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Columnas y artículos de opinión

Adéndum: acuerdo incumplido

Por: Eduardo de la Torre Jaramillo

10/06/2013

alcalorpolitico.com

“Yo creo en la obligación ciudadana de vivir en la indignación permanente: criticando, denunciando, proponiendo, sacudiendo. Porque los buenos gobiernos se construyen con base en buenos ciudadanos y sólo los inconformes lo son. La insatisfacción lleva a la participación; el enojo, a la contribución; el malestar hacia el statu quo, a la necesidad de cambiarlo”
Denise Dresser
 
Es importante mencionar que en primera instancia el gobierno de Veracruz no comprendió el significado del Adéndum al Pacto por México, ello porque de manera errónea y con supina ignorancia le llamaron “Pacto por Veracruz”; ya cuando entendieron de lo que se trataba convocaron a Acción Nacional para que signará dicho acuerdo que en su esencia es un blindaje electoral de la elección del próximo 7 de julio. Es pertinente mencionar que Acción Nacional acudió como una oposición responsable y que sobre todo se respeta a sí misma, porque finalmente nuestra esencia partidista es constructora de instituciones.
 
Empero, a unos días de la firma y de procesar la organización de la misma y de la Comisión Ciudadana, pues como siempre la incultura de la ilegalidad de los secretarios de Salud y Educación, quienes anunciaron públicamente en los medios de comunicación que llevarían a cabo una “Feria de la Salud”, cuando estaba prohibida en el propio Adéndum; darle la vuelta a la legalidad, buscar atajos, y sobre todo burlarse de un acuerdo nacional es una práctica común en Veracruz, y la que debe ser combatida desde la propia legalidad, es decir hoy la lucha político-electoral en Veracruz se debe dar desde la propia legalidad, ésta moderniza y civiliza a un país pero el priismo no entiende esto porque no es un partido moderno ni civilizado; es más nunca ha podido ganar una elección apegándose a la legalidad existente.
 
¿Por qué al dinosaurio le cuesta mucho tener una cultura de la legalidad?, primero porque el modelo de dominación priista nació bajo un derecho corporativo, que se aplicaba según José Ramón Cosío con “…la coacción autoritaria debemos buscarla…en relación con los temas del sufragio, asociación política, procesos electorales en sus distintos aspectos, represión directa contra opositores al régimen, libertades de prensa y expresión o delitos contra la seguridad del Estado”; finalmente, la coacción se enfocó en el mantenimiento de la dominación electoral, la cual se consideraba en un mecanismo de dominación. En segunda instancia, el PRI le apuesta a una cultura cínica y no cívica, ya que aquí se justifica la deshonestidad y no se castiga, su exaltación es la impunidad en el sistema de complicidades. Tercero, la ley se negocia en una aplicación simulada herencia de la Colonia española.
 
En Veracruz tenemos un sistema político disfuncional con secretarios de despacho también disfuncionales, éstos últimos piensan que los ciudadanos somos idiotas, porque nos ven como súbditos; ésta cultura política de desprecio hacia la mayoría, les resultará peligroso en el actual contexto de una elección ya descompuesta; y sobre todo en una entidad federativa como la nuestra donde hablar desde el gobierno de un Estado de Derecho como si existiera, el cual por cierto es negociable, intermitente e insuficiente.
 
Debo aceptar que la mayor paradoja del propio Adéndum es que es una invitación política a respetar la Constitución Política y a diversos ordenamientos secundarios en materia electoral, esto ya de por sí, es parte de la vida política disfuncional, porque la ley se cumple o se incumple, no se hace una invitación desde la política para que se cumpla.
 
Finalmente, un Estado priista que privilegia el cinismo y el oportunismo donde las personas no son reconocidas como ciudadanos, sino como clientelas; donde la única respuesta que puede haber a esta situación sea el impulso de grupos cívicos, donde los ciudadanos obedezcan a la ley, sigan las reglas y exijan el cumplimiento cabal de la ley al Estado; por lo tanto yo no veo otra posibilidad de derrota para el “Ogro filantrópico”.

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