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Columnas y artículos de opinión

Actuar con madurez política

Prosa Aprisa

Por: Arturo Reyes Isidoro

25/02/2013

alcalorpolitico.com

Los acontecimientos últimos que han tenido lugar en Xalapa y en Veracruz puerto abren la esperanza de que, si se actúa con madurez política, el estado puede salir fortalecido en su vida democrática. Por lo pronto, plantean un reto: ser consecuentes y, cada quien desde su trinchera, autoridades, actores políticos, sociedad y medios informativos, demostrar que hay voluntad para aportar lo mejor de cada quien a efecto de que se mantenga la gobernabilidad, que es decir la estabilidad política y por ende la de la vida diaria pública de la entidad.

Lo que acontece debe verse como una oportunidad que se presenta en el mejor momento: cuando inicia el proceso en el que los partidos políticos registrarán sus precandidatos a presidentes municipales y a diputados locales y, enseguida, el sábado, iniciarán las respectivas precampañas. Deberá cuidarse, a toda costa, que la contienda electoral no se desborde fuera del marco de la ley y que a los ciudadanos, fin primero y último de las instituciones (y del que parece que todos se están olvidando), se les ofrezcan las mejores opciones y las mejores propuestas.

El gobernador Javier Duarte de Ochoa, la máxima autoridad legal y política del estado, aprovechando la celebración del Día de la Bandera, ofreció ayer domingo en la Plaza de la Soberanía del puerto jarocho que su gobierno seguirá siendo, en todo tiempo, garante de un entorno adecuado para el ejercicio de las libertades de todos sus ciudadanos. El camino de la legalidad, apuntó, es el único posible para una nación (y para un estado, puntualizaría yo) que busca preservar su unidad y que se empeña en ampliar el bienestar social.

Oportuno, me parece, el mensaje del titular del Ejecutivo cuando hay signos que podrían llevar a un estado latente de confrontación, acaso irreconciliable y dañino para el desarrollo del estado, luego de una polémica –aunque apegada a derecho– decisión del máximo tribunal electoral del estado en contra de los dos más importantes partidos políticos de oposición, que vieron en el fallo un interés extrapartidista y extrajudicial, que respondería a una consigna proveniente del mismo centro del poder y que afectaría su deseo de contender en coalición.

Duarte apuntó dos cosas claves que debemos hacer nuestras, todos, autoridades, políticos, ciudadanos y medios, si queremos darle certidumbre al proceso electoral en curso: velar por el ejercicio de las libertades ciudadanas y actuar con apego a la legalidad. Debemos hacerlas nuestras pero, más que eso, debemos ejercerlas por encima de colores, de banderías, de ideologías.

En correspondencia con lo dicho por el gobernador, en apego al derecho a expresarse, los dirigentes y militantes de los partidos que se sienten afectados por la decisión de la autoridad electora, el PAN y el PRD, se manifestaron en la capital del estado y en voz del senador Fernando Yunes Márquez dijeron que defenderán su alianza y su voluntad de aliarse con quien quieran. Están en todo su derecho. Confió en que la impugnación que hicieron al fallo que los disuelve ante la sala superior del TRIFE les será favorable y que mientras continuarán manifestándose pacíficamente.

Ahí está el apego a la legalidad. Han optado por el camino de la ley, por acudir ante un tribunal superior que les dará o no la razón y por continuar manifestándose en forma “radicalmente pacífica”, un afortunado término que enfatiza que lo harán sin violentar el marco legal, lo que resulta alentador.

Y en ese marco de libertades y de legalidad debemos conducirnos también quienes hemos hecho del periodismo nuestra forma de vida, quienes pretendemos ejercerlo con profesionalismo y con responsabilidad. El ejercicio pleno de la libertad de expresión debe servirnos para contribuir a la normalidad de la vida pública de Veracruz y la única forma de hacerlo es dándole voces a todos, en forma imparcial. La razón legal la han de dar las autoridades facultadas para ello. El juicio popular lo deberán emitir los lectores, los radioescuchas, los televidentes, los cibernautas, los ciudadanos. Pero es nuestra obligación ética y profesional reflejar, lo más apegado a la verdad, lo que realmente está pasando. Para los medios informativos tradicionales, debe ser un llamado de atención que haya signos de desconfianza o de falta de credibilidad cuando una de las partes interesadas decide mejor hacer uso de las redes sociales para difundir sus mensajes, sus actividades, bajo el argumento de que la prensa veracruzana se encuentra en un “estado de degradación”. Por fortuna, afirmo, no toda. Hay sus honrosas excepciones.

Pero por encima de las autoridades, de los actores políticos y sus partidos y de los medios informativos, están los ciudadanos. Más allá de los diferendos entre los actores directos de la contienda motivo de disputa, está el ciudadano políticamente maduro, inteligente, informado el que dirá y tendrá la última palabra, el que decidirá quién quiere que lo represente, que lo gobierne y quien parece que, por lo menos hasta ahora, a los contendientes es el que menos les interesa: se pactan alianzas, coaliciones, pero no se le dice al ciudadano, al votante, en qué las beneficiará a él; no hay propuestas concretas, ideas, razones, argumentos, proyectos, programas, objetivos para el bien ciudadano. Sólo hay intereses bajo una máxima, lo mismo para unos que para otros: obtener el poder sólo por el poder de poder.

El ciudadano está cansado de la reyerta, del manipuleo, de la violencia declarativa, del ocultamiento informativo, del desaseo legal. Pero los actores políticos y los partidos y las autoridades electorales parecen no darse cuenta o no se quieren dar por enterados. En el pecado llevarán la penitencia.

Aparte de acatar la ley, ayer el gobernador Duarte de Ochoa propuso privilegiar el diálogo y abrir cauces para el debate maduro y responsable de las ideas y las propuestas. ¿Por qué no tomarle la palabra? ¿Por qué no darse una oportunidad? Veracruz y los veracruzanos lo merecen.

En lo inmediato, qué bueno que la primera precandidata formal, partidista, a un cargo de elección popular, una mujer por fortuna, Dulce María Dauzón Márquez, de Movimiento Ciudadano, al registrarse el sábado como aspirante a la alcaldía de Xalapa se mostró propositiva para solucionar los problemas de vialidad, los de recolección de basura, de alumbrado público, etc. Lo que finalmente interesa al ciudadano. Un buen ejemplo a seguir.

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