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Columnas y artículos de opinión

El peligroso dominio mundial de China dictatorial China-México. haciendo negocios con un dictador

Economía y sociedad

Por: Hilario Barcelata Chávez

10/06/2013

alcalorpolitico.com

Mucho se admira el impresionante crecimiento económico de China de las últimas décadas y mucho interés despierta hacer negocios con los chinos. Poco se habla, sin embargo, del modo autoritario y dictatorial en que este país consigue esos logros, poco se habla de la profunda desigualdad y pobreza que trae consigo el modelo de capitalismo de Estado, y mucho menos se hace análisis de las tremendas implicaciones mundiales que puede tener, que un país dictatorial tome, poco a poco, el control de la economía mundial. Algo que no sucedía desde que Hitler, en 1939, también con un gobierno tiránico, desató una guerra para dominar al mundo económicamente por la vía de la represión y la aniquilación.
 
Veamos primero algunos de los rasgos dictatoriales y autoritarios del régimen chino. El pueblo chino no tiene poder en la decisión de sus gobernantes, hoy, en pleno siglo XXI, aun prevalece un sistema de partido único que arbitrariamente prohíbe la existencia de sindicatos independientes y organizaciones de derechos humanos, mantiene el control del partido sobre las instituciones judiciales y frena la libertad de expresión y la asociación religiosa. El gobierno chino, también censura a la prensa, el internet, la industria editorial y aplica políticas represivas a minorías étnica en el Tibet, Xinjiagn y Mongolia interior.
 
De acuerdo con el “World Report 2013” de la organización Human Rigths Watch (HRW), la política demográfica aplicada por el gobierno chino desde 1971, que condena a las parejas a tener un solo hijo, constituye un atroz atentado a los derechos humanos, no sólo por la limitación misma, sino porque, además, las familias que no obedecen la ley son castigadas con el pago de elevadas multas, a veces equivalentes a más de tres años de sueldo de los padres, y, en algunos casos, sanciones como el despido laboral. La ley obliga a las parejas a no tener más de un hijo mediante el uso de métodos anticonceptivos lo cual ha derivado en tremendas atrocidades, como millones de esterilizaciones y abortos forzosos, abandonos de bebés y tráfico de niños. Esta ley ha provocado desde su implementación a la fecha, 330 millones de abortos (8 millones de abortos al año) según datos oficiales del Ministerio de Sanidad. Abortos practicados por padres que deseaban tener un hijo varón. Asimismo se registran al menos 196 millones de esterilizaciones, tanto en mujeres como de hombres. De igual modo, en todo este tiempo se han distribuido un total de 403 millones de aparatos intrauterinos para impedir la fecundación.
 
Adicionalmente, esta política (que, sin buscarlo, propicia un mayor nacimiento de varones) ha provocado un fuerte desequilibrio entre la población masculina y la femenina, que condena a la soltería a miles de hombres chinos ante la falta de mujeres (según el censo de 210 hay 118.08 varones por cada 100 mujeres)
 
Según el mismo reporte de HRW, los defensores de derechos humanos en China enfrentan regularmente detenciones, arresto domiciliario, acoso policial, "reeducación por el trabajo," bajo el argumento de atentar contra la seguridad del estado o el orden público. No hay que olvidar que el Premio Nobel de la paz Liu Xiaobo está cumpliendo una condena de 11 años en la provincia de Heilongjiang, acusado de incitación a la subversión del poder del estado y se sospecha que su esposa, desaparecida desde hace dos años, también se encuentra en arresto domiciliario en Beijing, para evitar que realice una campaña de defensa a favor de su esposo.
 
El mismo reporte señala que las confesiones forzadas bajo tortura siguen siendo frecuentes, y el trato a los incriminados es injusto debido los limitados derechos que los protegen y la falta de autonomía de los tribunales. Se estima que en 2012 el número de ejecutados por esta vía fue de alrededor de 8,000 personas.
 
En cuanto a la libertad de expresión, el gobierno mantiene fuertes restricciones a periodistas, blogueros y a cerca de  500 millones de usuarios de internet, con el fin de evitar la expresión de sus opiniones, el descontento y el debate respecto a las políticas gubernamentales; y las redes sociales alternativas como  Twitter, YouTube, and Facebook están bloqueadas. En 2012, al menos 27 periodistas chinos cumplían condenadas de cárcel, debido a leyes ambiguas sobre "revelar secretos de estado" y "incitar a la subversión".
 
El mismo reporte de HRW señala que a pesar de existir la garantía constitucional de libertad de religión, el gobierno chino restringe las prácticas religiosas. Un caso notable es Falun Gong, una disciplina espiritual que cuenta con cerca de 70 millones de seguidores. El Partido Comunista y los órganos de seguridad pública consideran que su tamaño, su independencia del Estado y sus enseñanzas espirituales suponen un peligro para el gobierno, por lo que desde 1999, fue declarada como una “secta perversa” y se desató un acoso, persecución y encarcelamiento de sus miembros.
 
Este es sólo un esbozo que da idea las temibles políticas gubernamentales que practica este poderoso país, que poco a poco, está dominando al mundo

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