Christine Lagarde, Directora del FMI, en el 8; Janet Napolitano, Secretaria del Interior de EUA, en el noveno; la Primera Ministra de Australia, Julia Gillard en el 27; así la Primera Ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, en el 30; Joyce Banda, Presidenta de Malawi en el 71; la Ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala en el 81; la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf en el 82. Casos sobresalientes los de mujeres empoderadas en el mundo musulmán y no precisamente en el lado tolerante, como: la Directora General del Banco de Kuwait, Shaika Al-Bahar en el 85; la Ministra de Comercio Exterior de los Emiratos Árabes Unidos, Sheika Lubna Al Qasimi, en el 92; la Jefa de la Autoridad en Museos de Qatar, Sheikha Mayassa Al Thani, en el 100.

Sólo otra latinoamericana está incluida en el lugar 16 y es la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Otra omitida aquí es la Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla. El resto de las elegidas son supremas empresarias del mundo de los negocios que han logrado escalar y definir; altas ejecutivas en el terreno de la tecnología o en corporativos medios de comunicación

Las intelectuales quedan fuera, aunque alcanza un lugar la Presidenta de la Universidad de Harvard, Drew Gilpin Faust en el 63; escritoras serias, lideresas sociales, tampoco aparecen. La autora de Harry Potter figura en el 78, más por sus millones que por la calidad de su literatura.

Es la visión del mando desde la Forbes: el poder y el dinero; la fama y la tendencia de la vanidad del momento.

Mujeres que el orbe reconoce desde la perspectiva del dominio que han sabido ganarse con respecto de las concepciones masculinas del poder, del éxito y del liderazgo. Están en peldaños que les han arrebatado a ellos. Por eso las resaltan, como expertas en el juego del poder, que ellos inventaron y que ellas han aprendido a maniobrar y a vencer.

Y si tienen tanto poder ¿Qué han hecho para avanzar en la lucha por la igualdad y la equidad de género, en sus países, en el orbe? ¿Qué han aportado a la concepción del poder desde la visión integral de una mujer? ¿Qué han hecho por las mujeres pobres, discriminadas y violentadas?

La amarga conclusión.

Son poderosas, pero aún no han usado su supremacía para desterrar la desigualdad.

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