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Columnas y artículos de opinión

Sin filosofía no hay democracia

A salto de mata

Por: Gino Raúl De Gasperín Gasperín

26/04/2013

alcalorpolitico.com

El reclamo insistente y persistente de los maestros e intelectuales mexicanos sobre el empobrecimiento de los currículos escolares con la mutilación que se ha hecho de las disciplinas filosóficas (lógica, ética, etc.), especialmente en el bachillerato, no es un hecho aislado de la comunidad pensante internacional. Ya se conoce el caso de España, en donde una ley retrógrada y perniciosa está poniendo en riesgo la propia libertad de pensamiento y la precaria democracia, pero esta misma tendencia está siendo denunciada en la mayoría de los países latinoamericanos. En efecto, el IV Congreso Iberoamericano de Filosofía, celebrado en noviembre del año 2012, publicó una fuerte declaración en la que señala de forma contundente: “Preocupados por el desarrollo de nuestras democracias y el creciente desapego que la ciudadanía tiene ante sus representantes, nos vemos en la obligación de alertar sobre un fenómeno que podría perjudicar seriamente el futuro de nuestra juventud, llegando incluso a socavar los pilares del sistema democrático. Resulta alarmante que criterios puramente mercantiles estén determinando las políticas públicas de educación, las cuales, lejos de interesarse en formar ciudadanos, únicamente se preocupan por atender demandas economicistas que instrumentalizan a quienes deberían ser beneficiarios de los recursos públicos”.
 
Efectivamente, intelectuales de países como Chile, Colombia, Panamá y otros, continuamente están señalando que esta tendencia se ha generalizado a partir del avasallador avance del deshumanizado neoliberalismo. Como señala la filósofa panameña Urania A. Lungo: «al no poder deshacerse de toda la educación pública, el neoliberalismo optó por erradicar sus dimensiones más molestas y menos rentables, la Filosofía y todo pensamiento crítico que no tenga como sentido final fortalecer el lucro».
 
Nos podemos preguntar: ¿y qué tiene qué ver el neoliberalismo con la castración que se hace de los currículos escolares? ¿Por qué eliminar la Lógica, la Filosofía, la Ética del bachillerato es erradicar «sus dimensiones más molestas y menos rentables»? Por varias razones: la primera, porque la filosofía no rinde precisamente frutos económicos. La leyenda cuenta que uno de los discípulos de Sócrates se le encaró para preguntarle qué beneficios le podría reportar aprender a pensar, y Sócrates, sin más explicaciones, tomó una moneda y se la puso en la mano… Por lo menos, le diría, ya no puedes decir que no te reportó ningún beneficio, si esto es lo que buscas.
 
En nuestro estado, cuando el señor López Arias fue gobernador, pretendió clausurar la facultad de Filosofía de la UV, pues tenía muy pocos alumnos y no era rentable. En aquella ocasión, maestros y alumnos impidieron cometer esa fechoría. Los tiempos han cambiado: ahora es un sistema, adorador del ídolo del mercado, el que lucha contra la filosofía y sus frutos. Ahora hay cuatro instituciones que forman maestros de filosofía en el Estado (dos de la UV, la “Rafael Guízar” y la “Guillermo Nicolás”), pero ninguna ha levantado su voz firme y decidida a favor de la correcta formación de los jóvenes y de su propia labor profesional.
 
Pero, ¿de qué se priva a las personas y sobre todo a las más jóvenes cuando se prescinde de la filosofía?, se pregunta la citada pensadora panameña, y responde: se priva de su derecho a ser formados como «ciudadanos que comprendan que habitamos ya una época distinta, que el mundo experimenta desafíos nunca antes vistos, que comprendan el desafío planetario de vivir juntos y tener una visión amplia pero rigurosa, vocación democrática y sentido pluralista de la convivencia humana, ser solidarios con la gente marginada y excluida y una adecuada comprensión y empatía por la diversidad étnica, genérica, sexual, cultural y etaria. Y con la conciencia de que los principios democráticos son no solo normas externas sino instrumentos conceptuales para ‘mirar’ el mundo y a sí mismos».
 
Por esas razones se exige y se sigue demandando que las autoridades responsables reasuman con seriedad este asunto y se reincorporen las disciplinas filosóficas al currículo de bachillerato y, más aún, que se extienda esta inclusión a la educación básica y a la superior.
 
El Congreso Iberoamericano de Filosofía concluye su declaración diciendo: «Eliminar de los planes de estudio la formación humanística sería (es) tanto como dar pie, indirectamente, a derivas totalitarias, con los resultados que en esos casos la historia nos ha enseñado».
 
Nosotros, los mexicanos, y los peruanos, los argentinos, los chilenos, los venezolanos, los brasileños, los uruguayos, los colombianos, etc., sabemos muy bien qué son los regímenes totalitarios. Y las cunas donde se mecen y las ubres de que se alimentan tanto las dictaduras como los pueblos que las soportan son los sistemas educativos.
 
*AME
 
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