Ir a Menú

Ir a Contenido

Columnas y artículos de opinión

Toca ahora actuar a los ciudadanos

Prosa Aprisa

Por: Arturo Reyes Isidoro

08/05/2013

alcalorpolitico.com

El PAN hizo lo suyo, qué duda cabe. El Gobierno federal respondió de inmediato. El Gobierno del estado ya hizo una parte, aunque se vio lento. Ahora, a juicio mío, toca a los ciudadanos.
 
Ayer escribí sobre el lado positivo del escándalo, el que detonó el PAN el 17 de abril cuando dio a conocer un video que puso al descubierto una estructura paralela oficial para ayudar a ganar a los candidatos del PRI.
 
Creo ahora que sería una pérdida de tiempo empantanarse en lo que sucedió y todos, gobiernos, partidos, ciudadanos y prensa deberíamos ocuparnos de lo que viene y sigue aprovechando el saldo positivo que ha quedado.
 
Sin pensarlo y menos sin quererlo, los mapaches de Boca del Río detonaron un viejo vicio de nuestro sistema político, qué no se veía para cuándo acabar: el del uso de recursos oficiales para fines electorales, tanto por parte de priistas como de panistas pero también de perredistas donde han estado en el poder.
 
Enjuiciamiento legal aparte que se les haga a quienes resulten responsables, acaso hoy hasta terminemos dándoles las gracias a esos mapaches, pues en sólo 20 días, gracias a ellos, las condiciones para las contiendas electorales en el país cambiaron dramáticamente.
 
A partir de ayer, con la firma del Adéndum del Pacto por México, entramos en una nueva etapa histórica en la vida política del país: las contiendas electorales serán más equitativas y democráticas, pues se sentaron las bases para ello.
 
El de ayer en el patio central del Palacio Nacional se trató de un acto político, entre actores políticos, unos en el Gobierno y otros en los partidos, pero los ciudadanos y la prensa debemos hacer nuestra una parte del pronunciamiento que se hizo. No nos excluye aunque ellos no nos hayan incluido.
 
De entrada dejaron asentado que: “Un mismo actor político puede legítimamente cooperar, acordar, confrontar, competir y denunciar de manera simultánea”. ¿Y por qué el ciudadano, por qué la prensa no? Somos la mayoría de los mexicanos los que debemos participar confrontando y denunciando cuando sea necesario pues finalmente somos objeto y sujeto de las consecuencias.
 
Sugiero que todos los mexicanos, que todos los ciudadanos nos pongamos al parejo también y leamos y nos enteremos de qué fue exactamente lo que acordaron Gobierno y partidos; que lo reproduzcamos y lo hagamos circular hasta que no haya nadie que no sepa lo convenido, pues de otra forma no podremos vigilar y reclamar el cumplimiento.
 
Creo que incluso se quedaron cortos aunque el documento es perfectible: debió haberse acordado que el Adéndum fuera de lectura y discusión obligatoria en las escuelas preparatorias donde está el semillero de futuros ciudadanos, aunque también la cantera de futuros mapaches.
 
Desde las escuelas, desde el proceso formativo ciudadano se debiera combatir la ilegalidad electoral creando una cultura de limpieza de todo proceso comicial. Desde ahí se debe combatir y acabar con el mapachismo. Éste sería también un valioso y oportuno Adéndum dentro de la Reforma Educativa.
 
A corto plazo hay medidas importantes que se acordaron. Por ejemplo, “que todos los funcionarios que hayan cometido o que en el futuro cometan delitos electorales sean debidamente sancionados por las autoridades competentes”.
 
Esto pareciera estar hecho a la medida de los acusados por lo de Boca del Río. Si lo sancionó como testigo el presidente Peña Nieto, entonces los requeridos por la Procuraduría General de la República a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) tienen que preocuparse en serio.
 
Todo el contenido es interesante. Particularmente me llama la atención el acuerdo de que los gobiernos estatales y municipales se abstengan de utilizar en los medios de comunicación las llamadas gacetillas y otras formas ilegales de publicidad gubernamental, pero también de que los gobernadores se comprometerán a no utilizar recursos públicos para favorecer a un partido político o candidato y a no entregar despensas ni utilitarios.
 
Tenemos las campañas encima. Estamos prácticamente a 60 días de las elecciones. Contribuyamos los ciudadanos a hacer la diferencia, a hacer de los comicios de este año unas votaciones históricas por su limpieza. Comencemos desde ahora, vigilando y obligando al cumplimiento de lo pactado.
 
En este tema, debe y tiene que reconocerse la disposición y la voluntad política del presidente Peña Nieto, quien se muestra abierto al cambio y lo permite no recurriendo a actitudes autoritarias e impositivas.
 
Pero en este tema también, por el peso que tiene como máximo operador del aparato político elector del Gobierno, me llama poderosamente la atención lo que, una vez más, volvió a reiterar el presidente del CEN del PRI, César Camacho Quiroz, ante el propio Presidente y los dirigentes de los otros partidos políticos: “El PRI ha pugnado en todo momento por el apego a la legalidad. Sin distinción: quien la haga, que la pague”. ¡Zas!
 
Y esta otra joya: “Ésta es una buena oportunidad para hacer un llamado a evitar la generalización, que engaña y daña. Los partidos son sus militantes, y éstos de ninguna manera pueden ser denostados en conjunto por la actuación de quien, equivocándose, lesiona a su organización política”. ¡Zuko! Más claro, ni el agua.
 
Tiene razón Camacho. Hay que ser justos. No todos los priistas son iguales. Conozco a muchos militantes, hombres y mujeres, que no aprueban y que reprueban esas viejas prácticas. Conozco a muchos jóvenes priistas que no comparten las corruptelas políticas de sus mayores.
 
Camacho tuvo ayer la oportunidad –¿acaso la última por el escenario ideal que se presentó?– de tratar de justificar lo de Boca del Río y de defender a los implicados. No lo hizo. Capítulo cerrado.
 
Que le gusta el mar, pero que no andaba en yate
 
Miembros del equipo de campaña del candidato Tonatiuh Pola me aseguraron ayer que el abanderado del PRI a diputado local por Veracruz no tiene tiempo ahora para andar en yate, porque está metido de lleno en su campaña, aunque, sí, “andar en yate es una de sus distracciones”. Que todos sus cuates tendrán que esperar hasta después del 7 de julio para echarse a la mar junto con él y bogar y bogar y bogar.

Columnas recientes