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Columnas y artículos de opinión

Regresa Chuayffet el viernes

Prosa Aprisa

Por: Arturo Reyes Isidoro

10/04/2013

alcalorpolitico.com

Pues será el sereno, pero como están las cosas, en especial en Guerrero y Oaxaca pero también en Michoacán y parte de Chiapas, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, regresa el viernes a Veracruz. Viene a respirar tranquilidad.
 
El mexiquense viene a trabajar, es cierto, pero también a disfrutar un poco del clima propicio que se da en el estado y, por supuesto, en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
 
A las 12 del día, en el World Trade Center, se reanudarán los trabajos del foro México con Educación de Calidad para Todos, que inauguró el pasado 3 de abril el presidente Enrique Peña Nieto.
 
Aparte de que regrese Chuayffet, creo que es destacable el hecho de que nuevamente vendrán representativos del sector educativo de todo el país, quienes seguramente irán hablando bien de Veracruz.
 
Porque no puede dejar de reconocerse que, en general, el clima social del estado es bueno, que se ofrece seguridad a los visitantes y que el sector educativo del estado mantiene todo en orden y que es posible trabajar sin contratiempos.
 
Los trabajos del foro revisten importancia porque se encuadran dentro de la confección de lo que será el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, esto es, que de lo que aquí surja dependerá mucho el futuro del país, en especial en el terreno de la educación pública.
 
Por qué el foro en Veracruz. Chuayffet lo dijo el día 2, porque “Aquí, en 1781, en Coatepec, don Antonio Matías instaló una pequeña biblioteca a la que llamó Curso de Educación e Instrucción Pública, que comenzó a dar sentido al programa didáctico. También, aquí, nacieron instituciones formativas que determinaron el desarrollo pedagógico del país”.
 
Más. Porque “… fue en Veracruz, como escribe don José Manuel Villalpando, donde se iniciaron las que después se llamarían Escuelas Patrióticas. Un grupo de criollos, teniendo en cuenta el ejemplo de escuelas ya establecidas en España y extendidas en La Habana y Guatemala, se propuso la creación de un centro docente secularizado, sostenido por profesores asociados, en el cual se cultivaba el amor por la tierra en la que se nace y por los semejantes con los que se vive, fomentando así, la dignidad nacional… Ahí, en las Escuelas Patrióticas está el germen del sistema educativo nacional”.
 
Igualmente, “Cómo olvidar que aquí, en Veracruz, funcionó la Escuela Modelo de Orizaba y que en 1886, en Jalapa, surgiera la gran Escuela Normal de Enrique Rébsamen. Cómo omitir la memoria, aquí evocada por el Gobernador, de Carlos A. Carrillo y su contribución a la versión mexicana de la pedagogía del realismo”.
 
Aquel día, Chuayffet no dejó pasar un gran detalle, pero que se perdió ante el peso del barullo por la presencia presidencial: su evocación del ilustre tuxpeño, su guía, don Jesús Reyes Heroles, secretario de Educación Pública, en su momento, como él.
 
“Finalmente –dijo–, cómo pasar por alto que, en esta fecha y en este estado, hace 92 años, naciera Jesús Reyes Heroles, quien decía que en una planeación democrática, es la sociedad la que se planea a sí misma, es la sociedad la que se dicta un plan que luego deberá cumplir”.
 
 “El Estado, advertía, no se superpone a la sociedad. Por el contrario, surge de ella y al mantenerse en contacto permanente con la misma, hace posible que la sociedad actué cada vez más en el Estado”.
 
Y qué cosas de la vida, de las vueltas que da la política. Ese día vino y este viernes regresa con el secretario de Educación Pública, Alfredo Llorente Martínez, coordinador de Órganos Desconcentrados y del Sector Paraestatal de la SEP, veracruzano para más señas.
 
Alfredo, en el gobierno de Miguel Alemán Velasco tuvo a cargo de la representación del Gobierno del Estado en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. También, entre otros cargos que ha tenido, fue delegado del entonces Banrural, dependencia de la que también fue Director Jurídico a nivel nacional.
 
Él es hijo del inolvidable y siempre bien querido don Arturo Llorente González, un ícono del puerto de Veracruz pero también de la entidad en el Distrito Federal. Don Arturo fue el coordinador de asesores de Chuayffet cuando éste fue secretario de Gobernación.
 
En el sexenio pasado, a Alfredo se le hizo creer que sería candidato a diputado federal por el puerto de Veracruz. Lo hicieron a que invirtiera y a la mera hora lo dejaron colgado de la brocha. Dolido, se fue al D.F. y se refugió con el gran amigo de su padre y de él, Emilio Chuayffet, quien ahora lo ha rescatado y lo proyecta.
 
Ahora, Adolfo Mota y todo el sector estatal andan como locos en la organización de los trabajos del viernes, entre ellos Antonio Ferrari Cazarín, director general del Colegio de Bachilleres, y su siempre dinámico secretario particular, Daniel de León Hernández, con quien hace muchos años fuimos compañeros en el Comité Directivo Estatal del PRI en la dirigencia de Ángel “Yayo” Gutiérrez.
 
Y a propósito del Foro Educativo, para algunos no pasó inadvertido que el día que vino el presidente Peña Nieto, aparte del apapacho que tuvo para Jorge Carvallo Delfín, saludó a otro viejo conocido suyo, también con mucha calidez, el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. “Hola, Secretario, cómo estás”, le dijo efusivo al tiempo que le daba un fuerte apretón de manos. Pocos saben que existe una vieja relación amistosa entre ellos. Y él cordobés se lo guarda muy calladito, como es.
 
También, mientras Peña saludaba al término del acto, el secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong, al divisar al senador Héctor Yunes Landa, ordenó a los guardias del Estado Mayor Presidencial que lo dejaran pasar al estacionamiento privado del WTC, donde charlaron animadamente durante 20 minutos. Ya cuando llegó el Presidente, también habló varios minutos con Héctor, con la confianza que les da ser viejos correligionarios priistas.
 
Yunes Landa, por cierto, viajará el próximo 26 de este mes a Quito, Ecuador, para rendir protesta como miembro permanente del Parlamento Latinoamericano, el famoso Parlatino, del que formó parte otro veracruzano, Gustavo Carvajal Moreno.

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