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Columnas y artículos de opinión

Presiones y chantajes

Al Pie de la Letra

Por: Raymundo Jiménez

15/02/2013

alcalorpolitico.com

A diferencia de la “Gran Alianza Por Ti”, cuyos dirigentes estatales del PAN y PRD tuvieron que registrarla literalmente “al cuarto para las doce” ante el Instituto Electoral Veracruzano, casi a punto de expirar el plazo legal, porque los representantes de ambos partidos de oposición no lograban ponerse de acuerdo sobre el reparto de las candidaturas a presidentes municipales y diputados; en la coalición “Veracruz para Adelante”, integrada por el PRI, PANAL, PVEM y el Partido Cardenista así como por cuatro asociaciones políticas –Vía Veracruzana, Unidad y Democracia, Fuerza Veracruzana y Generando Bienestar–, parecía que la dirigencia del partido gobernante había logrado salvar este escollo, pero ahora han comenzado a brotar las presiones y chantajes de sus aliados y cuadros militantes.

Este miércoles 13, por ejemplo, el secretario de Asuntos Electorales del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Cardenista, Héctor Andrés San Lucas, declaró que estaban por decidir si mejor participaban con sus propios candidatos en las elecciones del 7 de julio próximo, pues sin dar detalles dijo que uno de los partidos políticos que integran la alianza “Veracruz para Adelante” ha incumplido compromisos ya pactados.

El cardenista afirmó que esta fuerza de izquierda, que apenas el año pasado obtuvo su registro como partido político local, tiene presencia en 190 de los 212 municipios del estado y cuenta con más de 300 mil militantes, suficientes “para ganar varias diputaciones y decenas de municipios, por lo que estamos pidiendo a nuestro dirigente (Antonio Luna Andrade) que rompa la alianza”.

Por su parte, en un texto de su autoría publicado esta semana en varios medios de comunicación de la entidad, el presidente del CDE del PRI, Erick Lagos Hernández, admitió haber recibido el reclamo de militantes que aspiran a ser candidatos: “Erick es hora de que se reconozca a los que hacemos trabajo de campo, a quienes estamos con el partido en las buenas y malas como cuando éramos oposición y teníamos que trabajar el doble para convencer, para ganar un voto; no queremos que nos regalen nada, ya nos ganamos un espacio con resultados y lealtad al partido”.

Lagos Hernández ha prometido que “este nuevo PRI va a premiar a la militancia en el proceso electoral del 7 de julio, va a reconocer a quienes no han sido tomados en cuenta durante años, a quienes hacen una labor callada pero efectiva en las colonias, comunidades y congregaciones. A quienes han sido relegados a pesar de su trabajo, a pesar de su identidad y de portar orgullosamente la camiseta priista.”

El presidente del CDE del PRI dice entender perfectamente la aspiración de sus correligionarios. “Fui candidato a diputado local por elección directa. Sé lo difícil que es ganar la confianza de la gente, conozco lo que significa obtener uno a uno los votos en las urnas, caminar, sudar, recorrer el distrito, escuchar y atender peticiones. Yo les he respondido que este nuevo PRI va a dar oportunidad a quienes han ofrendado sus mejores años al partido. Vamos a tomar en cuenta a todos, a las mujeres, a los jóvenes, a los adultos mayores, a las personas con discapacidad, a los líderes campesinos y obreros, a quienes tienen mucho que aportar y proponer para que el Revolucionario Institucional llegue fortalecido al primer domingo de julio.”

El dirigente priista afirma que “le daremos oportunidad a esa militancia que se esfuerza, que cree en el partido, que gestiona apoyos, que toca puertas para que atiendan a un enfermo o para recibir una silla de ruedas, a esa militancia que trabaja de manera organizada a pesar de la lluvia y el sol, que sacrifica el tiempo con su familia para servir al partido como líder de colonia o como seccional muchas veces sin obtener nada a cambio”, pero también sostiene que “les vamos a hablar con la verdad, les vamos a decir qué es lo que han hecho y qué es lo que han dejado de hacer para que nadie se diga engañado.”

“Por eso –expuso– he asumido públicamente el compromiso de valorar su hoja de servicios, su compromiso social, su proyecto, su fama pública y sus alcances como líderes.”

Y es que refiere que “también he mencionado que en la coalición triunfadora ‘Veracruz para Adelante’, queremos candidatos con arraigo, con sensibilidad humana, con vocación de servicio, que no haya en ellos voracidad económica sino ganas de hacer las cosas con honestidad y eficiencia porque la sociedad ha dejado de creer en los políticos, la sociedad ahora sólo cree en sí misma. Nuestro partido debe abrirse a la sociedad civil, a la sociedad que genera opinión, que premia o castiga con su voto: el taxista, el ingeniero, el maestro, la ama de casa, el médico, el empresario, el trabajador, el campesino, el pequeño comerciante, para que nos vean como un instrumento facilitador de la democracia y de los buenos resultados.

“Los candidatos de nuestra coalición deben ser honestos, valientes, tener un plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo. Que sepan para qué quieren llegar a la regiduría, a la sindicatura, a la presidencia municipal ó al Congreso. Queremos que tengan claridad en sus ideas, en sus aspiraciones, en el proyecto y la oferta para los veracruzanos porque serán cuatro años en los cuales sólo los mejores van a poder transformar vidas y destinos, de allí lo cuidadoso de nuestros procesos internos. Los priistas no nos vamos a equivocar. Tomaremos en cuenta a todos, escucharemos a todos. Habrá igualdad de condiciones para participar en democracia y libertad. Ese es el camino y la ruta para tener un partido ganador, un partido que respetará las cuotas previstas en la equidad de género pero por convicción no por obligación, reconociendo el trabajo de las mujeres, de los jóvenes y de los cuadros que nos han dado triunfos y glorias. Veracruz puede tener la certeza de que así será.”

Sin embargo, para retener las principales alcaldías del estado que durante tres y hasta cinco trienios consecutivos llegaron a estar en poder del PAN, los líderes del Revolucionario Institucional en la entidad han resuelto postular a connotados empresarios apartidistas, los cuales pretenderían imponer condiciones que –en caso de un probable triunfo electoral– terminaría por restar espacios políticos y administrativos a la militancia priista en dichos ayuntamientos que en 2007 fueron recuperados por el PRI durante la administración del gobernador Fidel Herrera Beltrán.

Así que en estos casos, paradójicamente, los militantes “buscachambas” del PRI de cualquier manera saldrían perdiendo aunque su partido ganara la elección. Habrá que ver qué tanto impacta esta complicada ecuación en las alianzas formales y de facto del partido tricolor.

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