Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Una agenda legislativa no prioritaria

Nuevo Siglo

Por: Jenaro del Angel Amador

28/08/2012

alcalorpolitico.com

Un remanso para el veracruzanismo: El Águila de Veracruz está viva!

No es que sea una preocupación añeja; ni causa preocupación hoy, a nadie, y menos a quienes a partir del primero de septiembre, ocuparán curules y escaños en el Congreso de la Unión, pero quizá, con un poco de suerte, alguien pudiera interesarse en construir una Iniciativa de ley para que las cosas en México, vuelvan a la realidad. Al menos las cosas que se refieren al espacio que existe entre la elección del presidente de la república, y la fecha de toma de posesión del ganador.

Y sí, es cierto, México no se parece a ningún país de la tierra que decida la presidencia de cada uno de ellos, por medio de las ánforas, sin revuelta armada de por medio.

Y no se parece, al menos desde el 2006 hacia el 2012. Antes, en la antepenúltima elección previa a la sucedida el primero de julio último, en el 2000 cuando el PAN cobró el primer cheque de la alternancia política, el partido perdedor y ocupante del segundo lugar, el PRI, aceptó sin chistar la derrota y así lo reconoció la misma noche de la elección.

No hubo disparates ni recursos estridentes para cuestionar la elección, y eso que el acontecimiento era el primero en casi setenta y un años ininterrumpidos de poder presidencial.

Pero en el 2006 se rompió la tradición. El PAN volvió a ganar la presidencia de la república. El PRD y sus socios quedaron en segundo lugar, a unos 240,000 votos de la silla del águila, y vino la reclamación violenta. El perdedor <<el PRI habría quedado en tercer lugar por primera ocasión, también>> no reconoció la derrota y pidió lo que no estaba en la ley: El recuento de voto por voto en casilla por casilla. Llenaron Paseo de la Reforma con una vecindad de carpas y allí se mantuvieron por un par de meses, con la tolerancia y complicidad del gobierno del Distrito Federal.

Hoy, en vísperas de que acabe el verano, el PRD y aliados <<Partido del MC y PT>> han reproducido la edición del 2006, pero han cuidado de que se magnifique el escándalo a pesar de que la diferencia fue brutal para sus cálculos: más de tres millones de votos que no hallan como demeritar.

Y protestan por todo; lo cercano y lejano que sucedió en la elección. Nada más falta que pidan la cabeza de Sir Ferguson por no alinear al Chicharito en la Liga Premier del Reino Unido.

Pero este alargamiento pos electoral concluirá pronto, quizá esta misma semana, para bien de unos y no de unos pocos, los menos. E intentarán secuestrar la tranquilidad relativa en que el país vive, a pesar, también, de policías e intrusos.

Pero esta inquietud de tiempos debiera tener remedio a pesar de que no figure como prioridad en la agenda legislativa de las Cámaras del Congreso de la Unión. Total, una iniciativa de ley que modifique la Constitución y leyes secundarias, no debe preocuparles. Este asunto volverá a presentarse hasta dentro de seis años, podrían argumentar.

El investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica <<CIDE>>, Manuel Merino Huerta, lo atribuye <<esto de que el espacio sea muy largo entre la elección y la toma de posesión>> a que “es una herencia del régimen de partido casi único que se daban tiempo para organizar a sus equipos. En ese momento los equipos de campaña se convertían en equipos de gobierno para situar a la gente en los lugares propicios” Nada tan inexacto a esta afirmación.

Desde que la integración de las cámaras se ha dado con miembros de todos los partidos que constituyen la línea política en México, pudo haberse cambiado esta mecánica de elección y asunción del poder.

Al menos del año 2000 a la fecha pudo haberse logrado borrar la excesiva distancia entre la elección y toma de poder el presidente electo.

Como se sabe, en el país se elige al presidente el primer domingo de julio, y el ganador toma posesión hasta el primero de diciembre del mismo año. Virtualmente cinco meses después.

Y sí, también es cierto, estamos muy atrasados en cuanto a la duración de elección-toma de posesión. Esta distancia puede borrarse y construir una nueva si hubiese voluntad política en el país. Basta que un partido lo proponga para que otro se le vaya encima y se niegue a analizar propuesta alguna que vaya en este sentido. Se acortarían los tiempos para alegar y protestar por parte de los derrotados.

Alberto Morales <<de El Universal>>, documentó el cómo en otros países se trata este mismo asunto: El tiempo que transcurre entre la elección y la toma de posesión.

En España, por ejemplo, transcurre un mes entre la elección y la toma de posesión de un nuevo presidente. En Brasil sólo median 60 días entre un evento y otro. En la nación más poderosa de la tierra, Estados Unidos de América, apenas se necesitan de 75 días entre la elección y la toma de posesión.

Sin embargo, recientemente hemos visto como en Francia Francois Hollande, tomó posesión de su cargo de presidente, apenas 9 días después de la elección.

El país latinoamericano de mayor brevedad entre la elección y la asunción al poder, es Chile que tiene un período muy corto. Son suficientes diez días para una cosa y otra.

Si aquí en México, al declararse la validez de la elección presidencial a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, siguiera inmediatamente la toma de posesión, pasarían 62 días entre una cosa y la siguiente.

Pero habría que modificar varios asuntos: La toma de posesión que pudiera darse, también, el primero de septiembre. O en su defecto, bajar las elecciones a septiembre y dejar la toma de posesión en diciembre.

Hay muchas alternativas, cuestión que los legisladores le pongan interés a este asunto, y contando desde ahora, con el enojo de los perdedores porque el tiempo para sus protestas se acortarían, también.

PD. Si fuera fácil resolver el asunto de los “recursos” contra la elección del primero de julio, no tendría gracia ser Magistrado del Tribunal Electoral…

PD.- La Caravana del poeta Sicilia en el sur de USA, “no despierta” atención de los medios….es USA.

Columnas recientes